Disfruta El “Ride”

Disfruta El "Ride"
               

Esa sensación de que aunque las cosas no estén saliendo como hubieras querido para ti en este momento de tu vida, estás tranquilo y tú misma(o) te sorprendes. Te sorprendes de no pelear con el mundo. De no frustrarte.

No es rendirse. No es cambiar la meta. No es dejar de trabajar para lo que quieres. Es la certeza de que lo que está ocurriendo, aunque no lo entiendas, es para un bien mejor.

Me disfruto “el ride” en la montaña rusa en la que me montaron sin permiso; con sus altas y bajas, con los brazos abiertos. Viviendo. Creciendo. Agradecida del que me toma de la mano en el asiento del lado, aunque tenga miedo.

Eso se llama “estar presente”. Eso se llama “mindfulness”. Eso es vivir. Eso es estar en Paz.  Abre los brazos y recibe.

Besitos ☀️

Misma

Que No Se Escape la Magia

              

No dejes que se escape la magia.
                                            Planificar demás mata la magia.

En tiempos donde se le dice a la gente que siempre hay que tener un plan o múltiples planes (tantos planes como letras del abecedario existan). Donde se enseña a que todo tiene que ser metódicamente coordinado, sincronizado y planificado, nos vamos al extremo y le matamos la espontaneidad y la magia a los momentos.

Es cierto que en muchas ocasiones no podemos perder tiempo y que el planificar las cosas nos da cierto grado de seguridad y confianza. Pero cuando la exageración en la planificación mata la espontaneidad y la magia, usted se convierte en un robot.  Usted deja de disfrutarse el momento. Y si el plan sale mal, la frustración alcanza niveles que llegan al cielo. Es cierto que hay cosas en la vida que hay que planificar. Pero la improvisación y espontaneidad son partes vitales de la vida en un mundo en el demasiadas cosas no dependen de nosotros mismos.

La Magia
En este mundo quiero ser muchas cosas. Lo que no quiero, es ser predecible. –Misma

A mis casi 44 años, prefiero un grado enorme de espontaneidad que me permita vivir la emoción del momento vs algo que me de resultados totalmente predecibles.   En este mundo quiero ser muchas cosas. Lo que no quiero, es ser predecible.  ¿Tù qué tal?

¡Vive! ¡Sé espontáneo!¡Fluye! ¡Sé cómo la ola que es única en su vaivén! No dejes que se escape la magia.

Cheers  ?mi sol ☀️,

Misma

Sea poderoso. Hable…

No confíes en lo que ves
                                No confíes en lo que ves, hasta la sal parece azùcar.

 

Recientemente me he tropezado con la realidad de que muy pocos seres humanos entienden que lo que ellos hagan o digan puede cambiar el curso de ser un “día cagao” para alguien a un “día que valga la pena”. Nuestras palabras tienen un poder incalculable.

Voy a ser breve: si usted realmente valora a alguien, déjelo saber. Si usted sabe que alguien está pasando por un mal momento no piense jamás que esa persona tiene mil personas alrededor que pueden consolarle o apoyarle. Porque probablemente sí conoce mil personas, pero las palabras que necesita leer y escuchar son las suyas. Al no hacerlo, usted está cometiendo dos grandes errores: usted se está tragando las ganas de expresar lo que siente. Y más aún, está privando al otro de que lo sepa y conecte contigo.

Es cierto que probablemente no recibas la atención o respuesta que quieras en su momento. Eso es un riesgo que nos tenemos que tomar siempre. Pero, si no lo dices jamás le habrás dado al otro la oportunidad de optar o de saber lo que sientes o piensas.

Again, no te dejes llevar por lo que ves alrededor de esa persona, por cuantos amigos(as) ves que tiene en facebook, etc. Al final,  puedes estar equivocado y el otro agradecido de tu gesto. No confíes en lo que ves y habla. Conviértete en la persona más poderosa del mundo: habla. Reconoce el poder de tus palabras, acciones y gestos en la vida de otros y utilízalos para bien.

Los quiero aunque a veces parezcan caramelos de arsénico,?

Misma

Recordar no siempre es vivir…

Recordar no es vivir
Si tus memorias no te mueven a aprender la lección o a moverte a construir nuevas; recordar no es vivir.

