La Valentía de Ser Vulnerables

Vulnerabilidad
                              Ser vulnerable es conectar.

Ser vulnerable implica ser real. Mostraste tal cual eres. Aceptarte y permitir que otros te acepten con tus fortalezas, debilidades e imperfecciones Ser vulnerable no es un acto de debilidad sino de valentía y autenticidad. Es el acto de arriesgarte y ser el que da el primer paso al mostrarse tal cual es. Claro, no todo el mundo merece el privilegio de saber tu historia, pero establecer esos límites es parte de tu proceso de crecimiento.

Ser tú mism@ jamás va a ser una debilidad. Es un acto de coraje, valentía y digno de ser reconocido. Abraza tus imperfecciones!

Para aprender más sobre el tema de la vulnerabilidad accede la charla que incluyo de Brené Brown. En efecto, ella entiende que conectar es lo que le da sentido a la vida. ¡Wow!🙌🏼

Ser vulnerable y auténtico es conectar.

Besitos en el cutis😘

Misma☀️

 

 

 

Crònica de un Eclipse

Eclipse 2017La gente preocupada por un fenómeno natural llamado eclipse. Sin darse cuenta que en su propia vida hay momentos de eclipse diario, hasta colectivo y en ocasiones; permanente. Hay momentos en los que usted no puede mirar de frente al que tiene al lado,  porque tiene miedo al resultado, porque podría afectarle la verdad, porque se le nubla la vida ante la realidad que eso representa.

Otros, ante la luz espectacular de alguien y la envidia rampante, prefieren ser  como la luna y taparlos en su momento de mayor esplendor con sus críticas y “mala sangre”.

En resumen, andamos eclipsados en nuestro diario vivir. Y ese eclipse, nos hace desconectarnos de los demás y de lo que ocurre alrededor; ese es el que te deja ciego. Es el que te hace daño permanente.

Preocúpate por tu eclipse diario y toma medidas. Con gafas o sin gafas enfrenta la realidad. Y hoy, admira desde la seguridad que te proveen las gafas o tu hogar, un fenómeno natural del que no tienes control y que realmente es un espectáculo del universo y un regalo para acercarte más al que tienes al lado.

Besitos☀️🌙

Misma

Recordar no siempre es vivir…

Recordar no es vivir
Si tus memorias no te mueven a aprender la lección o a moverte a construir nuevas; recordar no es vivir.

 

En estos tiempos  facebook y otras herramientas nos dan la oportunidad de mirar hacia atrás y de recordar còmo era nuestra vida o qué estábamos haciendo “un día como hoy” hace un año o más. Y eso es chévere si te hace sentir agradecido por la experiencia que tuviste en ese momento. O si en ese momento había una lección que aprender y realmente la entendiste. Si ese recuerdo hoy te catapulta a ser un mejor ser humano y a buscar crear nuevas aventuras y memorias. Pero si ese recuerdo lo que hace es que quieras volver al pasado porque tu realidad actual es una en la que no quieres vivir… Ese recuerdo te está estancando. La añoranza del pasado está haciendo que no vivas el presente. Y más aún, que no construyas nada en tu futuro. Ahí es donde digo que “recordar no siempre es vivir”.

Analiza hoy lo que estás haciendo con tus recuerdos.  ¿Realmente te empujan a vivir o te paralizan? Veo las redes plagadas de gente que se paraliza ante un pasado que fue mejor para ellos y que lloran día a día porque quieren que todo vuelva a ser como antes.

Si tú pasado, bueno o malo, no te mueve a continuar, a buscar más de ti y de la vida; recordar no es vivir.

Besitos en el cutis ☀️

Misma

Tumba el Muro; Construye un Puente.

 

Tumba el Muro; Construye un Puente

Recientemente se ha vuelto a poner de moda el tema de levantar muros entre las naciones por x o y. Y esos son muros estructurales de los que no vamos a profundizar aquí porque realmente para hablar de seguridad y política tenemos las noticias u otros blogs.

De los muros que quiero hablar hoy son los muros interiores que muchos de nosotros levantamos. Y me incluyo, porque yo también tengo unos cuantos. Muros que a veces ni nos percatamos que estamos levantando o que hemos levantado. Muros que en ocasiones son más fuertes que los ladrillos. Muros que fortalecemos y  hasta decoramos con colores y flores. Muros cuya razón de ser es protegernos de que los demás o las circunstancias nos hagan daño. Muros que a otros se les hace casi imposible poder brincar para llegar a nuestro interior. ¿Y lo peor? A nosotros se nos va una vida construyéndolos y otra para tratar de nosotros mismos derribarlos.  Los muros nos aíslan de los demás. Nos alejan de la realidad. Y en ocasiones nos aíslan de nosotros mismos, cuando obviamos lo que sentimos.

