Un Año de Musa

Estamos de celebración! Hace un año, en Acción de Gracias por todo lo que habíamos recibido en la vida, sentí el llamado de abrir un espacio para compartir con otros vivencias, crecimiento y hasta frustraciones de cada día. Hoy 365 días después, somos más de 3,000 en facebook más de 300 en Instagram y muchos más en las demás redes sociales. He llegado a muchos que como yo están en el proceso de crecer y encontrar su voz en el mundo. De los más de 3mil en facebook, solo 160 son mis amigos o familia, los demás han llegado sin conocernos y eso es maravilloso. 😍

Han sido muchos los momentos en que me he cuestionado si realmente debo seguir, si esto ayuda a alguien o solamente a mí misma. Pero Dios y ustedes han validado que estoy en el camino correcto y por eso permanezco. He tenido la bendición de conocer personas maravillosas en el camino y descubrir grandes colaboradores. Dos huracanes me dieron fuerte, otro huracán de la vida misma también; los vientos soplaron categoría 10 tanto en las redes, en mi vida cotidiana y en las emociones. Hubo que repensar y ajustar las metas a esta nueva realidad y ha sido duro entender que esto es solo una pausa. Teníamos un plan, pero eso no necesariamente nos garantizaba el éxito o que fuéramos a arrancar. Contar historias no es fácil, pero llevamos un año haciéndolo y  hoy podemos recordar escritos que en el 2017 generaron reacciones y que se hicieron sus favoritos.

Los Top 15, son los siguientes:

1.       Los Amigos: La Tribu Con La Que Decides Conectar

2.       Ser un Camello Emocional…

3.       Que se me arrugue la piel, pero nunca el alma…

4.       No es lo mismo estar alegre a ser feliz…

5.       Escoger Tus Batallas Te Da Poder…

6.       Digiere Tus Emociones Como La Vaca

7.       La Crayola Rota…

8.       Cuando La Mecha Está Corta

9.       Haz Las Paces Contigo Misma(o)…

10.   Las Muchachas

11.   El “jangueo” al que no quieres ser invitado…

12.   El Limón Tiene Poder…

13.   Más Respuesta. Menos Reacción.

14.   Prepárate para Recibir

15.   Después de María

La musa a veces aparece, otras se escapa por semanas. Pero el estar conectada a ustedes es ya una necesidad. De corazón gracias a todos por apoyar mis escritos, por diferir con respeto y por compartir.

Happy Aniversary Mismos! Está va por ustedes!!! 💗☀️

Eres Responsable de Tu Felicidad

Entender que solamente soy responsable de mi felicidad y no de la de otros, ha sido siempre un reto diario. Tal vez, a muchos les pasa igual. Queremos resolver la vida de los demás, tomar las mejores decisiones para ellos y que no sufran jamás. Y en el proceso, nos perdemos de lo que somos nosotros y de nuestra propia felicidad. Nos perdemos de disfrutar el aquí y el ahora y de llevarnos lo mejor de nuestras propias vidas.

¿Lo más duro? Que la otra persona a pesar de todo lo que haces, sigue siendo infeliz o inconforme, porque no trabajò en su camino y algo que no se trabaja y se suda no se valora.

Así es que cada día recuérdate que “solo eres responsable de tu felicidad”. Trabaja en ella. No es que no ayudes al otro. No es que no te importen sus sentimientos o lo que le pasa. Sino que a cada cual le corresponde buscar la suya.

Un abrazo☀️,

Misma

Después de María

A 40 días de este inolvidable suceso, tengo 40 lecciones aprendidas. Las comparto en broma y en serio. Los quiero!

Misma☀️?☀️
1. La vida no es un carnaval como decía Celia.

2. Todos los días se aprende algo.

3. En estas circunstancias no es el más fuerte el que sobrevive, sino el más astuto y el que fluye con lo que hay en el camino.