 

En estos tiempos  facebook y otras herramientas nos dan la oportunidad de mirar hacia atrás y de recordar còmo era nuestra vida o qué estábamos haciendo “un día como hoy” hace un año o más. Y eso es chévere si te hace sentir agradecido por la experiencia que tuviste en ese momento. O si en ese momento había una lección que aprender y realmente la entendiste. Si ese recuerdo hoy te catapulta a ser un mejor ser humano y a buscar crear nuevas aventuras y memorias. Pero si ese recuerdo lo que hace es que quieras volver al pasado porque tu realidad actual es una en la que no quieres vivir… Ese recuerdo te está estancando. La añoranza del pasado está haciendo que no vivas el presente. Y más aún, que no construyas nada en tu futuro. Ahí es donde digo que “recordar no siempre es vivir”.

Analiza hoy lo que estás haciendo con tus recuerdos.  ¿Realmente te empujan a vivir o te paralizan? Veo las redes plagadas de gente que se paraliza ante un pasado que fue mejor para ellos y que lloran día a día porque quieren que todo vuelva a ser como antes.

Si tú pasado, bueno o malo, no te mueve a continuar, a buscar más de ti y de la vida; recordar no es vivir.

Besitos en el cutis ☀️

Misma

Tumba el Muro; Construye un Puente.

 

Tumba el Muro; Construye un Puente

Recientemente se ha vuelto a poner de moda el tema de levantar muros entre las naciones por x o y. Y esos son muros estructurales de los que no vamos a profundizar aquí porque realmente para hablar de seguridad y política tenemos las noticias u otros blogs.

De los muros que quiero hablar hoy son los muros interiores que muchos de nosotros levantamos. Y me incluyo, porque yo también tengo unos cuantos. Muros que a veces ni nos percatamos que estamos levantando o que hemos levantado. Muros que en ocasiones son más fuertes que los ladrillos. Muros que fortalecemos y  hasta decoramos con colores y flores. Muros cuya razón de ser es protegernos de que los demás o las circunstancias nos hagan daño. Muros que a otros se les hace casi imposible poder brincar para llegar a nuestro interior. ¿Y lo peor? A nosotros se nos va una vida construyéndolos y otra para tratar de nosotros mismos derribarlos.  Los muros nos aíslan de los demás. Nos alejan de la realidad. Y en ocasiones nos aíslan de nosotros mismos, cuando obviamos lo que sentimos.

Todos en mayor o menor medida hemos tomado medidas para proteger nuestras emociones de los demás. Las experiencias dolorosas de la vida nos llevan a esto. Sin embargo, hay una línea fina entre lo que es ser precavido y cuidadoso a lo que es levantar un muro que nadie por más que intente pueda derrumbar. Protegernos es bueno porque no podemos andar por ahí regalando y subastando nuestros sentimientos y emociones. Pero no está bien que usted se esté protegiendo de aquellos que le dan la mano y que usted sabe (porque lo han probado) que no quieren destruirle o hacerle daño. La otra persona va a terminar cansándose de su barrera. Va a dejar de buscarle la vuelta. Va a dejar el marrón, el pico, la pala y la soga a un lado y va a rasparse pa’ las pailas…

Algunos ejemplos de muros que podrían estar de manera consciente o inconsciente:

  1. No mostrar emociones o expresar emociones a los demás.
  2. Rechazar cualquier invitación para compartir.
  3. Utilizar sarcasmo en cualquier situación.
  4. Nunca poder encontrar algo positivo a una persona o situación.
  5. Constante queja sin valorar las cosas extraordinarias que pasan a nuestro alrededor.
  6. Actitud pesimista ante la vida.
  7. Miedo a comprometerse con alguien o algo.
  8. Andar con cara o actitud de “apestaíto” por la vida, para que los demás nos cojan miedo.
Tumba el Muro;Construye un Puente
Hoy, decide comenzar a tumbar tus muros, camina liviano aunque te cueste y construye puentes que nos permitan conectar.

