Más Respuesta. Menos Reacción.

Más Respuesta Menos Reacción
Cuando estamos presente en el momento, practicando el “mindfulness” respondemos en lugar de reaccionar.
En días recientes estaba pensando en lo “reactivos” que estamos los seres humanos a todos niveles. Talvez sea la situación del país, del mundo, ese no sé qué que nos agita los sentidos a nivel colectivo y que nos lleva a reaccionar ante todo de manera viceral. Sí! Porque es como desde las viceras que salen las reacciones últimamente. En todos lugares vemos gente agitada, enfrascándose en dilemas, insultando a otros y en ocasiones uno se queda como “seré yo o esta persona está exagerando la nota”. Y es que no es lo mismo responder que reaccionar.

La Reacción proviene de las emociones. Es algo que se desata en nuestro interior. Sin lógica. Sin razón. Es lo que te saca el “dark side”. Viene del drama interno. No viene ni de lo que ocurrió ni de lo que te dijeron. Viene de la emoción que desata eso que ocurrió o que te dijeron. Es algo de lo cual en la mayoría de las ocasiones nos arrepentimos. Herman@ porque usualmente “metes la pata hasta la cadera”. O lloras por lo que no se suponía que llorararas o gritas y pataleas sin sentido. Así de ridículos nos ponemos cuando reaccionamos. Es que te dan ganas de abofetearte tú mism@. Es el papelòn del siglo. Por el que te llevas el Oscar que no quieres.😂

En cambio, la respuesta aunque responde comoquiera a un estímulo externo que puede ser algo que ocurrió o que te dijeron, viene de la razón; de la lógica. Es algo que viene sin emociones. No es personal. No es defensiva. Es civilizada. No es impulsiva. Y no se trata de un “fake” pero sí de tomar las cosas en su justa perspectiva. Viene de no ver las cosas personales. La realidad es que no eres tan “estrella” en este mundo para entender que todo lo que la gente dice, piensa o actúa tiene que ver contigo o con lo que estás pasando.

Y ¿cuál es el truco para más respuesta y menos reacción? Sencillo: estar presente y consciente del momento. No pensando en el pasado o en el futuro. Cuando estamos presente en el momento, practicando el “mindfulness”, respondemos en lugar de reaccionar. Entonces lo que sale por nuestra boca es algo balanceado. Así no hay arrepentimientos. Claro, que esto no se logra de la noche a la mañana y hay que practicarlo. Pero créeme que vas a pasar menos vergüenzas.

En adelante, cuando ocurra algo que como digo yo “te encebolle el hígado”, respira. Ponlo en su justa perspectiva. Y responde no reacciones, eso también es conectar.

Abrazos ☀️,

Misma

Que No Se Escape la Magia

              

No dejes que se escape la magia.
                                            Planificar demás mata la magia.

En tiempos donde se le dice a la gente que siempre hay que tener un plan o múltiples planes (tantos planes como letras del abecedario existan). Donde se enseña a que todo tiene que ser metódicamente coordinado, sincronizado y planificado, nos vamos al extremo y le matamos la espontaneidad y la magia a los momentos.

Es cierto que en muchas ocasiones no podemos perder tiempo y que el planificar las cosas nos da cierto grado de seguridad y confianza. Pero cuando la exageración en la planificación mata la espontaneidad y la magia, usted se convierte en un robot.  Usted deja de disfrutarse el momento. Y si el plan sale mal, la frustración alcanza niveles que llegan al cielo. Es cierto que hay cosas en la vida que hay que planificar. Pero la improvisación y espontaneidad son partes vitales de la vida en un mundo en el demasiadas cosas no dependen de nosotros mismos.

La Magia
En este mundo quiero ser muchas cosas. Lo que no quiero, es ser predecible. –Misma

A mis casi 44 años, prefiero un grado enorme de espontaneidad que me permita vivir la emoción del momento vs algo que me de resultados totalmente predecibles.   En este mundo quiero ser muchas cosas. Lo que no quiero, es ser predecible.  ¿Tù qué tal?

¡Vive! ¡Sé espontáneo!¡Fluye! ¡Sé cómo la ola que es única en su vaivén! No dejes que se escape la magia.

Cheers  🍾mi sol ☀️,

Misma

Tumba el Muro; Construye un Puente.

 

Tumba el Muro; Construye un Puente

Recientemente se ha vuelto a poner de moda el tema de levantar muros entre las naciones por x o y. Y esos son muros estructurales de los que no vamos a profundizar aquí porque realmente para hablar de seguridad y política tenemos las noticias u otros blogs.

De los muros que quiero hablar hoy son los muros interiores que muchos de nosotros levantamos. Y me incluyo, porque yo también tengo unos cuantos. Muros que a veces ni nos percatamos que estamos levantando o que hemos levantado. Muros que en ocasiones son más fuertes que los ladrillos. Muros que fortalecemos y  hasta decoramos con colores y flores. Muros cuya razón de ser es protegernos de que los demás o las circunstancias nos hagan daño. Muros que a otros se les hace casi imposible poder brincar para llegar a nuestro interior. ¿Y lo peor? A nosotros se nos va una vida construyéndolos y otra para tratar de nosotros mismos derribarlos.  Los muros nos aíslan de los demás. Nos alejan de la realidad. Y en ocasiones nos aíslan de nosotros mismos, cuando obviamos lo que sentimos.

