Después de María

A 40 días de este inolvidable suceso, tengo 40 lecciones aprendidas. Las comparto en broma y en serio. Los quiero! 

Misma☀️?☀️
1. La vida no es un carnaval como decía Celia.

2. Todos los días se aprende algo. 

3. En estas circunstancias no es el más fuerte el que sobrevive, sino el más astuto y el que fluye con lo que hay en el camino. 

4. El calentador no hace falta una vez entiendes que hablar malo en la ducha está permitido.

5. El blower y la plancha son artefactos del pasado y de colección.

6. Lavar ropa a mano debería ser contado como “crossfit”

7. Un huracán y mi PMS jamás deben ocurrir en la misma fecha. 

8. Mi cumpleaños puede ser un día cualquiera. Todos los días cuando suena el despertador se vuelve a nacer. 

9. El huracán más desastroso que existe no se llama María, se llama conducta humana y esa está arrasando con todo. 

10. Poco a poco uno se acostumbra a todo. A lo que nunca te debes acostumbrar es a ser maltratado por nadie. 

11. Me hace falta mi rutina. Lo admito. Llego a casa a oscuras, me siento a leer un libro (ya estamos a 2-3 por semana) sin hacer nada más hasta bañarme y acostarme. 

12. La visita de un Presidente no cambia nada. Solamente logró paralizar más al país en unas horas.

13. La comida caliente es un mito. Si está bien hecha, fría también sabe a gloria.

14. El reto del día es vivirlo estando presente. Sintiendo, fluyendo y soltando. Llorando y riendo.

15. Es más fácil conseguir alcohol que baterías. 

16. Seré yo o cada día vivimos metidos en el show de “Survivor” pero sin la motivación de los chavos del premio final. 

17. Puerto Rico se levanta pero es porque no hay de otra. Uno se levanta cada día porque quedarte en la cama (si es que tienes una) es imposible. No porque la cosa se está moviendo o mejorando. 

18. ¿Cômo era que se llamaba la aplicación esa para ver películas y series del pasado? Ah! Ya! Netflix! 

19. Sabes que has pasado un Huracán Categoría 5, cuando te da ganas de abrazar al que guía el camión de UPS o al cartero, aunque no te traiga nada.

20. Esta emergencia me ha dejado conocer los vecinos y darme cuenta que estaba mejor sin conocerlos. Lol

21. Me emociona el ensordecedor ruido de los aviones que llegan a Puerto Rico. 

22. Un picnic en el baúl de mi guagua con mi plato de almuerzo mirando para La Martínez Nadal se ha convertido en el “pic moment” del día.

23. Me regalan una linterna y me emociono más que si me regalaran la llave de un carro.

24. La mejor comida del día es la que logras comerte. 

25. Queda comprobado que eso de tres comidas al día y dos meriendas no es necesario para vivir.

26. Jamás había valorado tanto el hielo o el humo saliendo de un plato de comida (ese último no es que me encante, pero lo valoro).

27. Vivo agradecida de todos los voluntarios que día a día se tiran a la calle a ayudar a los demás y a levantar a Puerto Rico, alma con alma.

28. La inventiva y creatividad del Boricua para las tablas de lavar, las máquinas de lavar caseras, las técnicas de exprimir ropa, las estufas criollas con leña, etc. Me ponen una sonrisa. 

29. Los hermanos de la diáspora que han sabido llevar la voz cantante en traer suministros, clamar al gobierno y a los congresistas, me inflan el pecho; porque se fueron pero siguen con Puerto Rico en su corazón.

30. La naturaleza es perfecta: los árboles están reverdeciendo y buscando luz para recuperarse. No se quejan. Ellos están fluyendo y dejándose llevar. Nosotros? 

31. Ayer me regalaron una hornilla de gas y la quiero más que a mi iWatch (y eso es mucho decir!). 

32. Una vez te has metido contra las paredes y las esquinas de los muebles par de noches consecutivas, te das cuenta que puedes ver en la oscuridad y que eres casi superhéroe. 