Entonces mi exhortación en esta semana es que hagas un auto análisis y veas si realmente las cosas no se te están dando con los demás porque tienes todos tus muros arriba. A veces decimos que los demás no se acercan, que nos sentimos solos y que nadie nos quiere y es que nosotros mismos alejamos a los demás. Si hay muros, evalúa las razones para haberlos levantado. ¿Realmente vale la pena seguir continuando con el peso de esa muralla interior? No todos los seres humanos son iguales. Es cierto, a veces hay gente mala. Pero ¿y si te encuentras a alguien bueno lo vas a tratar igual? En un mundo en el que nuestros gobernantes se empeñan en levantar muros entre naciones y entre clases sociales, es imperativo que los seres humanos comencemos a construir puentes que nos lleven a conectar con nosotros mismos y con los demás. Puentes que nos acerquen a vivir de una manera más balanceada. Cada uno tiene que hacer su trabajo interior. Cada uno tiene que intentar.

Hoy, decide comenzar a tumbar tus muros, camina liviano aunque te cueste y construye puentes que nos permitan conectar. Vuela el muro. Construye puentes y comienza a caminar.

Buena semana mis solecitos☀️,

Misma

El ; Que Marca La Diferencia

El ; Que Marca La Diferencia

El punto y coma (;) indica una pausa superior a la marcada por la coma e inferior a la señalada por el punto.”

En las últimas semanas he visto una proliferación de status, comentarios y artículos, videos y otros, relacionados al suicidio. Tal vez por la popularidad alcanzada de la serie “13 Reasons Why” y porque recientemente las noticias han reseñado varios casos. El más reciente esta semana. He visto de todo. Desde status generales de “copia y pega” indicando que están disponibles para cualquier persona que esté pensando en esto, el que piensa que el suicidio es changuería, el que piensa que hablando de un Dios que castiga se puede salir de una depresión severa, el que habla de las causas del suicidio en la sociedad moderna como si estuviera hablando de una película, el que es sicólogo de “Cracker Jack” que se atreve a dar consejos sobre cómo vencer una depresión, etc. Mucha gente cogiendo pon con el tema, demasiado desconocimiento. Muchos me dan risa. Otros, pena y la mayoría mucha rabia.

Hoy yo siento la responsabilidad de decirle que el suicidio se previene día a día, minuto a minuto, desde tu vida y la del que tienes cerca. Todos los días tienes la oportunidad de tocar una vida positiva y conscientemente. Todos los días tenemos la oportunidad de lograr que alguien que siente que su historia debe terminar haga una pausa (;) en su vida, en lugar de poner un punto final(.).

¿Realmente usted piensa que por pegar y copiar un status la gente que le pasa por la mente quitarse la vida lo va a llamar, se lo va a escribir en el wall o se lo va a decir? ¡Mire no! Usted tiene que tener un papel activo en la vida de cada uno de los seres que le rodean y que le importan, porque lo más triste cuando ocurre una cosa como esta es que ninguno de los que estuvieron alrededor de ellos se dio cuenta de que algo estaba pasando. Y más aún debe tener un rol activo y presente en todo momento porque usted no sabe si hoy con una sonrisa, una palabra atenta al mesero que le atendió, un saludo y un mirar a los ojos de la persona con quien te cruzas en la calle usted puede hacer la diferencia en la vida de alguien.

¿Sabías que una de las armas más importantes para prevenir el suicidio es estar presente en nuestras propias vidas y en las de las personas que nos rodean? ¿Cuándo fue la última vez que te sentaste a conversar con tus hijos? ¿Con tu pareja? ¿Con tu hermano? ¿Cuándo fue la última vez que te sentaste a hablar o compartir con los amigos de tus hijos(as)? ¿O con tus vecinos? ¿O con alguien que te sirve casualmente la comida en un lugar? La confianza no es algo que se gana en un instante. La confianza es algo que se construye. Usted tiene que estar presente. La mayoría de nuestros adolescentes y adultos que están pensando en quitarse la vida no lo dicen, pero muchos de ellos dan señales y nosotros estamos tan metidos en nuestro mundo, en nuestros propios problemas que no nos damos cuenta.