Todos en mayor o menor medida hemos tomado medidas para proteger nuestras emociones de los demás. Las experiencias dolorosas de la vida nos llevan a esto. Sin embargo, hay una línea fina entre lo que es ser precavido y cuidadoso a lo que es levantar un muro que nadie por más que intente pueda derrumbar. Protegernos es bueno porque no podemos andar por ahí regalando y subastando nuestros sentimientos y emociones. Pero no está bien que usted se esté protegiendo de aquellos que le dan la mano y que usted sabe (porque lo han probado) que no quieren destruirle o hacerle daño. La otra persona va a terminar cansándose de su barrera. Va a dejar de buscarle la vuelta. Va a dejar el marrón, el pico, la pala y la soga a un lado y va a rasparse pa’ las pailas…

Algunos ejemplos de muros que podrían estar de manera consciente o inconsciente:

  1. No mostrar emociones o expresar emociones a los demás.
  2. Rechazar cualquier invitación para compartir.
  3. Utilizar sarcasmo en cualquier situación.
  4. Nunca poder encontrar algo positivo a una persona o situación.
  5. Constante queja sin valorar las cosas extraordinarias que pasan a nuestro alrededor.
  6. Actitud pesimista ante la vida.
  7. Miedo a comprometerse con alguien o algo.
  8. Andar con cara o actitud de “apestaíto” por la vida, para que los demás nos cojan miedo.
Tumba el Muro;Construye un Puente
Hoy, decide comenzar a tumbar tus muros, camina liviano aunque te cueste y construye puentes que nos permitan conectar.

Entonces mi exhortación en esta semana es que hagas un auto análisis y veas si realmente las cosas no se te están dando con los demás porque tienes todos tus muros arriba. A veces decimos que los demás no se acercan, que nos sentimos solos y que nadie nos quiere y es que nosotros mismos alejamos a los demás. Si hay muros, evalúa las razones para haberlos levantado. ¿Realmente vale la pena seguir continuando con el peso de esa muralla interior? No todos los seres humanos son iguales. Es cierto, a veces hay gente mala. Pero ¿y si te encuentras a alguien bueno lo vas a tratar igual? En un mundo en el que nuestros gobernantes se empeñan en levantar muros entre naciones y entre clases sociales, es imperativo que los seres humanos comencemos a construir puentes que nos lleven a conectar con nosotros mismos y con los demás. Puentes que nos acerquen a vivir de una manera más balanceada. Cada uno tiene que hacer su trabajo interior. Cada uno tiene que intentar.

Hoy, decide comenzar a tumbar tus muros, camina liviano aunque te cueste y construye puentes que nos permitan conectar. Vuela el muro. Construye puentes y comienza a caminar.

Buena semana mis solecitos☀️,

Misma

La Semilla

 

La Semilla
La mente es como un gran terreno donde se han plantado distintas semillas tales como: alegría, paz, miedo, amor, tristeza… ¿Cuáles de ellas crecerán y terminarán dominando esa tierra? Las que tú decidas regar, alimentar y cuidar diariamente.

 

“Your mind is like a piece of land planted with many different kinds of seeds: seeds of joy, peace, mindfulness, understanding, and love; seeds of craving, anger, fear, hate, and forgetfulness. These wholesome and unwholesome seeds are always there, sleeping in the soil of your mind. The quality of your life depends on the seeds you water. If you plant tomato seeds in your gardens, tomatoes will grow. Just so, if you water a seed of peace in your mind, peace will grow. When the seeds of happiness in you are watered, you will become happy. When the seed of anger in you is watered, you will become angry. The seeds that are watered frequently are those that will grow strong.”

– Thich Nhat Hanh

 

Dice el monje Thich Nhat Hanh que la mente es como un gran terreno donde se han plantado distintas semillas tales como: alegría, paz, miedo, amor, tristeza…¿Cuáles de ellas crecerán y terminarán dominando esa tierra? Las que tú decidas regar, alimentar y cuidar diariamente. Wow!

A diario y sin darnos cuenta escogemos cuál es el estado mental en el que vamos a vivir ese día. Y lo vamos fortaleciendo con cosas que pueden ser positivas o negativas. Estar consciente de eso es lo que hace diferencia en muchos seres humanos. Es lo que hace diferente a unas personas de las otras cuando enfrentan momentos difíciles y devastadores. Algunos, se tiran a morir, otros escogen resurgir y transformarse durante el proceso. Los que deciden abonar el lado de la negatividad en sus vidas, ven problemas por todos lados. Buscan alimentar su sentido de frustración. Su lenguaje verbal y no verbal transmiten sus sentimientos negativos constantemente. Hasta buscan programas, libros, noticias y personas que estén en esa misma línea. ¿Lo peor? En la mayoría de los casos no se dan cuenta. Porque tampoco es que anden por ahí repitiéndose “quiero ser la persona más amargada del planeta”. Pero “el hambre y la necesidad” no se pueden juntar. Hay que romper con el grupito de “los amargaítos” y “apestaítos anónimos”.