4. El calentador no hace falta una vez entiendes que hablar malo en la ducha está permitido.

5. El blower y la plancha son artefactos del pasado y de colección.

6. Lavar ropa a mano debería ser contado como “crossfit”

7. Un huracán y mi PMS jamás deben ocurrir en la misma fecha.

8. Mi cumpleaños puede ser un día cualquiera. Todos los días cuando suena el despertador se vuelve a nacer.

9. El huracán más desastroso que existe no se llama María, se llama conducta humana y esa está arrasando con todo.

10. Poco a poco uno se acostumbra a todo. A lo que nunca te debes acostumbrar es a ser maltratado por nadie.

11. Me hace falta mi rutina. Lo admito. Llego a casa a oscuras, me siento a leer un libro (ya estamos a 2-3 por semana) sin hacer nada más hasta bañarme y acostarme.

12. La visita de un Presidente no cambia nada. Solamente logró paralizar más al país en unas horas.

13. La comida caliente es un mito. Si está bien hecha, fría también sabe a gloria.

14. El reto del día es vivirlo estando presente. Sintiendo, fluyendo y soltando. Llorando y riendo.

15. Es más fácil conseguir alcohol que baterías.

16. Seré yo o cada día vivimos metidos en el show de “Survivor” pero sin la motivación de los chavos del premio final.

17. Puerto Rico se levanta pero es porque no hay de otra. Uno se levanta cada día porque quedarte en la cama (si es que tienes una) es imposible. No porque la cosa se está moviendo o mejorando.

18. ¿Cômo era que se llamaba la aplicación esa para ver películas y series del pasado? Ah! Ya! Netflix!

19. Sabes que has pasado un Huracán Categoría 5, cuando te da ganas de abrazar al que guía el camión de UPS o al cartero, aunque no te traiga nada.

20. Esta emergencia me ha dejado conocer los vecinos y darme cuenta que estaba mejor sin conocerlos. Lol

21. Me emociona el ensordecedor ruido de los aviones que llegan a Puerto Rico.

22. Un picnic en el baúl de mi guagua con mi plato de almuerzo mirando para La Martínez Nadal se ha convertido en el “pic moment” del día.

23. Me regalan una linterna y me emociono más que si me regalaran la llave de un carro.

24. La mejor comida del día es la que logras comerte.

25. Queda comprobado que eso de tres comidas al día y dos meriendas no es necesario para vivir.

26. Jamás había valorado tanto el hielo o el humo saliendo de un plato de comida (ese último no es que me encante, pero lo valoro).

27. Vivo agradecida de todos los voluntarios que día a día se tiran a la calle a ayudar a los demás y a levantar a Puerto Rico, alma con alma.

28. La inventiva y creatividad del Boricua para las tablas de lavar, las máquinas de lavar caseras, las técnicas de exprimir ropa, las estufas criollas con leña, etc. Me ponen una sonrisa.

29. Los hermanos de la diáspora que han sabido llevar la voz cantante en traer suministros, clamar al gobierno y a los congresistas, me inflan el pecho; porque se fueron pero siguen con Puerto Rico en su corazón.

30. La naturaleza es perfecta: los árboles están reverdeciendo y buscando luz para recuperarse. No se quejan. Ellos están fluyendo y dejándose llevar. Nosotros?

31. Ayer me regalaron una hornilla de gas y la quiero más que a mi iWatch (y eso es mucho decir!).

32. Una vez te has metido contra las paredes y las esquinas de los muebles par de noches consecutivas, te das cuenta que puedes ver en la oscuridad y que eres casi superhéroe.

33. Quien menos tiene y quien menos puede es el que te saca la sonrisa más grande.

34. El dolor y la necesidad sacan de la gente lo mejor o lo peor. De qué lado estamos? Esa es una decisión consiente y diaria.

35. Veo los camiones de la AEE y me emociono como si estuviera viendo a Ricky Martin (el que me conoce sabe lo grande que es esa emoción).

36. Al día 39 se hizo La Luz. La emoción? Hay que vivirla! Agradecimiento profundo en el alma y ya pensando en lo que quiero hacer para ayudar a otros con lo que Dios me ha dado.

37. Al apagar los abanicos de batería y las lámparas, los abracé a cada uno y les agradecí su servicio.

38. Esta mañana tenía luz, me levaté de la cama y me fui a oscuras (como siempre al baño). Ahí me acordé que tenía luz. ?Ya la rutina era otra!