Si usted corre con la suerte de ser una persona que está presente en la vida de los demás y se percata que la persona podría estar pensando quitarse la vida o simplemente podría hacerlo; piense antes de hablar o reaccionar. Yo no le puedo decir lo que le va a decir, pero sí lo que no debe decir.

  • No quiera darle una terapia a la persona. A veces lo más importante es acompañar hasta que usted este seguro que la persona no corre peligro o hasta que se pueda identificar un recurso preparado.
  • No le diga que eso le pasa a cualquiera.
  • No le diga que eso es pecado y Dios lo castiga (eso usted ni lo sabe).
  • No le diga que se va a ir al infierno. No le meta miedo con Dios porque esa persona lo que necesita es la imagen de un Dios compasivo y misericordioso y no uno que anda juzgándolo. Yo estoy segura que Dios tiene que sentir demasiada compasión por alguien que esta tan desesperado y que sufre tanto.
  • No le diga que su familia o X o Y persona lo van a extrañar (a usted tampoco le consta) y probablemente ellos le están haciendo o le hicieron la vida de cuadritos y usted no lo sabe.
  • Usted tiene sus propias razones para vivir, pero esas no tienen que ser las mimas para el(ella). No se presuma experto en el tema de razones para vivir.
  • No le diga que no sea cobarde y que enfrente las cosas con valor, porque usted no sabe si eso representa un reto y entonces para demostrarle que es valiente va y lo hace más rápido.
  • Reconozca que este es un problema real. Hágale saber que usted valora su sufrimiento. No le reste valor a lo que está ocurriendo.

Hoy más que nunca es nuestra responsabilidad velar unos por otros, pero lejos de fanatismos y siendo compasivos ante el dolor de los demás; no queriendo ser superhéroes. Estar pendiente de alguien que es importante para ti puede hacer la diferencia entre una historia de superación y una que nunca podrá ser contada. Ayuda a que ese punto y coma (;) pueda darse. Eliminemos los puntos finales.

Los quiero,

Misma

 

** Project Semicolon nació de la mano de Amy BleuelProyecto punto y coma (en español) tiene el propósito de luchar contra la depresión, el suicidio, la adicción y todas aquellas prácticas autodestructivas que atentan contra nuestro desarrollo pleno. Lamentablemente la creadora de este movimiento se quitó la vida recientemente, pero su legado vive y continúa en honor a todos aquellos que siguen luchando.

El Limón Tiene Poder…

Por: Sofía Vilá

El Limón Tiene Poder
Ese limón es capaz de transformarte por completo. De convertirte en algo exquisito, gourmet; en una “ricurita” andante.”

Qué mucho limita el dicho “mija, si la vida te da limones, haz limonada”. Y es que esto lo repetimos como el papagayo sin pensar que lo que estamos haciendo es minimizando lo poderosos que son los momentos difíciles de la vida.

Primero, analicemos las propiedades del limón: es un preservativo natural, tiene propiedades antioxidantes y previene la contaminación de bacterias. ¿Por qué limitarme a hacer una limonada cuando las posibilidades son infinitas? En lo personal, disfruto de un delicioso ceviche curao’ con limón. El limón rompió esas proteínas e hizo un plato increíblemente delicioso y refrescante. O sea, el limón tiene poder.

Así los limones que nos tira la vida, ya sean “buscaítos” o no, nos dan la oportunidad de curarnos, romper con hábitos, relaciones o situaciones tóxicas y hacer de nuestra vida, una nueva, refrescante. Y sí, deliciosa. ¿Que si duele? ¡Uff! ¡Claro que duele! Pero créeme, vale la pena. Ese limón es capaz de transformarte por completo. De convertirte en algo exquisito, gourmet; en una “ricurita” andante.

Volvamos un momento a las propiedades antioxidantes, en este sentido el limón nos protege de los radicales libres o los “bad guys” de los productos de desechos del cuerpo que cuando se acumulan en exceso crean un ambiente propenso para daño celular y enfermedades como el cáncer. Y a que no sabías que el limón con agua en ayuda en la mañana, hace que tu cuerpo sea más alcalino y por lo tanto (lee bien) baja la acidez de tu cuerpo. ¡Si! Pensamos que el limón promueve la acidez y lo que hace es lo contrario. Por lo tanto, los “limones existenciales” nos ayudan a sacar todo eso que nos esté atrasando y llevando a no ser quien Dios quiere que seamos. O sea, la mejor versión de nosotros mismos. El limón transforma.