33. Quien menos tiene y quien menos puede es el que te saca la sonrisa más grande. 

34. El dolor y la necesidad sacan de la gente lo mejor o lo peor. De qué lado estamos? Esa es una decisión consiente y diaria. 

35. Veo los camiones de la AEE y me emociono como si estuviera viendo a Ricky Martin (el que me conoce sabe lo grande que es esa emoción). 

36. Al día 39 se hizo La Luz. La emoción? Hay que vivirla! Agradecimiento profundo en el alma y ya pensando en lo que quiero hacer para ayudar a otros con lo que Dios me ha dado. 

37. Al apagar los abanicos de batería y las lámparas, los abracé a cada uno y les agradecí su servicio.

38. Esta mañana tenía luz, me levaté de la cama y me fui a oscuras (como siempre al baño). Ahí me acordé que tenía luz. ?Ya la rutina era otra! 

39. Jorge Bracero, el empleado de la AEE, consolò más corazones puertorriqueños con su famosa frase “no estás olvidado” que el Gobernador, su gabinete y un Presidente de una nación juntos. 

40. Si Maria no te cambiò, eres de piedra. Tienes que volver a nacer.

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Como las palmeras…

Foto tomada por Brenda Liz Rodríguez el 09/24/2017
A ocho días del paso del Huracán María por Puerto Rico ?? me atrevo a decir que es una de las experiencias más duras de mi vida. Y no es porque haya tenido pérdidas materiales, porque realmente fui agraciada dentro de muchos que perdieron todo. Sino porque María nos sacudió con sus vientos y furia el alma, las ganas y la fuerza para seguir adelante. ¿Y lo peor? Es que sientes “la virazòn” y el remolino constante de emociones en todo lo que te rodea. 

Es cierto que no todo lo que encuentras es malo. Nos hemos dado la oportunidad de hablar más, ser solidarios con el otro, entablar relaciones profundas, ser más agradecidos, compartir lo poco o lo mucho que tenemos. Los nenes de los vecinos han aprendido hasta a jugar tira y tápate. Los torneos de UNO son la orden de cada familia. Pero también el ver tu isla destruida trae un sentimiento de tristeza profunda. Es imposible salir y no llegar “moquicaído” a tu casa. El no poderte comunicar con amigos y familiares es doloroso. En mi caso van 8 días sin hablar con mis padres y la incertidumbre de saber realmente còmo están me mata. La “crisis” de los servicios esenciales va drenando el espíritu de muchos y en ocasiones nuestras miserias interiores van aflorando. El conflicto y el caos están preparando el terreno. 

Hoy vivo en una sociedad en la que estamos más o menos en igualdad de condiciones. El que no tiene se las busca como sea para salir adelante como siempre lo ha hecho. Y el que tiene, el dinero no le sirve de nada porque no hay qué comprar (los comercios no están funcionando) y ni beber pueden (porque hay ley seca). El toque de queda nos ha obligado a hablar “a la cañona”. O en algunos casos, a encerrarnos más. 

Lo cierto es que quiero ser como nuestros arboles y palmeras; que no se doblegan fácilmente. Esas palmeras y árboles que hoy se ven marrones mostrando su dolor, pero su fortaleza y valentía. Que dan la batalla hasta el último momento y aún en el piso muestran lo buenos guerreros que fueron; que dieron el máximo y murieron peleando en el campo de batalla. Quiero ser flexible como ellos, fluir ante las circunstancias sin ceder en mis posturas y principios.

Quiero ser como las palmeras de la playa en la que crecí, esas que se mantuvieron erguidas y que hoy aún casi sin hojas, se mantienen de pie esperando su resurgir. 