39. Jorge Bracero, el empleado de la AEE, consolò más corazones puertorriqueños con su famosa frase “no estás olvidado” que el Gobernador, su gabinete y un Presidente de una nación juntos.

40. Si Maria no te cambiò, eres de piedra. Tienes que volver a nacer.

Si te gustò, dale like en las redes y compártelo con otros. Si no te gustò, compártelo comoquiera por chavar ?

Yo tenía una luz…

Luego de 39 días del paso de el huracán María por Puerto Rico, anoche a las 11:20pm, llegò la electricidad. Los gritos de los vecinos y la emoción de nosotros viendo las luces de la avenida prender. Lloramos. Nos abrazamos y seguimos llorando. Dimos gracias a Dios por todo!

Hoy me tomo mi primera taza de café en mi casa. Preparada en mi máquina, frente a la lámpara de mi cuarto que al fin está encendida. Pienso lo agradecida que estoy de haber pasado una noche más tranquila. Y mi mente se va a pensar en los que aún necesitan y en formas para ayudarlos, especialmente a los que tengo de mi familia que aún necesitan de mi. Es un día “más normal” igual, es una alegría rara y que merece ser vivida y sentida. Hoy hay que conectar con esas emociones.
Buenos días por la mañana!

Los quiero,

Misma

#connectwithyourmisma

Como las palmeras…

Foto tomada por Brenda Liz Rodríguez el 09/24/2017

A ocho días del paso del Huracán María por Puerto Rico ?? me atrevo a decir que es una de las experiencias más duras de mi vida. Y no es porque haya tenido pérdidas materiales, porque realmente fui agraciada dentro de muchos que perdieron todo. Sino porque María nos sacudió con sus vientos y furia el alma, las ganas y la fuerza para seguir adelante. ¿Y lo peor? Es que sientes “la virazòn” y el remolino constante de emociones en todo lo que te rodea.

Es cierto que no todo lo que encuentras es malo. Nos hemos dado la oportunidad de hablar más, ser solidarios con el otro, entablar relaciones profundas, ser más agradecidos, compartir lo poco o lo mucho que tenemos. Los nenes de los vecinos han aprendido hasta a jugar tira y tápate. Los torneos de UNO son la orden de cada familia. Pero también el ver tu isla destruida trae un sentimiento de tristeza profunda. Es imposible salir y no llegar “moquicaído” a tu casa. El no poderte comunicar con amigos y familiares es doloroso. En mi caso van 8 días sin hablar con mis padres y la incertidumbre de saber realmente còmo están me mata. La “crisis” de los servicios esenciales va drenando el espíritu de muchos y en ocasiones nuestras miserias interiores van aflorando. El conflicto y el caos están preparando el terreno.

Hoy vivo en una sociedad en la que estamos más o menos en igualdad de condiciones. El que no tiene se las busca como sea para salir adelante como siempre lo ha hecho. Y el que tiene, el dinero no le sirve de nada porque no hay qué comprar (los comercios no están funcionando) y ni beber pueden (porque hay ley seca). El toque de queda nos ha obligado a hablar “a la cañona”. O en algunos casos, a encerrarnos más.

Lo cierto es que quiero ser como nuestros arboles y palmeras; que no se doblegan fácilmente. Esas palmeras y árboles que hoy se ven marrones mostrando su dolor, pero su fortaleza y valentía. Que dan la batalla hasta el último momento y aún en el piso muestran lo buenos guerreros que fueron; que dieron el máximo y murieron peleando en el campo de batalla. Quiero ser flexible como ellos, fluir ante las circunstancias sin ceder en mis posturas y principios.

Quiero ser como las palmeras de la playa en la que crecí, esas que se mantuvieron erguidas y que hoy aún casi sin hojas, se mantienen de pie esperando su resurgir.

María, gracias por dejarnos el corazón hecho mierda, porque aún en el dolor hay espacio para ser agradecidos por las pequeñas cosas. Mi corazón se va a restaurar, igual que miniska y tú serás recordada como la que nos obligó a resurgir. Te aseguro que nos vamos a levantar y que de aquí ninguno va a volver a ser igual. Ni el puertorriqueño que vive aquí ni el que se fue y hoy se siente impotente de no poder ayudar a los suyos.