El Limòn Tiene Poder
Reconocer que los limones en la vida pueden ser más que limonada, que pueden sacar lo mejor de ti y que tienen el poder de transformarte; es conectar.

Preservativo natural: umm, interesante. Hace que lo Bueno, dure más. Los limones de la vida nos ayudan a recordar en cada prueba de qué estamos hechos. Es en la temporada de limones cuando sientes y recuerdas: ¡coño, si yo hice esto en aquel momento, lo que me está pasando ahora no es na’! Y así tenemos la oportunidad de sentir que toda experiencia vale la pena la pena y reconocer la presencia de Dios en cada paso.

La próxima vez que la vida te de limones: da las gracias por ese limón, enumera lo que tienes que hacer para sacarle el jugo a esa situación, confía en que no estás solo; Dios está a tu lado siempre. Y finalmente ponte creativo y decide qué vas a hacer con esos limones, las alternativas son infinitas para conformarse con una simple limonada. ¡DALE, SACALE EL JUGO!

Reconocer que los limones en la vida pueden ser más que limonada, que pueden sacar lo mejor de ti y que tienen el poder de transformarte; es conectar.

Buena semana ? ☀️,

SofÍa

 

Nota: El articulo de esta semana es una colaboración de mi amiga y hermana Sofía Vilà. Ella es uno de los regalos mas grandes que me ha dado la vida y me hace super feliz que podamos juntarnos en esta aventura. ¡Esperen mas de ella!

Y entonces, una mariposa…

Y entonces, una mariposa…
“El arte más poderoso de la vida, es hacer del dolor un talismán que cura. ¡Una mariposa renace florecida en fiesta de colores!” ― Frida Kahlo

 

Siempre me han encantado las mariposas. Las encuentro bellas. Son tan distintas unas de las otras. Únicas. Libres. Las veo felices por ahí y siento que tal vez si me tocara escoger otra cosa que no fuera ser humano sería como ellas. Son perfectas. Tanto es mi amor por ellas que cuando finalmente en  la clase de biología me explicaron lo que era su proceso para ser tan hermosas, quedé impresionada. Admirable. Un proceso extenuante; un dolor intenso que  provoca la batalla.  Tal vez sienten que van a morir durante su metamorfosis. De veras que para mí son (como decimos en PR) unas “duras”.

Con el paso de los años a veces la vida nos golpea con demasiadas situaciones. Todos pasamos por muchas cosas,. En mi caso hay golpes de los cuales probablemente si me pongo a meditarlos, algunas personas no hubieran salido. O tal vez, hubieran salido autodestruyéndose. Sin embargo, aunque las situaciones en el momento me tumbaban en el suelo, siempre terminaba pausando, recogiendo mis pedazos y resurgiendo con más fuerzas para lograr mis objetivos.

Resumiendo este punto, puedo decir que he pasado por muchas metamorfosis. Muchos momentos en los que uno piensa que no se podrá levantar. Hoy me doy cuenta que aunque todo hubiera sido más fácil si no hubiera pasado por ellos no sería la persona que soy ahora. No podría comprender muchas cosas y no podría ser compasiva con los demás.

Y entonces, una mariposa…
Hoy, cada apretón de manos es más fuerte, más consistente y es hasta casi un “statement” de libertad y transformación interior.

Por eso en el mes de febrero de 2017, decidí dar cierre a muchos de estos procesos de dolor y reconocer de una forma tangible y delicada la persona que hoy soy. Decidí que era hora de recordarlos, pero dejarlos ir. Entonces surgió mi mariposa con punto y coma. La mariposa ya sabemos por qué. El (punto y coma) por todas las pausas, en ocasiones prolongadas que hice antes de continuar y lograr mis proyectos, pero que nunca me llevaron a quitarme ni a desenfocarme de mis objetivos. Y también en apoyo a las personas que luchan día a día contra las enfermedades mentales, depresión y prevención al suicidio porque es un tema actual y latente en el que vivimos.