María, gracias por dejarnos el corazón hecho mierda, porque aún en el dolor hay espacio para ser agradecidos por las pequeñas cosas. Mi corazón se va a restaurar, igual que miniska y tú serás recordada como la que nos obligó a resurgir. Te aseguro que nos vamos a levantar y que de aquí ninguno va a volver a ser igual. Ni el puertorriqueño que vive aquí ni el que se fue y hoy se siente impotente de no poder ayudar a los suyos. 

Hoy, más que nunca, ser como las palmeras, es conectar.

Besos fuertes!☀️

Misma 

Prepárate para Recibir

En ocasiones nos pasamos pidiéndole algo a Dios, al universo, a la deidad en la que creemos y lo pedimos con una fe increíble. Solamente nos enfocamos en pedir insistentemente. Finalmente llega el día en que eso que tanto esperabas llega. ¿Lo peor que te puede pasar en ese momento? No estás preparado para recibirlo. ¡Así de simple! Te enfocaste tanto en lo que querías o necesitabas que se te olvidó preparar el camino. Y esto pasa en cosas grandes como en las más sencillas. Siempre estamos pensando en lo que no tenemos y nos olvidamos en hacer las cosas que sí están en nuestro control para cuando eso maravilloso llegue. Varios ejemplos, de los miles que existen:

  1.  Necesitas un auto nuevo. O simplemente un auto. No tienes donde estacionarlo porque en tu casa no hay marquesina o estacionamiento. De repente llega el carro. O aparecen las condiciones ideales para comprarlo. Llego con el carro a mi casa y no hay donde ponerlo. ¡Bello!!! ¿Qué es estar preparado en este caso? Buscar alternativas de estacionamientos cerca. Buscar si algún vecino te puede prestar o alquilar su estacionamiento o marquesina. Ver qué posibilidades existen.
  2. Quieres comenzar a trabajar desde tu hogar. Llega la oportunidad. Te llaman precisamente para ofrecerte ese trabajo de tus sueños. No tienes internet. No tienes computadora. No tienes un espacio dedicado para eso. No conoces de alternativas de espacios de Co-Working. Malo, malo, malo. ¡Prepárate! Esto no va a esperar por ti.
  3. Te sientes solo y esperas al amor de tu vida. Andas por el mundo que no se te pega ni el Zika. ¡Ni el Huracán Irma quiere estar detrás de ti!  Pero sabes que antes de que llegue el amor de tu vida hay ciertos detallitos de tu carácter y tu forma de ser que hay que trabajar. Digo, porque tú tampoco eres un “juguito eh piña”. No haces nada. Estás ahí sentado esperando. Tu vida y tus traumas están ahí tirados en una esquina del corazón. Y vas a una fiesta y te presentan a esta persona maravillosa. Varias semanas después de conocerse (por no decir que en el mismo momento- seamos realistas) te das cuenta que es todo lo que has soñado. ¿Y ahora qué haces con el “Cagaéro” emocional que tienes?
  4. Quieres salir de esa relación tormentosa y de infelicidad en la que estas. Sabes que lo que ocurre no es bueno para ti ni para nadie. Es más, sabes que te chupa la alegría día a día. Finalmente sacas la babilla para traer el tema y te armas de valor. La otra persona te dice que está de acuerdo y que es cierto hay que terminar. Ok. ¿Y para donde te vas a ir? ¿Tienes un lugar o hablaste con algún familiar o amigo que te pueda ayudar en este periodo de transición? ¿Tienes ahorros que te permitan cubrir los gastos? Si eres tu quien te vas a quedar con la propiedad que comparten, ¿hiciste un presupuesto para poder cubrir los gastos que suplía la otra parte? ¡Ahí vamos de nuevo! ¡Llevas meses o talvez años para esto!?
  5. Tu hij@ se gradúa de escuela superior y esperas que sea aceptad@ en una buena universidad. Lo pides con todas tus fuerzas porque lo mejor que puedes regalarle es una buena educación. Tienes los gastos de fin de curso, graduación, etc. Finalmente llega la carta de aceptación de la universidad. ¡Wohoooooo!!!!! ??¡Estamos pelaos!! ?Te pregunto, tu hij@ va para la universidad este año desde hace 17-18 años, ¿cómo que no te preparaste? Y esto pasa con los quinceañeros, los campamentos, los exámenes de admisión a la universidad, las bodas.
  6. Quieres tener un bebé. Tu pareja y tú tratan todas las alternativas posibles. Piden con fe ante su deseo de tener una familia. Finalmente se da. ¡Wepa!!! ¡Agrandamos la familia y achicamos el bolsillo! No tenemos dónde vivir. El pobre bebé va a dormir hasta que se vaya a casar en el mismo cuarto de ustedes dos! Qué tierno! NOT.