De igual forma, aquel que busca cultivar el positivismo, el agradecimiento diario, la esperanza, la alegría, se mezcla con personas que vayan en esa línea. Ve programas, sigue páginas en Facebook, lee libros y revistas que lo ayuden a cultivar una actitud positiva. Entonces abona esa parte y su reacción ante las crisis y los golpes duros de la vida son distintos a una persona que escoge lo contrario. Y no es que no le duelan las cosas, que sea un enajenado emocional. Que viva en “la la landia” como digo yo o que le resbalen las cosas. Todo lo contrario, es una persona que está viviendo el presente, pero bien consciente de que su actitud ante la adversidad puede hacer la diferencia.

Esta semana te invito a que examines ¿qué semilla estás plantando o abonando en tu vida? ¿Qué estás dejando que crezca en tu mente y en tu corazón? Y si es lo negativo lo que estas alimentando, poco a poco ve podando. Te diría que lo arranques de momento, pero igual sé que son procesos y que no todos podemos darle “machete” a las cosas. Va a ser difícil, porque uno se encariña con la “mala hierba” pues es lo que conoce. Y porque si tiene un grupo de apoyo de gente que ande en las mismas, ellos van a hacer todo lo posible porque no salgas de su club.  Dios te libre de arruinarles su amargura y su crisis con la vida.

Ve sembrando, alimentando lo que es positivo, los ejercicios de agradecimiento diario. Busca relacionarte con personas que te cambien el estado de ánimo. Que te ayuden a salir de lo negativo. Y cuando vengan momentos de dificultad o de miedo, interrúmpelos con agradecimiento. ¡Si! Haz una pausa y cambia a agradecer el momento y/o cualquier otra cosa por la cual sabes que debes estar agradecido. Respira. Y sigue. Haz esto por lo menos21 días, para que tu mente se acostumbre a repeler lo negativo y a buscar automáticamente la bendición. Mantén la esperanza siempre, si piensas que mañana será un mejor día automáticamente tu estado de tensión baja y se vuelve más tranquilo.

La Semilla
Cuando vengan momentos de dificultad o de miedo, interrúmpelos con agradecimiento.

Sentarte a verificar qué es lo que has estado abonando, es conectar.

Un abrazo fuerte,

Misma

 

Nota: Thich Nhat Hanh es Monje budista y activista por la paz, nominado para el Premio Nobel por ese motivo.

La Crayola Rota…

Cayola Rota
Aquella crayola perfecta no ha dado color a nada en el mundo. La gastada, la rota, la que es tal vez más difícil de manejar; esa, ha trabajado lo suficiente como para darse una nueva oportunidad y seguir siendo parte de una gran obra de arte.

 

Hoy vamos a ser breves, pero directos al grano.

Amo colorear, así es que hablemos de crayolas… Pero no las de “kínder” de las que todos están hablando ahora en Puerto Rico 😂  y que las parten por gusto.  Sino las del buen sentido de la palabra. Las que están de moda ahora para los libros de pintar que hasta para adultos vienen. Las que se rompen a veces por el uso, por el tiempo, por lo mucho que las hemos usado. Y que, a su vez, son nuestras favoritas. Y estarás pensando: ¿qué tienen que ver las crayolas con la vida? Pues… ¡Todo!

Te explico mi solecito hermoso: a veces estamos rotos. Pero como digo yo: “destruyidos”. Hay eventos de dolor y experiencias que nos marcan de la forma más brutal. Y no volvemos a ser los mismos. Y llegamos a pensar que las cosas rotas no sirven. Que lo que está roto se tira a la basura o a un lado. Más aún, que nadie quiere o va a tener el valor de querer algo roto o desgastado.

Claro que eso va a depender de la generación en la que hemos crecido. Porque la generación de mi abuela no botaba nada. Lo que no se podía usar se guardaba para piezas. Todo era útil. En generaciones como la mía o los más jóvenes solemos pensar que las cosas no se pueden arreglar. Que cuando algo se quiebra, se parte, se rompe ya hay que tirarlo. Y eso nos pasa con todo: con los sentimientos, con nuestras relaciones con los demás, con nuestros sueños que no resultaron en un momento dado, con nosotros mismos. Estamos acostumbrados y hasta hemos sido adiestrados en muchos aspectos a que si se nos rompen las cosas las tiramos. O a que se desgasten o se ven un poquito usadas, entendemos que ya no sirven. Y vamos por ahí sin repararnos, sin pegarnos, sin resolver con los demás las diferencias, sin volver a intentar eso que en un momento no se pudo.

Sin embargo, las crayolas cuando se rompen o se desgastan no dejan de pintar. Es difícil sacarles filo y volver a pintar. Tienen su truco para manejarlas. ¡Pero no son imposibles! Pintan.  de una forma distinta, pero dan color, son útiles y tal vez en las manos correctas; son hasta mejores.  Cumplen con el propósito para el cual fueron creadas: dar color.

Y así debe pasar con nosotros. Es obvio que no vamos a ser los mismos después de sentirnos rotos por dentro o de haber tenido malos resultados o dañado una relación. Pero el continuar funcionando, el seguir adelante, el tratar de reinventarnos está en nosotros.  No importa si hoy te sientes como una crayola rota por la vida. Aun así, tú puedes dar color a la mejor obra de arte del mundo: tu vida. 