Hoy, más que nunca, ser como las palmeras, es conectar.

Besos fuertes!☀️

Misma

Prepárate para Recibir

En ocasiones nos pasamos pidiéndole algo a Dios, al universo, a la deidad en la que creemos y lo pedimos con una fe increíble. Solamente nos enfocamos en pedir insistentemente. Finalmente llega el día en que eso que tanto esperabas llega. ¿Lo peor que te puede pasar en ese momento? No estás preparado para recibirlo. ¡Así de simple! Te enfocaste tanto en lo que querías o necesitabas que se te olvidó preparar el camino. Y esto pasa en cosas grandes como en las más sencillas. Siempre estamos pensando en lo que no tenemos y nos olvidamos en hacer las cosas que sí están en nuestro control para cuando eso maravilloso llegue. Varios ejemplos, de los miles que existen:

  1.  Necesitas un auto nuevo. O simplemente un auto. No tienes donde estacionarlo porque en tu casa no hay marquesina o estacionamiento. De repente llega el carro. O aparecen las condiciones ideales para comprarlo. Llego con el carro a mi casa y no hay donde ponerlo. ¡Bello!!! ¿Qué es estar preparado en este caso? Buscar alternativas de estacionamientos cerca. Buscar si algún vecino te puede prestar o alquilar su estacionamiento o marquesina. Ver qué posibilidades existen.
  2. Quieres comenzar a trabajar desde tu hogar. Llega la oportunidad. Te llaman precisamente para ofrecerte ese trabajo de tus sueños. No tienes internet. No tienes computadora. No tienes un espacio dedicado para eso. No conoces de alternativas de espacios de Co-Working. Malo, malo, malo. ¡Prepárate! Esto no va a esperar por ti.
  3. Te sientes solo y esperas al amor de tu vida. Andas por el mundo que no se te pega ni el Zika. ¡Ni el Huracán Irma quiere estar detrás de ti!  Pero sabes que antes de que llegue el amor de tu vida hay ciertos detallitos de tu carácter y tu forma de ser que hay que trabajar. Digo, porque tú tampoco eres un “juguito eh piña”. No haces nada. Estás ahí sentado esperando. Tu vida y tus traumas están ahí tirados en una esquina del corazón. Y vas a una fiesta y te presentan a esta persona maravillosa. Varias semanas después de conocerse (por no decir que en el mismo momento- seamos realistas) te das cuenta que es todo lo que has soñado. ¿Y ahora qué haces con el “Cagaéro” emocional que tienes?
  4. Quieres salir de esa relación tormentosa y de infelicidad en la que estas. Sabes que lo que ocurre no es bueno para ti ni para nadie. Es más, sabes que te chupa la alegría día a día. Finalmente sacas la babilla para traer el tema y te armas de valor. La otra persona te dice que está de acuerdo y que es cierto hay que terminar. Ok. ¿Y para donde te vas a ir? ¿Tienes un lugar o hablaste con algún familiar o amigo que te pueda ayudar en este periodo de transición? ¿Tienes ahorros que te permitan cubrir los gastos? Si eres tu quien te vas a quedar con la propiedad que comparten, ¿hiciste un presupuesto para poder cubrir los gastos que suplía la otra parte? ¡Ahí vamos de nuevo! ¡Llevas meses o talvez años para esto!?
  5. Tu hij@ se gradúa de escuela superior y esperas que sea aceptad@ en una buena universidad. Lo pides con todas tus fuerzas porque lo mejor que puedes regalarle es una buena educación. Tienes los gastos de fin de curso, graduación, etc. Finalmente llega la carta de aceptación de la universidad. ¡Wohoooooo!!!!! ??¡Estamos pelaos!! ?Te pregunto, tu hij@ va para la universidad este año desde hace 17-18 años, ¿cómo que no te preparaste? Y esto pasa con los quinceañeros, los campamentos, los exámenes de admisión a la universidad, las bodas.
  6. Quieres tener un bebé. Tu pareja y tú tratan todas las alternativas posibles. Piden con fe ante su deseo de tener una familia. Finalmente se da. ¡Wepa!!! ¡Agrandamos la familia y achicamos el bolsillo! No tenemos dónde vivir. El pobre bebé va a dormir hasta que se vaya a casar en el mismo cuarto de ustedes dos! Qué tierno! NOT.