Estos son solo unos ejemplos, pero a diario nos encontramos con muchísimos. Esperamos a que llegue la bendición o lo que necesitamos, pero no estamos listos para recibirlo. Y cuando llega, se convierte en nuestra peor pesadilla. No porque sea malo, sino porque olvidamos trabajar en la espera. Entonces llega y no lo queremos. Nos arrepentimos. Ya lo dice el inglés (como decía mi abuela) “Be careful of what you wish for”.

 Mi exhortación en este momento es que trabajes en las cosas que puedas controlar. Prepárate, para el momento en que llegue lo que tanto has esperado puedas recibirlo y abrazarlo. Muchas oportunidades se pierden en esta vida simplemente por no estar preparados para recibirlas.

Prepararse para recibir con los brazos abiertos lo que anhelas y mereces es conectar.

 

Besitos Pimpollo ?,

Misma

La Valentía de Ser Vulnerables

Vulnerabilidad
                              Ser vulnerable es conectar.

Ser vulnerable implica ser real. Mostraste tal cual eres. Aceptarte y permitir que otros te acepten con tus fortalezas, debilidades e imperfecciones Ser vulnerable no es un acto de debilidad sino de valentía y autenticidad. Es el acto de arriesgarte y ser el que da el primer paso al mostrarse tal cual es. Claro, no todo el mundo merece el privilegio de saber tu historia, pero establecer esos límites es parte de tu proceso de crecimiento.

Ser tú mism@ jamás va a ser una debilidad. Es un acto de coraje, valentía y digno de ser reconocido. Abraza tus imperfecciones!

Para aprender más sobre el tema de la vulnerabilidad accede la charla que incluyo de Brené Brown. En efecto, ella entiende que conectar es lo que le da sentido a la vida. ¡Wow!??

Ser vulnerable y auténtico es conectar.

Besitos en el cutis?

Misma☀️

 

 

 

Crònica de un Eclipse

Eclipse 2017La gente preocupada por un fenómeno natural llamado eclipse. Sin darse cuenta que en su propia vida hay momentos de eclipse diario, hasta colectivo y en ocasiones; permanente. Hay momentos en los que usted no puede mirar de frente al que tiene al lado,  porque tiene miedo al resultado, porque podría afectarle la verdad, porque se le nubla la vida ante la realidad que eso representa.

Otros, ante la luz espectacular de alguien y la envidia rampante, prefieren ser  como la luna y taparlos en su momento de mayor esplendor con sus críticas y “mala sangre”.

En resumen, andamos eclipsados en nuestro diario vivir. Y ese eclipse, nos hace desconectarnos de los demás y de lo que ocurre alrededor; ese es el que te deja ciego. Es el que te hace daño permanente.

Preocúpate por tu eclipse diario y toma medidas. Con gafas o sin gafas enfrenta la realidad. Y hoy, admira desde la seguridad que te proveen las gafas o tu hogar, un fenómeno natural del que no tienes control y que realmente es un espectáculo del universo y un regalo para acercarte más al que tienes al lado.

Besitos☀️?

Misma

Conversa y Conecta

Conversa y Conecta
¿cuàndo fue la ùltima vez que tuviste una conversación significativa?