Hoy llevo con orgullo mi mariposa, porque me representa y representa a muchas mujeres y hombres conocidos y desconocidos que viven en su historia una metamorfosis. Aunque para muchos no está correcta mi forma de expresarlo, yo decidí hacer algo que necesitaba hacer a mis 43 años.

Hoy, cada apretón de manos es más fuerte, más consistente y es hasta casi un “statement” de libertad y transformación interior.

Lleva tus cicatrices con orgullo. Siéntete orgulloso(a) de tus procesos de metamorfosis. Pavonéate de lo mucho que has crecido y superado. Nadie lo va a ser por ti. En un mundo en el que algunos prefieren vivir ignorando lo que ocurre en su interior o su alrededor, yo prefiero ser mariposa. Reconocer que luego de un proceso de metamorfosis se puede seguir viviendo; es conectar.

Abrazos apretados☀️ ?,,

Misma

** Project Semicolon nació de la mano de Amy Bleuel, Proyecto punto y coma (en español) tiene el propósito de luchar contra la depresión, el suicidio, la adicción y todas aquellas prácticas autodestructivas que atentan contra nuestro desarrollo pleno. Lamentablemente la creadora de este movimiento se quitò la vida recientemente, pero su legado vive y en honor a todos aquellos que siguen luchando.

Tú Primero…

Tú Primero...
“Coloque su máscara de oxígeno antes de asistir a los demás”. Aviso de Seguridad de un Avión

 

Una de mis pasiones es viajar. En efecto, es casi una misión. Desde hace muchos años me propuse viajar y conocer nuevos lugares, culturas y personas. Y los que me conocen saben que me lo he tomado en serio. Hace unos días estaba de viaje y mientras repasaba las instrucciones brindadas por los asistentes de vuelo, se me ocurrió que teníamos que hablar de una de ellas particularmente. ¡Sí! Y dirás: “la perdimos nuevamente”. Pero ya verás que es lo más lógico del mundo. Una de las instrucciones más importantes es una que dice más o menos: “Coloque su máscara de oxígeno antes de asistir a los demás.” O sea, una de las medidas más importantes de seguridad es que usted tiene que cuidar de Misma(o) antes de cuidar a los demás. Su vida y su seguridad son vitales en un momento de emergencia. Y es totalmente cierto, si nosotros no estamos bien, no podemos ayudar a los demás.

A diario me encuentro con seres humanos espectaculares. Con un corazón de oro. Personas que son excelentes cuidadores de los demás. Madres que se desviven por sus hijos dándoles el mejor cuidado, alimentación, educación, los llevan a las terapias, a los juegos, le compran el mínimo detalle, etc. Esposas que son las compañeras ideales: la casa ordenada, la ropa hasta organizada por colores, la mesa puesta cuando su pareja llega, todo en orden y mucho amor para ellos. Hijos(as) que se desviven por sus padres que ya están mayores: los cuidados, la “doñita empolvada como una mayorca para que no se queme”, las comidas al día y por hora, sus citas médicas puntuales, las medicinas según la agenda. Pero… Ellos están desgastados. Sin dormir. Hace mil años que no visitan un médico. No comen. Y por ahí va por la vida: “la mamá de fulanito, la esposa de Pedrito, la hija de doña Inés”. Y Ana, Luis y Luz desaparecieron del planeta que ya ni el nombre les queda. Y yo los veo y mi corazón se parte en pedazos.

Y no me malinterprete. Es espectacular ser un buen padre, esposo(a), hijo(a), cuidador, profesional, etc. Todos los sombreros habidos y por haber. Pero sin olvidarse de Misma(o). Ahí es donde los seres espectaculares dejamos de ser tan espectaculares. Porque no puedes cuidar a otro si no te cuidas tú. ¿Qué va a pasar el día que tú faltes? Una de dos cosas: o la vida va a continuar y otro hará lo que tú haces (talvez no igual, pero lo hará). O simplemente esa persona de la que tanto cuidas va a estar perdida(o) sin ti porque nadie más va a poder hacer nada en la vida por el (ella) como tú. Es bueno ser chulita(o) con los demás, pero con la mejor persona que te tienes que portar es contigo.

La compasión y el amor para con los demás son excelentes virtudes. Pero nunca, deben estar por encima de la autocompasión y el amor propio. Saca tiempo para ti, tiempo para: cuidarte, alimentarte, descansar, hacer algo que te distraiga, leer, ir a tus médicos, etc. Al principio te sentirás extraño(a) y hasta culpable. Aun así, no dejes de hacerlo. Tu máscara de oxígeno está fundada en esas cosas que has considerado triviales ante las necesidades de los demás. Te aseguro que haciendo esto vas a poder ser mejor persona, madre, padre, hijo(a), cuidador(a), etc.

Esta semana, haz algo para ti. Comienza por algo sencillo y no te rías con lo que te voy a sugerir. Date un baño con un olorcito rico que te guste. Suelta el teléfono. Pide relevo a tu compañero(a) o algún familiar. En ese momento toma conciencia de lo que estás haciendo. Tienes que estar completamente presente. Se llama conciencia presente o “mindfulness”. Disfruta el agua, la temperatura, el olor, tu cuerpo. Hazte ese despojo que nunca te puedes hacer por la prisa. Y sonríe. Sí. Sonríe. Regálate tu mejor y mayor sonrisa. Ponte tu máscara de oxígeno y sonríe.

Porque soy espectacular, merezco mi amor. Reconocer que soy una prioridad en mi propia vida y que soy primero,; es conectar.

Un abrazo a mis soles espectaculares,

Misma

 

El “jangueo” al que no quieres ser invitado…

They don’t serve champagne at pity parties” ― Cara Alwill Leyba

Misma es una persona que le encanta el compartir, la buena mesa y hablar con gente espectacular que siempre tiene historias que contar. Le encanta estar con personas que tienen algo que dar de sí mismos. Gente genuina. Gente que me alienta, que me levanta el espíritu, que a veces está “moqui flojo”, pero que tiene ganas de seguir adelante; como nos pasa a todos. Me encantan las reuniones con amigos, con familia, con desconocidos de buena vibra y en muchas ocasiones… me encanta la fiesta conmigo misma.  No hablo de las fiestas en bullicio (aunque esas están chéveres), donde no se puede hablar y donde no puedes interactuar con los demás. Hablo de esos “get together” clásicos y hasta “chics” donde todo el mundo está regio (pero relajado), se comparte una buena copa de vino (o de lo que te guste), hay buena música y te encuentras con gente maravillosa. Ese “jangueo”, como decimos ahora, me apasiona.

Pero he tenido ocasiones en que de momento recibes una invitación al “jangueo de lástima y le, lo, lai”. ¿Qué es eso? Una fiesta donde cada uno de los que llega entra arrastrando su dignidad, donde la gente anda que la amargura va delante de él (ella) o la mala vibra es desde el saludo. Cuántas veces has entrado a un sitio y te pasa esto: “Tù: Nenaaaaaa, ¿cómo estás? Ella: Ahí jodía, pero no es culpa tuya”. Ño, yo sé que no es culpa mía, si yo acabo de llegar! La gente se congrega a ventilar sus penas y hacer competencias de quién tiene la vida más miserable. Y digo, antes de que se sobresalten y empiecen a decirme que para eso son los amigos, déjeme aclararle solecito que me lee que este jangueo no es para apoyarnos y para ventilar una situación que estamos pasando y entre todos buscar soluciones e idear un plan para sentirnos mejor. Si fuera así, siempre vale la pena ir y ser solidario con los demás. Amo esas reuniones y grupos de apoyo. Pero esto es diferente. En esta fiesta a veces somos nosotros invitados y en otras somos hasta los anfitriones. Llegas y el sentido de lástima por la situación de cada uno arropa el lugar. Nadie quiere salir de ese marasmo emocional. Es como la competencia del Jodío. Mientras más jodido usted esté más poder siente. Es como un party de superhéroes donde la t-shirt conmemorativa tiene una “J” gigante. Y ahí va usted todo orgulloso(a), pecho de paloma, con su “J” en el pecho. La música es triste (de despecho a veces). La comida es hasta rara y poca. El alcohol como que ni sabe igual, aunque sea el más caro. Los vinos espumosos no tienen ni burbujas. La meta es demostrar que uno está o puede estar peor que el otro. Cuando uno cuenta una historia “jarta de odio” el otro tiene una mejor. Nadie tiene el mínimo deseo de salir de ahí. Le cogieron amor a la lástima, a la pena, a la calamidad. Es un grupo de apoyo, pero para seguir quedándose en el hoyo. A ese jangueo no quiero ser invitada jamás. Como dice Cara Alwill Leyba en su libro Girl Code: en esas fiestas no hay champagne y si hay, no tiene el glamour que me merezco (y que tú también te mereces).