Todos en mayor o menor medida hemos tomado medidas para proteger nuestras emociones de los demás. Las experiencias dolorosas de la vida nos llevan a esto. Sin embargo, hay una línea fina entre lo que es ser precavido y cuidadoso a lo que es levantar un muro que nadie por más que intente pueda derrumbar. Protegernos es bueno porque no podemos andar por ahí regalando y subastando nuestros sentimientos y emociones. Pero no está bien que usted se esté protegiendo de aquellos que le dan la mano y que usted sabe (porque lo han probado) que no quieren destruirle o hacerle daño. La otra persona va a terminar cansándose de su barrera. Va a dejar de buscarle la vuelta. Va a dejar el marrón, el pico, la pala y la soga a un lado y va a rasparse pa’ las pailas…

Algunos ejemplos de muros que podrían estar de manera consciente o inconsciente:

  1. No mostrar emociones o expresar emociones a los demás.
  2. Rechazar cualquier invitación para compartir.
  3. Utilizar sarcasmo en cualquier situación.
  4. Nunca poder encontrar algo positivo a una persona o situación.
  5. Constante queja sin valorar las cosas extraordinarias que pasan a nuestro alrededor.
  6. Actitud pesimista ante la vida.
  7. Miedo a comprometerse con alguien o algo.
  8. Andar con cara o actitud de “apestaíto” por la vida, para que los demás nos cojan miedo.
Tumba el Muro;Construye un Puente
Hoy, decide comenzar a tumbar tus muros, camina liviano aunque te cueste y construye puentes que nos permitan conectar.

Entonces mi exhortación en esta semana es que hagas un auto análisis y veas si realmente las cosas no se te están dando con los demás porque tienes todos tus muros arriba. A veces decimos que los demás no se acercan, que nos sentimos solos y que nadie nos quiere y es que nosotros mismos alejamos a los demás. Si hay muros, evalúa las razones para haberlos levantado. ¿Realmente vale la pena seguir continuando con el peso de esa muralla interior? No todos los seres humanos son iguales. Es cierto, a veces hay gente mala. Pero ¿y si te encuentras a alguien bueno lo vas a tratar igual? En un mundo en el que nuestros gobernantes se empeñan en levantar muros entre naciones y entre clases sociales, es imperativo que los seres humanos comencemos a construir puentes que nos lleven a conectar con nosotros mismos y con los demás. Puentes que nos acerquen a vivir de una manera más balanceada. Cada uno tiene que hacer su trabajo interior. Cada uno tiene que intentar.

Hoy, decide comenzar a tumbar tus muros, camina liviano aunque te cueste y construye puentes que nos permitan conectar. Vuela el muro. Construye puentes y comienza a caminar.

Buena semana mis solecitos☀️,

Misma

El Limón Tiene Poder…

Por: Sofía Vilá

El Limón Tiene Poder
Ese limón es capaz de transformarte por completo. De convertirte en algo exquisito, gourmet; en una “ricurita” andante.”

Qué mucho limita el dicho “mija, si la vida te da limones, haz limonada”. Y es que esto lo repetimos como el papagayo sin pensar que lo que estamos haciendo es minimizando lo poderosos que son los momentos difíciles de la vida.

Primero, analicemos las propiedades del limón: es un preservativo natural, tiene propiedades antioxidantes y previene la contaminación de bacterias. ¿Por qué limitarme a hacer una limonada cuando las posibilidades son infinitas? En lo personal, disfruto de un delicioso ceviche curao’ con limón. El limón rompió esas proteínas e hizo un plato increíblemente delicioso y refrescante. O sea, el limón tiene poder.

Así los limones que nos tira la vida, ya sean “buscaítos” o no, nos dan la oportunidad de curarnos, romper con hábitos, relaciones o situaciones tóxicas y hacer de nuestra vida, una nueva, refrescante. Y sí, deliciosa. ¿Que si duele? ¡Uff! ¡Claro que duele! Pero créeme, vale la pena. Ese limón es capaz de transformarte por completo. De convertirte en algo exquisito, gourmet; en una “ricurita” andante.