Estos son solo unos ejemplos, pero a diario nos encontramos con muchísimos. Esperamos a que llegue la bendición o lo que necesitamos, pero no estamos listos para recibirlo. Y cuando llega, se convierte en nuestra peor pesadilla. No porque sea malo, sino porque olvidamos trabajar en la espera. Entonces llega y no lo queremos. Nos arrepentimos. Ya lo dice el inglés (como decía mi abuela) “Be careful of what you wish for”.

Mi exhortación en este momento es que trabajes en las cosas que puedas controlar. Prepárate, para el momento en que llegue lo que tanto has esperado puedas recibirlo y abrazarlo. Muchas oportunidades se pierden en esta vida simplemente por no estar preparados para recibirlas.

Prepararse para recibir con los brazos abiertos lo que anhelas y mereces es conectar.

 

Besitos Pimpollo ?,

Misma

Conversa y Conecta

Conversa y Conecta
¿cuàndo fue la ùltima vez que tuviste una conversación significativa?

La pregunta de hoy es: ¿cuàndo fue la ùltima vez que tuviste una conversación significativa? Yo sé que conversamos a diario con mil personas. Pero realmente cuándo fue la última vez que te sentaste a conversar con alguien y saliste diciendo: ¡wow! ¡Me siento nuev@!De veras que me hacía falta esa charla.

En ocasiones perdemos el tiempo hablando de trivialidades, etc. O tenemos una sesión de quejarnos constantemente de todo y con todos. Y no me tomes a mal, los desahogos son buenísimos, los chismes a veces entretienen y reírse y bromear hace falta siempre. Pero también hay cosas que hay que cultivar más allá. Hay conversaciones profundas y positivas que te “Pompean” que son necesarias para decir: coño no todo está perdido. ¡No estoy perdido! Yo puedo hacer algo más. Y a veces esas conversaciones surgen hasta con extraños. Con gente que ni conoces o que ni conoces bien. Pero que sientes que la vida te los puso en el camino para dejarte saber que hay algo más de todo este “caos” en el que nos movemos. Que hay formas de salir de este “marasmo” en el que estamos metidos socialmente.

Piensa realmente cuándo fue esa última vez. Y si hace mucho que eso no ocurre, siéntate hoy a re-evaluar en qué estás invirtiendo tu tiempo y con quién. Y no esperes a que lleguen esas conversaciones al azar. ¡Provòcalas tu! Llama a esos amigos. Tòmate un café con ellos.

Estas dos semanas he sido afortunada de encontrar en mi camino ese tipo de conversación, en ocasiones en los lugares o personas menos pensadas. ¡Y no te imaginas lo agradecida que estoy!

Atrévete a conectar con otros de manera significativa. Te aseguro que tu día va a cambiar. Dale: conversa y conecta.

Besitos sonaos,

Misma☀️

Más Respuesta. Menos Reacción.

Más Respuesta Menos Reacción
Cuando estamos presente en el momento, practicando el “mindfulness” respondemos en lugar de reaccionar.
En días recientes estaba pensando en lo “reactivos” que estamos los seres humanos a todos niveles. Talvez sea la situación del país, del mundo, ese no sé qué que nos agita los sentidos a nivel colectivo y que nos lleva a reaccionar ante todo de manera viceral. Sí! Porque es como desde las viceras que salen las reacciones últimamente. En todos lugares vemos gente agitada, enfrascándose en dilemas, insultando a otros y en ocasiones uno se queda como “seré yo o esta persona está exagerando la nota”. Y es que no es lo mismo responder que reaccionar.

La Reacción proviene de las emociones. Es algo que se desata en nuestro interior. Sin lógica. Sin razón. Es lo que te saca el “dark side”. Viene del drama interno. No viene ni de lo que ocurrió ni de lo que te dijeron. Viene de la emoción que desata eso que ocurrió o que te dijeron. Es algo de lo cual en la mayoría de las ocasiones nos arrepentimos. Herman@ porque usualmente “metes la pata hasta la cadera”. O lloras por lo que no se suponía que llorararas o gritas y pataleas sin sentido. Así de ridículos nos ponemos cuando reaccionamos. Es que te dan ganas de abofetearte tú mism@. Es el papelòn del siglo. Por el que te llevas el Oscar que no quieres.?