La pregunta de hoy es: ¿cuàndo fue la ùltima vez que tuviste una conversación significativa? Yo sé que conversamos a diario con mil personas. Pero realmente cuándo fue la última vez que te sentaste a conversar con alguien y saliste diciendo: ¡wow! ¡Me siento nuev@!De veras que me hacía falta esa charla.

En ocasiones perdemos el tiempo hablando de trivialidades, etc. O tenemos una sesión de quejarnos constantemente de todo y con todos. Y no me tomes a mal, los desahogos son buenísimos, los chismes a veces entretienen y reírse y bromear hace falta siempre. Pero también hay cosas que hay que cultivar más allá. Hay conversaciones profundas y positivas que te “Pompean” que son necesarias para decir: coño no todo está perdido. ¡No estoy perdido! Yo puedo hacer algo más. Y a veces esas conversaciones surgen hasta con extraños. Con gente que ni conoces o que ni conoces bien. Pero que sientes que la vida te los puso en el camino para dejarte saber que hay algo más de todo este “caos” en el que nos movemos. Que hay formas de salir de este “marasmo” en el que estamos metidos socialmente.

Piensa realmente cuándo fue esa última vez. Y si hace mucho que eso no ocurre, siéntate hoy a re-evaluar en qué estás invirtiendo tu tiempo y con quién. Y no esperes a que lleguen esas conversaciones al azar. ¡Provòcalas tu! Llama a esos amigos. Tòmate un café con ellos.

Estas dos semanas he sido afortunada de encontrar en mi camino ese tipo de conversación, en ocasiones en los lugares o personas menos pensadas. ¡Y no te imaginas lo agradecida que estoy!

Atrévete a conectar con otros de manera significativa. Te aseguro que tu día va a cambiar. Dale: conversa y conecta.

Besitos sonaos,

Misma☀️

Más Respuesta. Menos Reacción.

Más Respuesta Menos Reacción
Cuando estamos presente en el momento, practicando el “mindfulness” respondemos en lugar de reaccionar.
En días recientes estaba pensando en lo “reactivos” que estamos los seres humanos a todos niveles. Talvez sea la situación del país, del mundo, ese no sé qué que nos agita los sentidos a nivel colectivo y que nos lleva a reaccionar ante todo de manera viceral. Sí! Porque es como desde las viceras que salen las reacciones últimamente. En todos lugares vemos gente agitada, enfrascándose en dilemas, insultando a otros y en ocasiones uno se queda como “seré yo o esta persona está exagerando la nota”. Y es que no es lo mismo responder que reaccionar.

La Reacción proviene de las emociones. Es algo que se desata en nuestro interior. Sin lógica. Sin razón. Es lo que te saca el “dark side”. Viene del drama interno. No viene ni de lo que ocurrió ni de lo que te dijeron. Viene de la emoción que desata eso que ocurrió o que te dijeron. Es algo de lo cual en la mayoría de las ocasiones nos arrepentimos. Herman@ porque usualmente “metes la pata hasta la cadera”. O lloras por lo que no se suponía que llorararas o gritas y pataleas sin sentido. Así de ridículos nos ponemos cuando reaccionamos. Es que te dan ganas de abofetearte tú mism@. Es el papelòn del siglo. Por el que te llevas el Oscar que no quieres.?

En cambio, la respuesta aunque responde comoquiera a un estímulo externo que puede ser algo que ocurrió o que te dijeron, viene de la razón; de la lógica. Es algo que viene sin emociones. No es personal. No es defensiva. Es civilizada. No es impulsiva. Y no se trata de un “fake” pero sí de tomar las cosas en su justa perspectiva. Viene de no ver las cosas personales. La realidad es que no eres tan “estrella” en este mundo para entender que todo lo que la gente dice, piensa o actúa tiene que ver contigo o con lo que estás pasando.