Pero la cosa se pone peor cuando tú misma(o) te haces el party de la “lástima y el “le, lo, lai”. Esa fiesta mental a veces dura un rato, días, semanas y hasta años. Y todo el tiempo andas lamentándote y te encierras. No hay nada que te haga levantarte del piso. Es más cómodo lamentarte por lo que no ha funcionado, que tratar de idear un plan para moverte de ahí. Escogemos la música cuidadosamente que nos estruje la llaga que llevamos en el alma. La novela con el final más deprimente, en la que nunca “vivieron felices por siempre”. La película donde “todos mueren”. Entramos en grupos de Facebook que en lugar de parecer de apoyo para “salir del hoyo” lo que hacen es ayudarnos a cavar más hondo. No nos peinamos. Andamos con las patas pelúas, con las cejas como Frida… Los hombres con la barba que les llega a Pekín. Y cuando llega alguien a tratar de arruinarnos el jangueo con su buen humor y ánimo, ni la puerta les abrimos.

La pena, la lástima de otros o la propia: te estancan, te limitan; te paralizan. Y aquí quiero hacer una pausa y establecer que no es lo mismo sentir lástima que compasión. Así es que vamos brevemente.

La lástima es el “enternecimiento y compasión excitados por los males de alguien”. Aquí reconoces la pena y el sufrimiento de otra persona, pero sin involucrarse en él. Sin sentirlo como tuyo. Es algo a veces pasajero que no te lleva a ninguna acción. La compasión es la manera con que participamos del sufrimiento del otro. Surge cuando un ser humano es capaz de comprender la situación del otro desde un sentimiento de solidaridad para responder a sus necesidades. La lástima (o pena como decimos en Puerto Rico) no te mueve a la acción de ayudar al otro y de hacer lo posible por mejorar su situación. La compasión, sí. La compasión es acción en sí misma. De ahí que la lástima es negativa y la compasión completamente positiva. O sea, entienda mi sol que tenemos que ser compasivos con el otro y con nosotros mismos.

Resumiendo, que ya les he hablado demasiado, todos hemos pasado por momentos difíciles. Bien sea por un desamor, por la pérdida de una meta o un sueño, por un trabajo, ante el diagnóstico de una enfermedad o condición, ante una metida de pata o un error brutal que hemos cometido (porque a veces nos buscamos la situación solitos). Cosas que no son livianas de procesar. Realmente no son “changuerías”. Son cosas que te destruyen o transforman. El punto es que cuando esto surge hay que identificarlo. Ponerle nombre. Reconocerlo. Porque si no lo reconoces, vas a entrar al maldito jangueo de la lástima y si ya estás en él (quedaste malo pa’ la foto y peor pal video? ) NO te quieres quedar. Entonces para no entrar en el o para salir del mismo tenemos que:

  1. Reconocer que algo está pasando. Que un evento ha hecho que te sientas mal, incómodo(a) de mala manera.
  2. Desde ese reconocimiento debes tratarte con amor y compasión. No con lástima. Recuerda nuestro artículo: Haz las Paces Contigo Misma(o).
  3. No hacerte un jangueo de eso y menos rodearte de personas que andan en este “jangueo” constante. Busca rodearte de personas que te apoyen a salir adelante. Que te impulsen. Que te muevan. Lee cosas que te inspiren a moverte y buscar ayuda.

Próximamente vamos a estar hablando de la autocompasión y de algunos ejercicios para lograrla.

Reconocer que hay un jangueo al que no quiero ir y un club al que no quiero pertenecer; es conectar.

Besitos?,

Misma