Crayola Rota
Reconocer que de vez en cuando soy una crayola rota, pero que aun así puedo cumplir con el propósito de mi vida, es conectar.

Cambia el canal. Trabaja con tus pedazos rotos. Busca ayuda. Y recuerda que aquella crayola perfecta no ha dado color a nada en el mundo. La gastada, la rota, la que es tal vez más difícil de manejar; esa, ha trabajado lo suficiente como para darse una nueva oportunidad y seguir siendo parte de una gran obra de arte.

Reconocer que de vez en cuando soy una crayola rota, pero que aun así puedo cumplir con el propósito de mi vida, es conectar.

¡Vamo’ arriba mis soles!  

Besitos en el cutis☀️,

Misma

 PD: Antes de que empiecen los ☀️  sabemos que Crayola es una marca y no me dan nada por anunciarla. Igual es el nombre más popular para referirnos a ellas. 

Haz Las Paces Contigo Misma(o)…

  • Haz Las Paces Contigo Misma(o)…
    Qué difícil se nos hace tener compasión con misma(o). Qué difícil se nos hace sanar y volver a tratarnos y hablarnos con amor.

Haz las paces con tu pasado para que no destruya tu presente”. Aleph

 

En su libro Aleph, Paulo Coelho nos indica que tenemos que hacer las paces con nuestro pasado para que no destruya nuestro presente. Y es que en la mayoría de los casos estamos educados o hasta adoctrinados a cargar el pasado por la vida. Cargamos equipaje pesado. Y a veces hasta con orgullo. Me atrevería a asegurar que hasta lo adornamos y le ponemos colores, luces, lentejuelas y perlas. A veces llevamos el pasado como un accesorio. En otras como un bulto bien pesado. Y en los peores casos, son tantos los años que llevamos cargándolo, que ya es parte de nosotros y es como otra extremidad.

Cosas sin resolver que ciertamente bien sea por la prisa, porque hay que continuar, o porque siempre posponemos todo, nunca resolvemos y no sacamos de nuestras vidas. En cualquier caso, esto no nos deja encontrar la felicidad. No nos deja sentirnos plenos. No podemos estar en sincronía con el presente. Y seguimos sin perdonar, sin resolver, sin detenernos… sin perdonarnos.

Y es ahí donde me quiero detener: en perdonarnos. ¡Sí! Porque en muchas ocasiones estamos conscientes de que tenemos que perdonar a otros. ¡Y hasta lo hacemos con el mayor de los amores y la compasión más espectacular! Pero qué difícil se nos hace perdonarnos a nosotros mismos. Qué difícil se nos hace tener compasión con misma(o). Qué difícil se nos hace sanar y volver a tratarnos y hablarnos con amor.

Nadie tiene en esta vida una capacidad mayor para maltratarnos y para herirnos que nosotros mismos. Somos crueles. Injustos. Nos autocastigamos hasta dejarnos en la llaga. No nos permitimos un solo error (¡O varios! Total. ¡Que se joda!). ¿Y sabes qué? Es vital que aprendas a perdonarte. No es que andes por el mundo aplaudiéndote y haciendo una fiesta por cada “metida de pata”, porque todos sabemos que hay que aprender de nuestros errores para no repetirlos. Pero tampoco es que andes cargando con tus errores como si estuvieras cargando un hijo.

Y les hablo de corazón. Porque algo que me ha tomado mucho trabajo aprender es a hacer las paces con Misma. Reconozco que soy mi peor crítico. Que hay muchas ocasiones en las cuales me hablo fuerte. Reconozco que a veces me dirijo a Misma como si fuera la peor persona de este planeta. Que hay veces en las que la maltrato y me olvido que escucha, siente y padece. Que le hago hasta bromas pesadas. Le pongo sobrenombres. La maltrato recordándole sus errores. Y sé que merece mi amor, compasión y respeto más que nadie en este mundo.

Por eso hoy me atrevo a traer este tema. Porque en mí exige un esfuerzo constante, consiente y de todos los días. ¿Si soy capaz de hablarle compasivamente a los demás cuando están en malas, por qué no puedo ser capaz de hacerlo conmigo? 

Esta semana te invito a hacer un ejercicio en el que tal vez me vas a odiar, pero pues está bien, puedo bregar con eso. Abre tu Journal y escríbele una carta a Misma(o).

Querida Misma(o):

Quiero tomar un momento para decirte que en muchas ocasiones me has fallado. Haz hecho cosas que han herido a otros y que también han tenido consecuencias contra mí. Sé que no eres perfecta. Que todos cometemos errores. Y por eso en este momento quiero pedirte perdón:·        

  •  por todas las veces en las que te menosprecié y pensé que no podías lograrlo
  • por todas las veces en las que te he humillado y denigrado, pensando que mereces menos 
  • por todos los errores que has cometido y por los cuales, aun habiendo aprendido y subsanado, te sigues torturando
  • por dejarte vencer por el miedo y la inseguridad
  • por no ser firme cuando tomas decisiones
  • ……………

Te acepto. Te amo y te valoro. Te respeto.”

Tal vez en esa carta haya cosas de toda una vida. O tal vez, cosas que pasaron esta semana. No importa como sea tu carta, lo importante es que sea honesta y que te permita hacer las paces con Misma(o). Porque hacer las paces con Misma es conectar.