Y ¿cuál es el truco para más respuesta y menos reacción? Sencillo: estar presente y consciente del momento. No pensando en el pasado o en el futuro. Cuando estamos presente en el momento, practicando el “mindfulness”, respondemos en lugar de reaccionar. Entonces lo que sale por nuestra boca es algo balanceado. Así no hay arrepentimientos. Claro, que esto no se logra de la noche a la mañana y hay que practicarlo. Pero créeme que vas a pasar menos vergüenzas.

En adelante, cuando ocurra algo que como digo yo “te encebolle el hígado”, respira. Ponlo en su justa perspectiva. Y responde no reacciones, eso también es conectar.

Abrazos ☀️,

Misma

Apláudete Mism@

Apláudete Mism@

Hoy mientras me tomaba un café, conversaba sobre la capacidad que hemos perdido en reconocer y aplaudirnos por lo que ya hemos logrado en nuestras vidas. Estamos tan enfocados (y me incluyo) en lo que nos falta para alcanzar esa meta o en lo que no se nos ha dado, que hemos perdido la capacidad de ver todo lo que hemos logrado.

En ocasiones olvidamos hacer un recuento de dònde estábamos cuando comenzamos. Y la mayor parte del tiempo, esperamos esa validación de otra persona. Esperamos que los que están a nuestro alrededor nos feliciten por nuestros logros y nos frustramos porque nadie se da cuenta y nadie se toma el tiempo por ver cuánto hemos crecido.

¿Sabes qué? Nadie mejor que tú para saber cuánto sacrificio, cuánto esfuerzo, cuántas noches de desvelo y lágrimas te ha costado llegar a donde estás. Recuerda que hay cosas que simplemente los demás no ven. Nadie tiene la capacidad de validarte y reconocerte más que tú mism@.

Es cierto que tú pasado no define tu futuro, pero eso no significa que para bien no puedas mirar tu pasado y de vez en cuando aplaudirte tú Mism@ por tus logros.

Hoy, yo saco unos minutos para aplaudirme?? ?Para darme ese “standing ovation” que merezco por haber llegado hasta aquí. Y me miro y sonrío orgullosa de saber que estoy varios pasos “alante” ? de los que aún no han comenzado a trabajar por sus sueños. Hoy, me enfoco en el camino. No en cuanto me falta, sino en los obstáculos vencidos. Hoy me siento capaz de felicitarme y decirme “eres la mejor carajo!”.

Aplaudirse ??uno mismo, es conectar.

Abrazos mi☀️,

Misma

Que No Se Escape la Magia

              

No dejes que se escape la magia.
                                            Planificar demás mata la magia.

En tiempos donde se le dice a la gente que siempre hay que tener un plan o múltiples planes (tantos planes como letras del abecedario existan). Donde se enseña a que todo tiene que ser metódicamente coordinado, sincronizado y planificado, nos vamos al extremo y le matamos la espontaneidad y la magia a los momentos.

Es cierto que en muchas ocasiones no podemos perder tiempo y que el planificar las cosas nos da cierto grado de seguridad y confianza. Pero cuando la exageración en la planificación mata la espontaneidad y la magia, usted se convierte en un robot.  Usted deja de disfrutarse el momento. Y si el plan sale mal, la frustración alcanza niveles que llegan al cielo. Es cierto que hay cosas en la vida que hay que planificar. Pero la improvisación y espontaneidad son partes vitales de la vida en un mundo en el demasiadas cosas no dependen de nosotros mismos.

La Magia
En este mundo quiero ser muchas cosas. Lo que no quiero, es ser predecible. –Misma

A mis casi 44 años, prefiero un grado enorme de espontaneidad que me permita vivir la emoción del momento vs algo que me de resultados totalmente predecibles.   En este mundo quiero ser muchas cosas. Lo que no quiero, es ser predecible.  ¿Tù qué tal?

¡Vive! ¡Sé espontáneo!¡Fluye! ¡Sé cómo la ola que es única en su vaivén! No dejes que se escape la magia.