En cambio, la respuesta aunque responde comoquiera a un estímulo externo que puede ser algo que ocurrió o que te dijeron, viene de la razón; de la lógica. Es algo que viene sin emociones. No es personal. No es defensiva. Es civilizada. No es impulsiva. Y no se trata de un “fake” pero sí de tomar las cosas en su justa perspectiva. Viene de no ver las cosas personales. La realidad es que no eres tan “estrella” en este mundo para entender que todo lo que la gente dice, piensa o actúa tiene que ver contigo o con lo que estás pasando.

Y ¿cuál es el truco para más respuesta y menos reacción? Sencillo: estar presente y consciente del momento. No pensando en el pasado o en el futuro. Cuando estamos presente en el momento, practicando el “mindfulness”, respondemos en lugar de reaccionar. Entonces lo que sale por nuestra boca es algo balanceado. Así no hay arrepentimientos. Claro, que esto no se logra de la noche a la mañana y hay que practicarlo. Pero créeme que vas a pasar menos vergüenzas.

En adelante, cuando ocurra algo que como digo yo “te encebolle el hígado”, respira. Ponlo en su justa perspectiva. Y responde no reacciones, eso también es conectar.

Abrazos ☀️,

Misma

Apláudete Mism@

Apláudete Mism@

Hoy mientras me tomaba un café, conversaba sobre la capacidad que hemos perdido en reconocer y aplaudirnos por lo que ya hemos logrado en nuestras vidas. Estamos tan enfocados (y me incluyo) en lo que nos falta para alcanzar esa meta o en lo que no se nos ha dado, que hemos perdido la capacidad de ver todo lo que hemos logrado.

En ocasiones olvidamos hacer un recuento de dònde estábamos cuando comenzamos. Y la mayor parte del tiempo, esperamos esa validación de otra persona. Esperamos que los que están a nuestro alrededor nos feliciten por nuestros logros y nos frustramos porque nadie se da cuenta y nadie se toma el tiempo por ver cuánto hemos crecido.

¿Sabes qué? Nadie mejor que tú para saber cuánto sacrificio, cuánto esfuerzo, cuántas noches de desvelo y lágrimas te ha costado llegar a donde estás. Recuerda que hay cosas que simplemente los demás no ven. Nadie tiene la capacidad de validarte y reconocerte más que tú mism@.

Es cierto que tú pasado no define tu futuro, pero eso no significa que para bien no puedas mirar tu pasado y de vez en cuando aplaudirte tú Mism@ por tus logros.

Hoy, yo saco unos minutos para aplaudirme?? ?Para darme ese “standing ovation” que merezco por haber llegado hasta aquí. Y me miro y sonrío orgullosa de saber que estoy varios pasos “alante” ? de los que aún no han comenzado a trabajar por sus sueños. Hoy, me enfoco en el camino. No en cuanto me falta, sino en los obstáculos vencidos. Hoy me siento capaz de felicitarme y decirme “eres la mejor carajo!”.

Aplaudirse ??uno mismo, es conectar.

Abrazos mi☀️,

Misma

Disfruta El “Ride”

Disfruta El "Ride"
               

Esa sensación de que aunque las cosas no estén saliendo como hubieras querido para ti en este momento de tu vida, estás tranquilo y tú misma(o) te sorprendes. Te sorprendes de no pelear con el mundo. De no frustrarte.

No es rendirse. No es cambiar la meta. No es dejar de trabajar para lo que quieres. Es la certeza de que lo que está ocurriendo, aunque no lo entiendas, es para un bien mejor.

Me disfruto “el ride” en la montaña rusa en la que me montaron sin permiso; con sus altas y bajas, con los brazos abiertos. Viviendo. Creciendo. Agradecida del que me toma de la mano en el asiento del lado, aunque tenga miedo.

Eso se llama “estar presente”. Eso se llama “mindfulness”. Eso es vivir. Eso es estar en Paz.  Abre los brazos y recibe.

Besitos ☀️

Misma