Besitos,

Misma

Que se me arrugue la piel, pero nunca el alma…

Las arrugas
La piel se te arruga por las amanecidas en el buen compartir.

 

“No te preocupes porque se te arrugue la piel. Preocúpate cuando se te arrugue el alma.” Misma

La piel se te arruga por los días vividos. Por los años vividos y bien empleados. Por el sol en nuestras playas. Por los inviernos en otros países que te hacen “arresmillarte”, pero sabes que estás donde quieres estar. Por las veces en las que te reíste hasta que te doliera la barriga.

La piel se te arruga por las amanecidas en el buen compartir. En el velo del sueño de alguien a quien amas. En las buenas noches de hacer el amor y pasiones desenfrenadas. En el mal dormir de los aeropuertos de los viajes espectaculares que hiciste. En el luchar por un ideal. En el desvelo del trabajo duro por cumplir tus sueños y lograr esa meta que todos te dicen que no puedes cumplir.

El alma se te arruga cuando no vives. Cuando no estás con quien amas. Cuando día a día te niegas la oportunidad de ser feliz. Cuando quieres años y días en lugar de minutos y segundos. Cuando esperas migajas de la vida, aunque tienes un mar de oportunidades frente a ti. Cuando pospones tu felicidad porque piensas que siempre hay algo más importante. Cuando el día de mañana o el de ayer es más importante que el hoy. Cuando dejas a un lado tus intereses, porque los de los demás son más importantes. Cuando aceptas que te devalúen como a una pieza de chatarra por alguien que no te valora ni te presta la atención que necesitas. Cuando dejas de amarte a ti mismo y de respetar tu cuerpo. Cuando ves a tus amigos partir a lejanas tierras y tú te quedas porque ahora no es un buen momento (y al parecer nunca lo es). Cuando te sientes incómodo con lo que vives, pero esa incomodidad no te mueve, sino que terminas acostumbrándote a vivir así.

El alma inevitablemente se te arruga, cuando esperas ese momento perfecto para emprender que nunca llega, porque no te diste cuenta que el momento perfecto se llama AHORA y no DESPUÉS. Cuando te quedas en esa relación que no sirve pero que igual no tienes el coraje de romper porque piensas en los hijos, en el que dirán en que ya estás vieja(o). Cuando aguantas golpes, insultos y malos tratos de quien te ha vendido la idea de que es por tu bien. Cuando le haces coro a lo negativo sin ver las bendiciones que tienes a tu alrededor. Cuando no te detienes a contemplar el atardecer porque tienes prisa. Cuando la casa se queda en silencio porque ya todos están dormidos y tú te preguntas ¿qué fue lo que hiciste con tu vida?, pero no tomas acción. Cuando el miedo a hacer cosas diferentes te paraliza en lugar de impulsarte.

HOY, sin que me quede nada por dentro, quiero vivir orgullosa de las arrugas de mi piel (aún no son muchas, no se esmanden). A exhibir cada una como si fueran medallas y condecoraciones de guerra (porque realmente lo son), de esta guerra que vivimos entre ser nosotros mismos o lo que los demás esperan. Me niego a ser la chica que parecía de 20, pero con un corazón hecho como una pasa. ¿Y qué más da?  si para las arrugas del cuerpo existen cremas, cirugías, Botox y mierdas. ¿Y para las del alma? NADA. Absolutamente nada.

Y mi deseo para ti en este momento es: que se te arrugue la piel por lo vivido, por lo gozado, por ser feliz. Pero que no se te arrugue nunca el alma por no intentar y vivir. Vive Carajo! Vive!

Un abrazo rompe costillas,

Misma

PD: Si te gustò compártelo con alguien.

 

HOY, sin que me quede nada por dentro, quiero vivir orgullosa de las arrugas de mi piel…

No es lo mismo estar alegre a ser feliz…

Ser Feliz.
La alegria es pasajera. La felicidad es un modo de vivir.
Esta semana debatía cuál sería el tema a conversar con ustedes. Les confieso que no llegaba nada a mi mente. La “musa” se había ido en la huída. Y de momento pensé en que ya era tiempo de que habláramos sobre la confusión (como decimos los puertorriqueños) que tenemos “entre cuero y carne” entre la alegría y la felicidad. Y es que a veces en este ir y venir de la vida es bien fácil confundir ambas cosas. Y hasta les confieso, que yo tuve momentos de mi vida en los que andaba como “confú”, como confundía. 😂
Ser Feliz.
Cada día tiene su regalo…

Cuando hablamos de alegría hablamos de algo que se vive en un instante específico. Es algo que surge o que es provocado por algùn evento, actividad, persona o hasta por nosotros mismos. Pero es algo que es pasajero. Que dura un instante o periodo determinado. Es eso que ocurre que no olvidas con facilidad probablemente y que cuando lo recuerdas te lleva a sonreír o a reír como si estuviera ocurriendo. Pero recalcamos, es algo pasajero. Le da un “pump” a tu día o a ese periodo de tu vida. Es eso que te miras en el espejo y te dices: “Eres bella(o) firma aquí”. Te hace sentir poderosa(o). Imparable. Depende mucho de las emociones del momento. Por ejemplo: te encuentras con tus amigos y pasas el rato de tu vida, te vas de viaje y la pases brutal, vas al concierto de tu artista favorito, te gradúas, te ascienden en el empleo, logras el trabajo que querías, te llegò el reintegro 😂, , te casas, vas a tener un hijo, te aceptaron en la universidad…. Vas entendiendo? Yo pues como a veces soy cursi, me alegro hasta de que salga el sol, me alegro y me emociono cuando veo un arco iris, me alegro de ver a alguien sonreír… Pero esa es Misma: Acéptame y brega con eso!