Cheers  ?mi sol ☀️,

Misma

Tumba el Muro; Construye un Puente.

 

Tumba el Muro; Construye un Puente

Recientemente se ha vuelto a poner de moda el tema de levantar muros entre las naciones por x o y. Y esos son muros estructurales de los que no vamos a profundizar aquí porque realmente para hablar de seguridad y política tenemos las noticias u otros blogs.

De los muros que quiero hablar hoy son los muros interiores que muchos de nosotros levantamos. Y me incluyo, porque yo también tengo unos cuantos. Muros que a veces ni nos percatamos que estamos levantando o que hemos levantado. Muros que en ocasiones son más fuertes que los ladrillos. Muros que fortalecemos y  hasta decoramos con colores y flores. Muros cuya razón de ser es protegernos de que los demás o las circunstancias nos hagan daño. Muros que a otros se les hace casi imposible poder brincar para llegar a nuestro interior. ¿Y lo peor? A nosotros se nos va una vida construyéndolos y otra para tratar de nosotros mismos derribarlos.  Los muros nos aíslan de los demás. Nos alejan de la realidad. Y en ocasiones nos aíslan de nosotros mismos, cuando obviamos lo que sentimos.

Todos en mayor o menor medida hemos tomado medidas para proteger nuestras emociones de los demás. Las experiencias dolorosas de la vida nos llevan a esto. Sin embargo, hay una línea fina entre lo que es ser precavido y cuidadoso a lo que es levantar un muro que nadie por más que intente pueda derrumbar. Protegernos es bueno porque no podemos andar por ahí regalando y subastando nuestros sentimientos y emociones. Pero no está bien que usted se esté protegiendo de aquellos que le dan la mano y que usted sabe (porque lo han probado) que no quieren destruirle o hacerle daño. La otra persona va a terminar cansándose de su barrera. Va a dejar de buscarle la vuelta. Va a dejar el marrón, el pico, la pala y la soga a un lado y va a rasparse pa’ las pailas…

Algunos ejemplos de muros que podrían estar de manera consciente o inconsciente:

  1. No mostrar emociones o expresar emociones a los demás.
  2. Rechazar cualquier invitación para compartir.
  3. Utilizar sarcasmo en cualquier situación.
  4. Nunca poder encontrar algo positivo a una persona o situación.
  5. Constante queja sin valorar las cosas extraordinarias que pasan a nuestro alrededor.
  6. Actitud pesimista ante la vida.
  7. Miedo a comprometerse con alguien o algo.
  8. Andar con cara o actitud de “apestaíto” por la vida, para que los demás nos cojan miedo.
Tumba el Muro;Construye un Puente
Hoy, decide comenzar a tumbar tus muros, camina liviano aunque te cueste y construye puentes que nos permitan conectar.

Entonces mi exhortación en esta semana es que hagas un auto análisis y veas si realmente las cosas no se te están dando con los demás porque tienes todos tus muros arriba. A veces decimos que los demás no se acercan, que nos sentimos solos y que nadie nos quiere y es que nosotros mismos alejamos a los demás. Si hay muros, evalúa las razones para haberlos levantado. ¿Realmente vale la pena seguir continuando con el peso de esa muralla interior? No todos los seres humanos son iguales. Es cierto, a veces hay gente mala. Pero ¿y si te encuentras a alguien bueno lo vas a tratar igual? En un mundo en el que nuestros gobernantes se empeñan en levantar muros entre naciones y entre clases sociales, es imperativo que los seres humanos comencemos a construir puentes que nos lleven a conectar con nosotros mismos y con los demás. Puentes que nos acerquen a vivir de una manera más balanceada. Cada uno tiene que hacer su trabajo interior. Cada uno tiene que intentar.

Hoy, decide comenzar a tumbar tus muros, camina liviano aunque te cueste y construye puentes que nos permitan conectar. Vuela el muro. Construye puentes y comienza a caminar.

Buena semana mis solecitos☀️,

Misma