Volvamos un momento a las propiedades antioxidantes, en este sentido el limón nos protege de los radicales libres o los “bad guys” de los productos de desechos del cuerpo que cuando se acumulan en exceso crean un ambiente propenso para daño celular y enfermedades como el cáncer. Y a que no sabías que el limón con agua en ayuda en la mañana, hace que tu cuerpo sea más alcalino y por lo tanto (lee bien) baja la acidez de tu cuerpo. ¡Si! Pensamos que el limón promueve la acidez y lo que hace es lo contrario. Por lo tanto, los “limones existenciales” nos ayudan a sacar todo eso que nos esté atrasando y llevando a no ser quien Dios quiere que seamos. O sea, la mejor versión de nosotros mismos. El limón transforma.

El Limòn Tiene Poder
Reconocer que los limones en la vida pueden ser más que limonada, que pueden sacar lo mejor de ti y que tienen el poder de transformarte; es conectar.

Preservativo natural: umm, interesante. Hace que lo Bueno, dure más. Los limones de la vida nos ayudan a recordar en cada prueba de qué estamos hechos. Es en la temporada de limones cuando sientes y recuerdas: ¡coño, si yo hice esto en aquel momento, lo que me está pasando ahora no es na’! Y así tenemos la oportunidad de sentir que toda experiencia vale la pena la pena y reconocer la presencia de Dios en cada paso.

La próxima vez que la vida te de limones: da las gracias por ese limón, enumera lo que tienes que hacer para sacarle el jugo a esa situación, confía en que no estás solo; Dios está a tu lado siempre. Y finalmente ponte creativo y decide qué vas a hacer con esos limones, las alternativas son infinitas para conformarse con una simple limonada. ¡DALE, SACALE EL JUGO!

Reconocer que los limones en la vida pueden ser más que limonada, que pueden sacar lo mejor de ti y que tienen el poder de transformarte; es conectar.

Buena semana 🍋 ☀️,

SofÍa

 

Nota: El articulo de esta semana es una colaboración de mi amiga y hermana Sofía Vilà. Ella es uno de los regalos mas grandes que me ha dado la vida y me hace super feliz que podamos juntarnos en esta aventura. ¡Esperen mas de ella!

Y entonces, una mariposa…

Y entonces, una mariposa…
“El arte más poderoso de la vida, es hacer del dolor un talismán que cura. ¡Una mariposa renace florecida en fiesta de colores!” ― Frida Kahlo

 

Siempre me han encantado las mariposas. Las encuentro bellas. Son tan distintas unas de las otras. Únicas. Libres. Las veo felices por ahí y siento que tal vez si me tocara escoger otra cosa que no fuera ser humano sería como ellas. Son perfectas. Tanto es mi amor por ellas que cuando finalmente en  la clase de biología me explicaron lo que era su proceso para ser tan hermosas, quedé impresionada. Admirable. Un proceso extenuante; un dolor intenso que  provoca la batalla.  Tal vez sienten que van a morir durante su metamorfosis. De veras que para mí son (como decimos en PR) unas “duras”.

Con el paso de los años a veces la vida nos golpea con demasiadas situaciones. Todos pasamos por muchas cosas,. En mi caso hay golpes de los cuales probablemente si me pongo a meditarlos, algunas personas no hubieran salido. O tal vez, hubieran salido autodestruyéndose. Sin embargo, aunque las situaciones en el momento me tumbaban en el suelo, siempre terminaba pausando, recogiendo mis pedazos y resurgiendo con más fuerzas para lograr mis objetivos.

Resumiendo este punto, puedo decir que he pasado por muchas metamorfosis. Muchos momentos en los que uno piensa que no se podrá levantar. Hoy me doy cuenta que aunque todo hubiera sido más fácil si no hubiera pasado por ellos no sería la persona que soy ahora. No podría comprender muchas cosas y no podría ser compasiva con los demás.

Y entonces, una mariposa…
Hoy, cada apretón de manos es más fuerte, más consistente y es hasta casi un “statement” de libertad y transformación interior.

Por eso en el mes de febrero de 2017, decidí dar cierre a muchos de estos procesos de dolor y reconocer de una forma tangible y delicada la persona que hoy soy. Decidí que era hora de recordarlos, pero dejarlos ir. Entonces surgió mi mariposa con punto y coma. La mariposa ya sabemos por qué. El (punto y coma) por todas las pausas, en ocasiones prolongadas que hice antes de continuar y lograr mis proyectos, pero que nunca me llevaron a quitarme ni a desenfocarme de mis objetivos. Y también en apoyo a las personas que luchan día a día contra las enfermedades mentales, depresión y prevención al suicidio porque es un tema actual y latente en el que vivimos.

Hoy llevo con orgullo mi mariposa, porque me representa y representa a muchas mujeres y hombres conocidos y desconocidos que viven en su historia una metamorfosis. Aunque para muchos no está correcta mi forma de expresarlo, yo decidí hacer algo que necesitaba hacer a mis 43 años.