Ser Feliz
Todos los días decide ser feliz.

La felicidad? La felicidad es algo mas profundo. La felicidad no depende de que algo ocurra o de alguien mas. La felicidad no es pasajera. La felicidad es un modo de vivir. Es una decisión consiente. La felicidad viene de adentro. No depende de ningún estimulo. Depende de tu aceptación de la realidad en la que vives. Depende de la decisión consciente de vivir en un estado de profundo agradecimiento, de saber que hay un día detrás del otro. De que aunque las cosas no sean perfectas siempre hay algo bueno ocurriendo. Se trata de que tu presente, tus emociones, tus acciones están en sincronía y por eso hay una sensación de plenitud en tu vida. Se trata de la confianza de que todo tiene un propósito. Y en aquellos que son creyentes (en lo que sea), que hay un plan perfecto que siempre obra para bien. También se trata de saber que estas haciendo lo que es correcto (nuevamente, de acuerdo a lo que es tu moral, tus valores, etc.). De sentirte cómoda(o) en tu misma piel. De no depender de la aprobación de los demás porque tu sabes que eres “un lujo de ser humano”. Y volvemos a que es una decisión diaria. Te levantas por la mañana y decides que HOY vas a ser feliz. No mañana. HOY. Y te pones el propósito de vivir el día conscientemente en ese estado de animo. Y van a pasar cosas buenas y malas. Pero por las malas no dejamos de ser felices. Por las malas a lo mejor nos “apestamos” un poquito, pero seguimos sumando las cosas buenas. Hacemos el ejercicio de gratitud, Escribimos en el journal. Cerramos el día con una nota positiva. Y mañana volvemos sin frenos, porque para ser feliz no todo tiene que estar perfecto sino en balance.

Un ejemplo consciente de mi vida es que puedo decirles que soy feliz. Hoy lo soy. Talvez hace algunos años no lo era porque vivía esperando las aprobaciones de los demás o tal vez entendía que tenía que tener X cosa o persona en mi vida para ser feliz. Como muchos, entendía que la felicidad dependía de cosas que estaban fuera de mi. No es hasta que comienzo a tratar de estudiar, de crecer en mi interior , de conocer realmente quién soy, que me doy cuenta que tengo todo lo que necesito para ser feliz. Claro, que las comodidades son importantes. Pero no definen mi felicidad. Definen mi “contentura”, pero no mi felicidad. Tengo mis días grises (negros para ser mas precisa) y no tengo una vida perfecta según la definición de muchos. Pero estoy tan agradecida de tantas cosas y hago (trabajo diario)  un esfuerzo consiente por establecer ese balance en mi vida, en mi interior que me permite ser una mujer plena y feliz de ser quien soy. Tampoco soy perfecta. Cometo errores (horrores a veces) y se que soy un “proyecto en desarrollo”, y me disfruto todos los momentos de alegría que la vida me da para ser más feliz.
Ser Feiz
Tu felicidad es tu responsabilidad diaria.

Así es que esta semana (o lo que queda de ella), te invito a que evalúes si estas siendo alegre  o si estas siendo verdaderamente feliz. Y si solamente estas disfrutando de momentos de alegría, vamos a comenzar como dice Fonsi: “pasito. pasito, suave suavecito…” (perdòn jaja) a trabajar para construir día a día ese balance que te va a llevar a ser feliz.

Ser feliz es conectar…

Sonríe mi ☀️,
Misma

Escoger Tus Batallas Te Da Poder…

Manejo de Emociones
Cuando escoges tus batallas, canalizas tu energía de una forma efectiva. Eso se llama tener poder.

En los últimos días he estado de vacaciones fuera de Puerto Rico con un grupo de amistades. Unas vacaciones que habían sido planificadas con bastantes meses de anticipación y que eran el tiempo de descanso y relajación que necesitaba ante tanto trabajo del 2016. El día en que partíamos para Fort Lauderdale a tomar nuestro crucero fue un día que marcò la vida para muchas personas, que como yo, acostumbramos viajar frecuentemente pensando que todo va a estar bien.

Aquella fatídica tarde un hombre desequilibrado y enfermo mental decidió comenzar a disparar indiscriminadamente a las personas que se encontraban en el área de reclamo de equipaje del aeropuerto de Fort Lauderdale en Florida. Las heridas emocionales quedarán para siempre. Varios muertos, demasiados heridos y corazones destrozados ante el terror de esa experiencia.

En nuestro caso, cuando fuimos a comprar los pasajes contemplamos la opciòn del vuelo que precisamente llegaba a la hora en la que se estaba dando el lamentable incidente. Sin embargo, algo nos dijo que compráramos el vuelo de la tarde para descansar y no andar con prisa. Sabemos que fue la mano de Dios protegiéndonos una vez mas. Cuando salieron las noticias aun estábamos en PR. Algunos de nuestros amigos (éramos mas de 30 personas en este viaje) ya se encontraban esperándonos en la Florida. Otros estaban en otros terminales del aeropuerto de Puerto Rico, porque volábamos por distintas líneas. Muchos sentimientos encontrados entre las personas que nos rodeaban. Nuestras familias extremadamente preocupadas. Nuestros teléfonos explotando de mensajes. Muchas personas molestas y a la vez consternadas, porque perdían sus vuelos.  Ante todo esto, nosotras lejos de quejarnos porque estuvimos horas esperando en el Gate en lo que cancelaban los vuelos y demás, dimos gracias a Dios por nuestra vida y rezamos por las víctimas y por el victimario.  Sí. Rezamos por el, porque solamente una mente atormentada y fuera sí, puede concebir matar a seres humanos inocentes. Porque probablemente el estaba pidiendo ayuda desde hacia tiempo y no la había recibido. Rezamos también por los familiares de las víctimas y por las del victimario, porque igual debe ser difícil enfrentar la realidad de que uno de los tuyos cometió un acto tan desgarrador.

Ese dia nos crecimos porque fuimos de las pocas personas pacientes y compasivas con los empleados del aeropuerto. Era una nueva oportunidad de escoger nuestra batalla. Todos estábamos en una situación difícil y no era culpa de nadie. Hablamos con muchos extraños. Conocimos muchas personas. Y nos dimos cuenta que los momentos de crisis pueden sacar lo mejor y lo peor de cualquier ser humano. En nuestro caso, nosotras decidimos sacar lo mejor de cada una a pasear. Logramos cambiar nuestro vuelo para el próximo día. La única diferencia es que esta vez, llegábamos a Orlando y debíamos guiar casi 4 horas para llegar a Fort Lauderdale.

Al otro día, con el mismo amor, arrancamos y nos montamos en nuestro nuevo vuelo. Al llegar a Orlando estaba lloviendo demasiado. Lo que representaba que íbamos a tener mal tiempo para guiar tantas horas. Un desayuno ligero y salimos a la carretera. Gracias a Dios cuento con la mejor compañera de viaje que cantò, bailò y habló (hasta por los codos) para que no me quedara dormida mientras guiaba. En todo momento estábamos consientes de los afortunadas que éramos. Horas después logramos llegar a entregar el carro. Allí en el local de entregar el carro había un ambiente de molestia, malhumor, incomodidad porque éramos demasiadas personas en la misma situación. Muchas personas sin dormir, que habían guiado hasta 12 horas para llegar allí. Poco personal (ya que lo que había ocurrido al cerrar los aeropuertos era totalmente anormal) y no estaban preparados. Vimos gente insultarse y que por poco se van a las manos por entregar un auto. Las personas agredían con palabras e insultaban a los empleados de la compañía de autos, quienes luego de horas de insultos también respondían de la misma forma. Tuve que hacer la fila tres veces para entregar el auto. Por distintos motivos estuvimos allí más de 2 horas. Aun así, cuando llegué al mostrador donde el empleado, lo miré a los ojos y le sonreí. Le pregunté, cómo estaba a lo que él respondió que había sido uno de los peores días de trabajo de su vida. Mientras me cobraba le dije que este día también iba a pasar. Que yo le agradecía su esfuerzo ante el momento de crisis. El me dio las gracias por las palabras. Y después me dijo “no se moleste pero tengo que cobrarle la gasolina porque el tanque está a la mitad”. Le digo: “no importa, no es tu culpa. Es la mía por no parar.” Me dice: “Es que la señora anterior me insultó por eso” Le digo: “La señora anterior es distinta. Ella esta cansada. A veces el cansancio nos nubla. Yo valoro tu trabajo. Còbrame para que sigas con el próximo”. Y me despedí deseándole lo mejor. Talvez, para el resto que estaba en la fila, mi actitud de no hacerle coro a su desesperación y molestia, era incorrecta. Pero yo tenia claro en que yo tenia que hacer la diferencia en el día de ese empleado. Y al final, sacarle una sonrisa, me hizo sentir que era la persona mas poderosa que se encontraba en aquel lugar. Como ves, el poder tiene una definición distinta en cada ser humano. Escoger tus batallas es un acto de poder.

Al final del día logramos reunirnos con nuestros amigos y zarpamos. Nuevamente confirmamos que hemos madurado emocionalmente como para reconocer que había tanto en nuestra odisea por agradecer y que el panorama siempre pudo haber sido peor. A veces, escogemos enfocarnos en lo negativo y eso nos nubla el entendimiento y la razón. En nuestro caso, luego de mucho tiempo practicando los ejercicios de agradecimiento, haciendo journaling y aplicando lo aprendido sobre “la digestiòn de las emociones” todo fluyò de una manera en la que nosotras mismas nos sorprendimos. No hay mayor satisfacción que el estar en control de lo único que te pertenece: tus reacciones.

Manejo de Emociones
Controlar y manejar tus emociones es tener poder.