Hoy, cada apretón de manos es más fuerte, más consistente y es hasta casi un “statement” de libertad y transformación interior.

Lleva tus cicatrices con orgullo. Siéntete orgulloso(a) de tus procesos de metamorfosis. Pavonéate de lo mucho que has crecido y superado. Nadie lo va a ser por ti. En un mundo en el que algunos prefieren vivir ignorando lo que ocurre en su interior o su alrededor, yo prefiero ser mariposa. Reconocer que luego de un proceso de metamorfosis se puede seguir viviendo; es conectar.

Abrazos apretados☀️ 🦋,,

Misma

** Project Semicolon nació de la mano de Amy Bleuel, Proyecto punto y coma (en español) tiene el propósito de luchar contra la depresión, el suicidio, la adicción y todas aquellas prácticas autodestructivas que atentan contra nuestro desarrollo pleno. Lamentablemente la creadora de este movimiento se quitò la vida recientemente, pero su legado vive y en honor a todos aquellos que siguen luchando.

El “jangueo” al que no quieres ser invitado…

They don’t serve champagne at pity parties” ― Cara Alwill Leyba

Misma es una persona que le encanta el compartir, la buena mesa y hablar con gente espectacular que siempre tiene historias que contar. Le encanta estar con personas que tienen algo que dar de sí mismos. Gente genuina. Gente que me alienta, que me levanta el espíritu, que a veces está “moqui flojo”, pero que tiene ganas de seguir adelante; como nos pasa a todos. Me encantan las reuniones con amigos, con familia, con desconocidos de buena vibra y en muchas ocasiones… me encanta la fiesta conmigo misma.  No hablo de las fiestas en bullicio (aunque esas están chéveres), donde no se puede hablar y donde no puedes interactuar con los demás. Hablo de esos “get together” clásicos y hasta “chics” donde todo el mundo está regio (pero relajado), se comparte una buena copa de vino (o de lo que te guste), hay buena música y te encuentras con gente maravillosa. Ese “jangueo”, como decimos ahora, me apasiona.

Pero he tenido ocasiones en que de momento recibes una invitación al “jangueo de lástima y le, lo, lai”. ¿Qué es eso? Una fiesta donde cada uno de los que llega entra arrastrando su dignidad, donde la gente anda que la amargura va delante de él (ella) o la mala vibra es desde el saludo. Cuántas veces has entrado a un sitio y te pasa esto: “Tù: Nenaaaaaa, ¿cómo estás? Ella: Ahí jodía, pero no es culpa tuya”. Ño, yo sé que no es culpa mía, si yo acabo de llegar! La gente se congrega a ventilar sus penas y hacer competencias de quién tiene la vida más miserable. Y digo, antes de que se sobresalten y empiecen a decirme que para eso son los amigos, déjeme aclararle solecito que me lee que este jangueo no es para apoyarnos y para ventilar una situación que estamos pasando y entre todos buscar soluciones e idear un plan para sentirnos mejor. Si fuera así, siempre vale la pena ir y ser solidario con los demás. Amo esas reuniones y grupos de apoyo. Pero esto es diferente. En esta fiesta a veces somos nosotros invitados y en otras somos hasta los anfitriones. Llegas y el sentido de lástima por la situación de cada uno arropa el lugar. Nadie quiere salir de ese marasmo emocional. Es como la competencia del Jodío. Mientras más jodido usted esté más poder siente. Es como un party de superhéroes donde la t-shirt conmemorativa tiene una “J” gigante. Y ahí va usted todo orgulloso(a), pecho de paloma, con su “J” en el pecho. La música es triste (de despecho a veces). La comida es hasta rara y poca. El alcohol como que ni sabe igual, aunque sea el más caro. Los vinos espumosos no tienen ni burbujas. La meta es demostrar que uno está o puede estar peor que el otro. Cuando uno cuenta una historia “jarta de odio” el otro tiene una mejor. Nadie tiene el mínimo deseo de salir de ahí. Le cogieron amor a la lástima, a la pena, a la calamidad. Es un grupo de apoyo, pero para seguir quedándose en el hoyo. A ese jangueo no quiero ser invitada jamás. Como dice Cara Alwill Leyba en su libro Girl Code: en esas fiestas no hay champagne y si hay, no tiene el glamour que me merezco (y que tú también te mereces).

Pero la cosa se pone peor cuando tú misma(o) te haces el party de la “lástima y el “le, lo, lai”. Esa fiesta mental a veces dura un rato, días, semanas y hasta años. Y todo el tiempo andas lamentándote y te encierras. No hay nada que te haga levantarte del piso. Es más cómodo lamentarte por lo que no ha funcionado, que tratar de idear un plan para moverte de ahí. Escogemos la música cuidadosamente que nos estruje la llaga que llevamos en el alma. La novela con el final más deprimente, en la que nunca “vivieron felices por siempre”. La película donde “todos mueren”. Entramos en grupos de Facebook que en lugar de parecer de apoyo para “salir del hoyo” lo que hacen es ayudarnos a cavar más hondo. No nos peinamos. Andamos con las patas pelúas, con las cejas como Frida… Los hombres con la barba que les llega a Pekín. Y cuando llega alguien a tratar de arruinarnos el jangueo con su buen humor y ánimo, ni la puerta les abrimos.

La pena, la lástima de otros o la propia: te estancan, te limitan; te paralizan. Y aquí quiero hacer una pausa y establecer que no es lo mismo sentir lástima que compasión. Así es que vamos brevemente.

La lástima es el “enternecimiento y compasión excitados por los males de alguien”. Aquí reconoces la pena y el sufrimiento de otra persona, pero sin involucrarse en él. Sin sentirlo como tuyo. Es algo a veces pasajero que no te lleva a ninguna acción. La compasión es la manera con que participamos del sufrimiento del otro. Surge cuando un ser humano es capaz de comprender la situación del otro desde un sentimiento de solidaridad para responder a sus necesidades. La lástima (o pena como decimos en Puerto Rico) no te mueve a la acción de ayudar al otro y de hacer lo posible por mejorar su situación. La compasión, sí. La compasión es acción en sí misma. De ahí que la lástima es negativa y la compasión completamente positiva. O sea, entienda mi sol que tenemos que ser compasivos con el otro y con nosotros mismos.

Resumiendo, que ya les he hablado demasiado, todos hemos pasado por momentos difíciles. Bien sea por un desamor, por la pérdida de una meta o un sueño, por un trabajo, ante el diagnóstico de una enfermedad o condición, ante una metida de pata o un error brutal que hemos cometido (porque a veces nos buscamos la situación solitos). Cosas que no son livianas de procesar. Realmente no son “changuerías”. Son cosas que te destruyen o transforman. El punto es que cuando esto surge hay que identificarlo. Ponerle nombre. Reconocerlo. Porque si no lo reconoces, vas a entrar al maldito jangueo de la lástima y si ya estás en él (quedaste malo pa’ la foto y peor pal video😂 ) NO te quieres quedar. Entonces para no entrar en el o para salir del mismo tenemos que:

  1. Reconocer que algo está pasando. Que un evento ha hecho que te sientas mal, incómodo(a) de mala manera.
  2. Desde ese reconocimiento debes tratarte con amor y compasión. No con lástima. Recuerda nuestro artículo: Haz las Paces Contigo Misma(o).
  3. No hacerte un jangueo de eso y menos rodearte de personas que andan en este “jangueo” constante. Busca rodearte de personas que te apoyen a salir adelante. Que te impulsen. Que te muevan. Lee cosas que te inspiren a moverte y buscar ayuda.

Próximamente vamos a estar hablando de la autocompasión y de algunos ejercicios para lograrla.

Reconocer que hay un jangueo al que no quiero ir y un club al que no quiero pertenecer; es conectar.

Besitos😘,

Misma

La “Habitante” Que No Quieres…

Endometriosis

Hoy siento la necesidad de ponerme personal. ¡Si! De contarles una historia de mi “habitante. De una odiosa que vive conmigo desde hace muchos años. Nadie la invitó. Llegó y se quedó. Como llevamos varios meses conectando en las redes y ya los siento como familia, merecen conocer esta parte de la historia.  Hoy Misma les habla de “la habitante que no quieres”.

Desde hace ya 20 años fui diagnosticada con Endometriosis, condición que afecta 1 de cada 10 mujeres en edad reproductiva, alrededor del mundo. Para nosotras en los últimos años la endometriosis es un tema bastante común. Y es que cada vez son más las diagnosticadas. No porque antes no existiera, sino porque ahora se conoce más sobre ella y es más fácil de diagnosticar.

Endometriosis
1 de cada 10 mujeres de edad reproductiva en el mundo padece de endometriosis.

 

Brevemente identifiquemos a “la habitante”,  la endometriosis surge cuando el tejido del endometrio comienza a crecer en otros puntos del cuerpo: ovarios, intestino, vejiga, trompas de falopio, pulmones, riñones… Hasta en la piel. Los síntomas incluyen: dolor, por lo general en el abdomen, la espalda baja o áreas pélvicas, infertilidad, menstruaciones fuertes y calambres menstruales dolorosos. Algunas mujeres, no tienen ningún síntoma, en cuyo caso tener problemas para quedar embarazada puede ser la primera señal. No se conoce la causa de la endometriosis, aunque muchos estudios han detectado hasta factores genéticos. La cirugía, por lo general una laparoscopía, es hoy la única forma de estar seguro de que tienes o no endometriosis. ¿Y lo peor? No tiene cura. Aunque existen tratamientos y métodos que alivian los síntomas y mejoran la calidad de vida. La realidad es que una vez la endometriosis se aloja en tu cuerpo, se queda de por vida. Por eso es “la habitante que no quieres”.

Cuando yo era adolescente no se conocía nada de endometriosis. Siempre se nos veía como si teníamos dolor y no se podía ir a la escuela éramos una “changas”, “flojas”. Los médicos te decían que “cuando te cases se va a quitar”. ¡Como si el tener marido y tener relaciones sexuales te fuera a quitar el dolor! O peor, como si tener un bebé, te estira por dentro y se te abre no sé qué y se te va a quitar. ¡Chorro de ignorantes! Precisamente el problema mayor era que no podías concebir porque la endometriosis en la mayoría de las mujeres causa infertilidad.

Por años las que sufren de esta condición han tenido que aguantar la crítica, la burla y el menosprecio de familiares, esposos, amigos, compañeros de trabajo… ¿Y lo peor? Profesionales de la salud. ¿Sí? No hay peor cosa que ir donde un médico y que rompa a torcerte la boca y a virarte los ojos cuando hablas de un dolor que es real. Muy pocas personas realmente entienden que el dolor es incapacitante. Mucho menos, que existen mujeres que vivimos con dolor 24/7 y que, a pesar de eso, seguimos adelante con lo que queda de nuestras vidas. La endometriosis afecta el desempeño de muchas de nosotras y nuestra calidad de vida. Nos sentimos miserables. Literalmente miserables. Es una condición que, aunque no te mata (por sí sola) te drena y te hace sentir horrible.

Hoy, aunque hemos adelantado mucho, me atrevo a indicar que nos falta camino por recorrer en la investigación y la cura de esta condición que afecta millones de mujeres y sus familias en el mundo. Óyeme bien, la endometriosis JODE vidas, familias, matrimonios y a una comunidad completa. Porque cuando alguien de la familia tiene endometriosis toda la familia la tiene indirectamente. Todos se ven afectados en muchos aspectos. Nunca voy a olvidar un esposo que valientemente acompañó a su compañera a un grupo de apoyo para Pacientes de Endometriosis y él se presentó diciendo “Yo soy Carlos y ella es mi esposa Laura y nosotros tenemos endometriosis”. Aquellas palabras nos hicieron ponernos de pie a todas. Porque era cierto. Él también tenía endometriosis porque sufría con su pareja los embates de esta condición. Hace falta educación y detección temprana con nuestras jóvenes y adolescentes. La detección temprana puede salvar una vida, puede salvar un órgano vital del cuerpo de una mujer, puede prevenir la infertilidad.

Mi muy humilde resumen de mas de 20 años de ser diagnosticada: esto está cabròn. El dolor pélvico 24/7 es frustrante por demás. Cuatro cirugías, tres tratamientos hormonales con muchos efectos secundarios, no han logrado que esta compañera alojada en mi cuerpo haga tan siquiera el intento de irse y dejarme vivir en paz. Hago de cada día lo mejor. He tenido que aprender a ser fuerte y a vivir con ella. Pero jamás voy a aceptarla y a decirle que se quede en mi cuerpo. Viviremos en guerra por siempre. Me prepararé cada día para vencerla, algunas veces con mucha fuerza y empuje:; otras… con lágrimas en los ojos y el alma hecha pedazos.

Mil gracias a todo mi sistema de apoyo por estos años: mi familia, amigos, compañeros de trabajo y amigas que he conocido en la batalla. Si conoces una endoguerrera exprèsale tu cariño  y admiración siempre. Ella lo necesita.

Este mes de marzo es el mes de alerta mundial de endometriosis y el 31 de marzo de 2017, muchas mujeres, familiares y amigos salen a la calle vistiendo de color amarillo en señal de apoyo y alerta para la prevención de esta condición. Este año conecta con nosotras. Viste de color amarillo o usa un distintivo en apoyo. Compártelo con tus amigos y familiares y ayúdanos a ser voz. Si nos envías una foto a nuestra página de Facebook (la posteas o por inbox) la estaremos publicando. Queremos hacer ruido y que el mundo sepa que esta es la “habitante” con la que no queremos vivir.

Endometriosis
                         Si conoces una endoguerrera exprèsale tu cariño y admiración siempre. Ella lo necesita.

 

Apoyarnos y ser voz los unos por los otros es conectar.

Un abrazo a todas mis “endoguerreras”,

Misma

 

Para grupos de apoyo e información adicional en Puerto Rico:

*Fundación Puertorriqueña de Pacientes con Endometriosis

*Artículo porIdhaliz Flores Caldera:  Dolores Incomprendidos” :

 

Eres Papa o Huevo

Eres Papa o Huevo
¿Papa o huevo? ¿Qué estás haciendo para balancear tu interior de manera que tengas reacciones suaves y consientes a las situaciones de tu entorno? ¿Qué estas haciendo para que tu interior no se vuelva duro con los golpes de la vida y las situaciones que te rodean?

Esta semana nos vamos cortitos, pero sustanciosos. Alguna vez te has hecho esta pregunta importantísima: ¿si me ponen al calor soy una papa o un huevo? 😂  Sé que es una interrogante de muchos. En efecto, es la pregunta más importante que te has hecho en toda la vida. ¿Verdad? 😂  Debes estar pensando: ahora sí que la perdimos. De aquí a siquiatría. Pero hablemos por partes. Me vas a entender. Paciencia mi querido saltamontes.

Una papa es dura, fuerte, hasta puedes golpear a alguien con ella cuando esta cruda y dejarle un recuerdo temporero (no cojas ideas lol) pero al someterla al calor cambia a blanda. Una textura suave y perfecta. El huevo, por el contrario, es delicado, blando y al pasar por el calor cambia de consistencia a duro. También lo puedes usar para tirarle a alguien con él y le vas a dejar un recuerdito chévere (esos tiempos…😇) Ahora bien, ¿te estarás preguntando que tiene que ver eso con mi vida? ¡Pues mucho! O eres papa o eres huevo.

Los seres humanos debemos evolucionar y crecer emocionalmente. Y digo debemos, porque sabemos que no todo el mundo crece en este aspecto. El crecimiento emocional, distingue a un niño de un adulto. A mayor edad y experiencias en la vida nuestra forma de reaccionar a las situaciones y procesar nuestras emociones debe haber mejorado. En algunos casos maduramos emocionalmente a tal grado que cuando sentimos coraje, ira, frustración o tristeza (emociones negativas) lo canalizamos tan perfectamente que nuestra reacción es una balanceada, consiente y sin juicios. En otros casos, los famosos “golpes” de la vida sin las herramientas necesarias para canalizarlos hacen que nuestras reacciones sean duras, violentas e impulsivas con los demás y hasta con nosotros mismos.

Por tanto, siguiendo esa línea: nuestras emociones son la papa, nuestra conciencia interior madura para canalizar las emociones es el calor de la olla. Esas emociones negativas son transformadas con el tiempo en nuestro interior en algo blando y balanceado para los demás y para nosotros mismos.  De igual forma, si nuestras emociones son como el huevo (frágil, de poca consistencia) y las sometemos al calor de nuestro interior débil y sin herramientas para canalizarlas positivamente, el producto será una reacción dura y desproporcionada. Ambos alimentos son sometidos al calor y cambian de consistencia radical dependiendo del tiempo que le dediquemos. El punto es, ¿còmo quieres ser tú? ¿Papa o huevo? ¿Qué estás haciendo para balancear tu interior de manera que tengas reacciones suaves y consientes a las situaciones de tu entorno? ¿Qué estas haciendo para que tu interior no se vuelva duro con los golpes de la vida y las situaciones que te rodean?

Eres Papa o Huevo
Esta semana vamos a hacer un “reality check” y evaluar cómo estamos en nuestro interior (blandos o duros). Es momento de elaborar un plan para comenzar ese nuevo diseño interior o de ajustar el mismo para lograr ser mejores cada día.

Esta semana vamos a hacer un “reality check” y evaluar cómo estamos en nuestro interior (blandos o duros). Es momento de elaborar un plan para comenzar ese nuevo diseño interior o de ajustar el mismo para lograr ser mejores cada día. Aquí en nuestro blog hay muchas sugerencias que puedes utilizar. Seguimos trabajando juntos, porque quiero ser la mejor papa del mundo y ser papa es conectar.

Besitos☀️,

Misma

 

Recomendados para Repasar:

Escoger Tus Batallas Te Da Poder

Digiere Tus Emociones Como La Vaca

La Semilla

Vivir en Agradecimiento es Conectar

El Poder del Journaling

La Semilla

 

La Semilla
La mente es como un gran terreno donde se han plantado distintas semillas tales como: alegría, paz, miedo, amor, tristeza… ¿Cuáles de ellas crecerán y terminarán dominando esa tierra? Las que tú decidas regar, alimentar y cuidar diariamente.

 

“Your mind is like a piece of land planted with many different kinds of seeds: seeds of joy, peace, mindfulness, understanding, and love; seeds of craving, anger, fear, hate, and forgetfulness. These wholesome and unwholesome seeds are always there, sleeping in the soil of your mind. The quality of your life depends on the seeds you water. If you plant tomato seeds in your gardens, tomatoes will grow. Just so, if you water a seed of peace in your mind, peace will grow. When the seeds of happiness in you are watered, you will become happy. When the seed of anger in you is watered, you will become angry. The seeds that are watered frequently are those that will grow strong.”

– Thich Nhat Hanh

 

Dice el monje Thich Nhat Hanh que la mente es como un gran terreno donde se han plantado distintas semillas tales como: alegría, paz, miedo, amor, tristeza…¿Cuáles de ellas crecerán y terminarán dominando esa tierra? Las que tú decidas regar, alimentar y cuidar diariamente. Wow!

A diario y sin darnos cuenta escogemos cuál es el estado mental en el que vamos a vivir ese día. Y lo vamos fortaleciendo con cosas que pueden ser positivas o negativas. Estar consciente de eso es lo que hace diferencia en muchos seres humanos. Es lo que hace diferente a unas personas de las otras cuando enfrentan momentos difíciles y devastadores. Algunos, se tiran a morir, otros escogen resurgir y transformarse durante el proceso. Los que deciden abonar el lado de la negatividad en sus vidas, ven problemas por todos lados. Buscan alimentar su sentido de frustración. Su lenguaje verbal y no verbal transmiten sus sentimientos negativos constantemente. Hasta buscan programas, libros, noticias y personas que estén en esa misma línea. ¿Lo peor? En la mayoría de los casos no se dan cuenta. Porque tampoco es que anden por ahí repitiéndose “quiero ser la persona más amargada del planeta”. Pero “el hambre y la necesidad” no se pueden juntar. Hay que romper con el grupito de “los amargaítos” y “apestaítos anónimos”.

De igual forma, aquel que busca cultivar el positivismo, el agradecimiento diario, la esperanza, la alegría, se mezcla con personas que vayan en esa línea. Ve programas, sigue páginas en Facebook, lee libros y revistas que lo ayuden a cultivar una actitud positiva. Entonces abona esa parte y su reacción ante las crisis y los golpes duros de la vida son distintos a una persona que escoge lo contrario. Y no es que no le duelan las cosas, que sea un enajenado emocional. Que viva en “la la landia” como digo yo o que le resbalen las cosas. Todo lo contrario, es una persona que está viviendo el presente, pero bien consciente de que su actitud ante la adversidad puede hacer la diferencia.

Esta semana te invito a que examines ¿qué semilla estás plantando o abonando en tu vida? ¿Qué estás dejando que crezca en tu mente y en tu corazón? Y si es lo negativo lo que estas alimentando, poco a poco ve podando. Te diría que lo arranques de momento, pero igual sé que son procesos y que no todos podemos darle “machete” a las cosas. Va a ser difícil, porque uno se encariña con la “mala hierba” pues es lo que conoce. Y porque si tiene un grupo de apoyo de gente que ande en las mismas, ellos van a hacer todo lo posible porque no salgas de su club.  Dios te libre de arruinarles su amargura y su crisis con la vida.

Ve sembrando, alimentando lo que es positivo, los ejercicios de agradecimiento diario. Busca relacionarte con personas que te cambien el estado de ánimo. Que te ayuden a salir de lo negativo. Y cuando vengan momentos de dificultad o de miedo, interrúmpelos con agradecimiento. ¡Si! Haz una pausa y cambia a agradecer el momento y/o cualquier otra cosa por la cual sabes que debes estar agradecido. Respira. Y sigue. Haz esto por lo menos21 días, para que tu mente se acostumbre a repeler lo negativo y a buscar automáticamente la bendición. Mantén la esperanza siempre, si piensas que mañana será un mejor día automáticamente tu estado de tensión baja y se vuelve más tranquilo.

La Semilla
Cuando vengan momentos de dificultad o de miedo, interrúmpelos con agradecimiento.

Sentarte a verificar qué es lo que has estado abonando, es conectar.

Un abrazo fuerte,

Misma

 

Nota: Thich Nhat Hanh es Monje budista y activista por la paz, nominado para el Premio Nobel por ese motivo.