A continuaciòn te comparto varias lecciones de esas 24 horas:

  1. La vida es corta. Haz lo que tengas o quieras hacer hoy. Es posible que no haya un mañana.
  2. Sé agradecido. En lo pequeño y en lo simple, vive con un corazòn agradecido.
  3. La tolerancia y la compasiòn siempre deben ir por encima del coraje y la negatividad.
  4. Cualquier día es bueno para comenzar a cambiar tu forma de ver la vida.
  5. Una sonrisa y un simple “gracias” pueden cambiar el día de otra persona.
  6. Dile a los tuyos que los amas en todo momento y lugar. Aunque suene ridículo, es posible que no haya un después.
  7. No hay planes perfectos. Siempre tienes que tener espacio para ser flexible e improvisar ante las circunstancias.
  8. Valora el esfuerzo y trabajo de cada ser humano que se cruza en tu camino.
  9. Lo que va a pasarte va a pasarte cuando sea tu hora. No antes. No después.
  10. Vive Carajo! Vive!

Esta semana te invito a hacer una pausa cada vez que te pase algo que te saca del “plan” que tenías. Pregúntate: vale la pena batallar o esa energía la puedo canalizar buscando una solución viable y aun así, lograr mi objetivo? Escoger tus batallas mi querido sol, es una forma de conectar…

Besitos,

Misma

“List Journal”: Herramienta para Conectar

List Journal
Un nuevo año es una nueva oportunidad de comenzar un capítulo de tu historia.

 

¡Feliz año nuevo a todos! Los mejores deseos.

Como sé que estamos “embollaos” con el tema del journaling y el comenzar a usar esta herramienta, les quiero compartir un poco más en detalle uno de los estilos que más utilizo: el “List Journal”.

List JournalEste es un estilo bien sencillo, divertido y en algunos casos “light”. Se trata de escoger un tema y escribir un listado sobre el mismo. Pero aquí vamos con el freno puesto: no es escribir por escribir. Y no se trata de llenar la página. Se trata de pensar. Se trata de que realmente traigas a tu mente recuerdos, eventos, memorias, sabores, olores, etc. Lo más vivos posible sobre ese tema. De ahí, que para mí, esta es una herramienta de autoconocimiento. De descubrimiento personal. De conectar con tu pasado y también con lo que vives en el presente.

Por ejemplo, una de las listas que tengo es “Dulces que me gustaban cuando era niña”. Suena súper fácil, ¿verdad? Lo es. Pero mientras voy enumerando voy recordando: dónde los compraba, cuanto costaban, quien me los regalaba, con quienes los compartía… Así es que es casi un ejercicio de meditación.

Tengo una amiga que después de haberme dicho que no le gustaba escribir, esta “juckeá” con este estilo porque es divertido para ella, pero mas aun, le da oportunidad de poder discutirlo con sus hijos. De poder contarles cosas de su vida de una forma distinta. Les da tema de conversación. Estoy tan feliz de que ella pueda aprovechar esta oportunidad para conectar con ella, pero también con sus amados herederos.

Aquí les comparto temas que he ido elaborando con el paso del tiempo:

List Journal
Un ejemplo de listado son las cosas que te hacen sonreir.
  1. Palabras que tocan mi corazón
  2. Cosas que amas de tu vida (momento presente)
  3. Lugares que quiero visitar
  4. El trabajo de mis sueños (qué características tiene)
  5. Series o Programas Favoritos
  6. Películas favoritas
  7. Lugares con vistas impresionantes
  8. Cosas que hubiera deseado saber antes
  9. Cosas que amo hacer por los demás
  10. Palabras favoritas
  11. Flores favoritas
  12. Postres favoritos
  13. Por qué llevas un Journal
  14. Mejor consejo recibido
  15. En mi tostada (qué te gusta ponerle)
  16. Viajes espectaculares que has dado
  17. Citas favoritas
  18. Snacks (meriendas) favoritos
  19. Formas favoritas de pasar un día
  20. Libros favoritos
  21. Restaurantes favoritos
  22. En tu pizza (cuales ingredientes)
  23. Cosas que te hacen sonreír
  24.  Comidas favoritas
  25. Olores favoritos
  26. Cosas que quiero aprender a hacer
  27. La vida de tus sueños (descríbela)
  28. Mis adicciones (no tienen que se cosas ilegales jaja)
  29. Bebidas favoritas (en tu copa/vaso/tasa qué hay)
  30. Cosas que he logrado superar
  31. Actores Favoritos
  32. Dulces favoritos de mi niñez
  33. La casa de mis sueños (descríbela)

La lista infinita, estas son solo algunos temas. Hay listas “light” y hay otras más complejas. Incluso, existen libros completos sobre esto que se pueden adquirir y ayudarlos. Pinterest también tiene grandes fuentes para esto e ideas si buscan por este tema.

List Journal
El libro “Start Where You Are” te asigna un tema para escribir cada semana (o dia).

Esta semana comienza a trabajar tus listas en tu journal y diviértete mientras lo haces. Te aseguro que vas a conectar con tu ser de una forma distinta. En nuestra pagina de facebook, inbox o email puedes compartirnos tus listas. Nos encantaría saber como te ha ido.

Hasta pronto solecitos ☀️,

Misma

Libros recomendados: