Más Respuesta. Menos Reacción.

Más Respuesta Menos Reacción
Cuando estamos presente en el momento, practicando el “mindfulness” respondemos en lugar de reaccionar.
En días recientes estaba pensando en lo “reactivos” que estamos los seres humanos a todos niveles. Talvez sea la situación del país, del mundo, ese no sé qué que nos agita los sentidos a nivel colectivo y que nos lleva a reaccionar ante todo de manera viceral. Sí! Porque es como desde las viceras que salen las reacciones últimamente. En todos lugares vemos gente agitada, enfrascándose en dilemas, insultando a otros y en ocasiones uno se queda como “seré yo o esta persona está exagerando la nota”. Y es que no es lo mismo responder que reaccionar.

La Reacción proviene de las emociones. Es algo que se desata en nuestro interior. Sin lógica. Sin razón. Es lo que te saca el “dark side”. Viene del drama interno. No viene ni de lo que ocurrió ni de lo que te dijeron. Viene de la emoción que desata eso que ocurrió o que te dijeron. Es algo de lo cual en la mayoría de las ocasiones nos arrepentimos. Herman@ porque usualmente “metes la pata hasta la cadera”. O lloras por lo que no se suponía que llorararas o gritas y pataleas sin sentido. Así de ridículos nos ponemos cuando reaccionamos. Es que te dan ganas de abofetearte tú mism@. Es el papelòn del siglo. Por el que te llevas el Oscar que no quieres.?

En cambio, la respuesta aunque responde comoquiera a un estímulo externo que puede ser algo que ocurrió o que te dijeron, viene de la razón; de la lógica. Es algo que viene sin emociones. No es personal. No es defensiva. Es civilizada. No es impulsiva. Y no se trata de un “fake” pero sí de tomar las cosas en su justa perspectiva. Viene de no ver las cosas personales. La realidad es que no eres tan “estrella” en este mundo para entender que todo lo que la gente dice, piensa o actúa tiene que ver contigo o con lo que estás pasando.

Y ¿cuál es el truco para más respuesta y menos reacción? Sencillo: estar presente y consciente del momento. No pensando en el pasado o en el futuro. Cuando estamos presente en el momento, practicando el “mindfulness”, respondemos en lugar de reaccionar. Entonces lo que sale por nuestra boca es algo balanceado. Así no hay arrepentimientos. Claro, que esto no se logra de la noche a la mañana y hay que practicarlo. Pero créeme que vas a pasar menos vergüenzas.

En adelante, cuando ocurra algo que como digo yo “te encebolle el hígado”, respira. Ponlo en su justa perspectiva. Y responde no reacciones, eso también es conectar.

Abrazos ☀️,

Misma

Que No Se Escape la Magia

              

No dejes que se escape la magia.
                                            Planificar demás mata la magia.

En tiempos donde se le dice a la gente que siempre hay que tener un plan o múltiples planes (tantos planes como letras del abecedario existan). Donde se enseña a que todo tiene que ser metódicamente coordinado, sincronizado y planificado, nos vamos al extremo y le matamos la espontaneidad y la magia a los momentos.

Es cierto que en muchas ocasiones no podemos perder tiempo y que el planificar las cosas nos da cierto grado de seguridad y confianza. Pero cuando la exageración en la planificación mata la espontaneidad y la magia, usted se convierte en un robot.  Usted deja de disfrutarse el momento. Y si el plan sale mal, la frustración alcanza niveles que llegan al cielo. Es cierto que hay cosas en la vida que hay que planificar. Pero la improvisación y espontaneidad son partes vitales de la vida en un mundo en el demasiadas cosas no dependen de nosotros mismos.

La Magia
En este mundo quiero ser muchas cosas. Lo que no quiero, es ser predecible. –Misma

A mis casi 44 años, prefiero un grado enorme de espontaneidad que me permita vivir la emoción del momento vs algo que me de resultados totalmente predecibles.   En este mundo quiero ser muchas cosas. Lo que no quiero, es ser predecible.  ¿Tù qué tal?

¡Vive! ¡Sé espontáneo!¡Fluye! ¡Sé cómo la ola que es única en su vaivén! No dejes que se escape la magia.

Cheers  ?mi sol ☀️,

Misma

Tumba el Muro; Construye un Puente.

 

Tumba el Muro; Construye un Puente

Recientemente se ha vuelto a poner de moda el tema de levantar muros entre las naciones por x o y. Y esos son muros estructurales de los que no vamos a profundizar aquí porque realmente para hablar de seguridad y política tenemos las noticias u otros blogs.

De los muros que quiero hablar hoy son los muros interiores que muchos de nosotros levantamos. Y me incluyo, porque yo también tengo unos cuantos. Muros que a veces ni nos percatamos que estamos levantando o que hemos levantado. Muros que en ocasiones son más fuertes que los ladrillos. Muros que fortalecemos y  hasta decoramos con colores y flores. Muros cuya razón de ser es protegernos de que los demás o las circunstancias nos hagan daño. Muros que a otros se les hace casi imposible poder brincar para llegar a nuestro interior. ¿Y lo peor? A nosotros se nos va una vida construyéndolos y otra para tratar de nosotros mismos derribarlos.  Los muros nos aíslan de los demás. Nos alejan de la realidad. Y en ocasiones nos aíslan de nosotros mismos, cuando obviamos lo que sentimos.

Todos en mayor o menor medida hemos tomado medidas para proteger nuestras emociones de los demás. Las experiencias dolorosas de la vida nos llevan a esto. Sin embargo, hay una línea fina entre lo que es ser precavido y cuidadoso a lo que es levantar un muro que nadie por más que intente pueda derrumbar. Protegernos es bueno porque no podemos andar por ahí regalando y subastando nuestros sentimientos y emociones. Pero no está bien que usted se esté protegiendo de aquellos que le dan la mano y que usted sabe (porque lo han probado) que no quieren destruirle o hacerle daño. La otra persona va a terminar cansándose de su barrera. Va a dejar de buscarle la vuelta. Va a dejar el marrón, el pico, la pala y la soga a un lado y va a rasparse pa’ las pailas…

Algunos ejemplos de muros que podrían estar de manera consciente o inconsciente:

  1. No mostrar emociones o expresar emociones a los demás.
  2. Rechazar cualquier invitación para compartir.
  3. Utilizar sarcasmo en cualquier situación.
  4. Nunca poder encontrar algo positivo a una persona o situación.
  5. Constante queja sin valorar las cosas extraordinarias que pasan a nuestro alrededor.
  6. Actitud pesimista ante la vida.
  7. Miedo a comprometerse con alguien o algo.
  8. Andar con cara o actitud de “apestaíto” por la vida, para que los demás nos cojan miedo.
Tumba el Muro;Construye un Puente
Hoy, decide comenzar a tumbar tus muros, camina liviano aunque te cueste y construye puentes que nos permitan conectar.

Entonces mi exhortación en esta semana es que hagas un auto análisis y veas si realmente las cosas no se te están dando con los demás porque tienes todos tus muros arriba. A veces decimos que los demás no se acercan, que nos sentimos solos y que nadie nos quiere y es que nosotros mismos alejamos a los demás. Si hay muros, evalúa las razones para haberlos levantado. ¿Realmente vale la pena seguir continuando con el peso de esa muralla interior? No todos los seres humanos son iguales. Es cierto, a veces hay gente mala. Pero ¿y si te encuentras a alguien bueno lo vas a tratar igual? En un mundo en el que nuestros gobernantes se empeñan en levantar muros entre naciones y entre clases sociales, es imperativo que los seres humanos comencemos a construir puentes que nos lleven a conectar con nosotros mismos y con los demás. Puentes que nos acerquen a vivir de una manera más balanceada. Cada uno tiene que hacer su trabajo interior. Cada uno tiene que intentar.

Hoy, decide comenzar a tumbar tus muros, camina liviano aunque te cueste y construye puentes que nos permitan conectar. Vuela el muro. Construye puentes y comienza a caminar.

Buena semana mis solecitos☀️,

Misma

El Limón Tiene Poder…

Por: Sofía Vilá

El Limón Tiene Poder
Ese limón es capaz de transformarte por completo. De convertirte en algo exquisito, gourmet; en una “ricurita” andante.”

Qué mucho limita el dicho “mija, si la vida te da limones, haz limonada”. Y es que esto lo repetimos como el papagayo sin pensar que lo que estamos haciendo es minimizando lo poderosos que son los momentos difíciles de la vida.

Primero, analicemos las propiedades del limón: es un preservativo natural, tiene propiedades antioxidantes y previene la contaminación de bacterias. ¿Por qué limitarme a hacer una limonada cuando las posibilidades son infinitas? En lo personal, disfruto de un delicioso ceviche curao’ con limón. El limón rompió esas proteínas e hizo un plato increíblemente delicioso y refrescante. O sea, el limón tiene poder.

Así los limones que nos tira la vida, ya sean “buscaítos” o no, nos dan la oportunidad de curarnos, romper con hábitos, relaciones o situaciones tóxicas y hacer de nuestra vida, una nueva, refrescante. Y sí, deliciosa. ¿Que si duele? ¡Uff! ¡Claro que duele! Pero créeme, vale la pena. Ese limón es capaz de transformarte por completo. De convertirte en algo exquisito, gourmet; en una “ricurita” andante.

Volvamos un momento a las propiedades antioxidantes, en este sentido el limón nos protege de los radicales libres o los “bad guys” de los productos de desechos del cuerpo que cuando se acumulan en exceso crean un ambiente propenso para daño celular y enfermedades como el cáncer. Y a que no sabías que el limón con agua en ayuda en la mañana, hace que tu cuerpo sea más alcalino y por lo tanto (lee bien) baja la acidez de tu cuerpo. ¡Si! Pensamos que el limón promueve la acidez y lo que hace es lo contrario. Por lo tanto, los “limones existenciales” nos ayudan a sacar todo eso que nos esté atrasando y llevando a no ser quien Dios quiere que seamos. O sea, la mejor versión de nosotros mismos. El limón transforma.

El Limòn Tiene Poder
Reconocer que los limones en la vida pueden ser más que limonada, que pueden sacar lo mejor de ti y que tienen el poder de transformarte; es conectar.

Preservativo natural: umm, interesante. Hace que lo Bueno, dure más. Los limones de la vida nos ayudan a recordar en cada prueba de qué estamos hechos. Es en la temporada de limones cuando sientes y recuerdas: ¡coño, si yo hice esto en aquel momento, lo que me está pasando ahora no es na’! Y así tenemos la oportunidad de sentir que toda experiencia vale la pena la pena y reconocer la presencia de Dios en cada paso.

La próxima vez que la vida te de limones: da las gracias por ese limón, enumera lo que tienes que hacer para sacarle el jugo a esa situación, confía en que no estás solo; Dios está a tu lado siempre. Y finalmente ponte creativo y decide qué vas a hacer con esos limones, las alternativas son infinitas para conformarse con una simple limonada. ¡DALE, SACALE EL JUGO!

Reconocer que los limones en la vida pueden ser más que limonada, que pueden sacar lo mejor de ti y que tienen el poder de transformarte; es conectar.

Buena semana ? ☀️,

SofÍa

 

Nota: El articulo de esta semana es una colaboración de mi amiga y hermana Sofía Vilà. Ella es uno de los regalos mas grandes que me ha dado la vida y me hace super feliz que podamos juntarnos en esta aventura. ¡Esperen mas de ella!

Y entonces, una mariposa…

Y entonces, una mariposa…
“El arte más poderoso de la vida, es hacer del dolor un talismán que cura. ¡Una mariposa renace florecida en fiesta de colores!” ― Frida Kahlo

 

Siempre me han encantado las mariposas. Las encuentro bellas. Son tan distintas unas de las otras. Únicas. Libres. Las veo felices por ahí y siento que tal vez si me tocara escoger otra cosa que no fuera ser humano sería como ellas. Son perfectas. Tanto es mi amor por ellas que cuando finalmente en  la clase de biología me explicaron lo que era su proceso para ser tan hermosas, quedé impresionada. Admirable. Un proceso extenuante; un dolor intenso que  provoca la batalla.  Tal vez sienten que van a morir durante su metamorfosis. De veras que para mí son (como decimos en PR) unas “duras”.

Con el paso de los años a veces la vida nos golpea con demasiadas situaciones. Todos pasamos por muchas cosas,. En mi caso hay golpes de los cuales probablemente si me pongo a meditarlos, algunas personas no hubieran salido. O tal vez, hubieran salido autodestruyéndose. Sin embargo, aunque las situaciones en el momento me tumbaban en el suelo, siempre terminaba pausando, recogiendo mis pedazos y resurgiendo con más fuerzas para lograr mis objetivos.

Resumiendo este punto, puedo decir que he pasado por muchas metamorfosis. Muchos momentos en los que uno piensa que no se podrá levantar. Hoy me doy cuenta que aunque todo hubiera sido más fácil si no hubiera pasado por ellos no sería la persona que soy ahora. No podría comprender muchas cosas y no podría ser compasiva con los demás.

Y entonces, una mariposa…
Hoy, cada apretón de manos es más fuerte, más consistente y es hasta casi un “statement” de libertad y transformación interior.

Por eso en el mes de febrero de 2017, decidí dar cierre a muchos de estos procesos de dolor y reconocer de una forma tangible y delicada la persona que hoy soy. Decidí que era hora de recordarlos, pero dejarlos ir. Entonces surgió mi mariposa con punto y coma. La mariposa ya sabemos por qué. El (punto y coma) por todas las pausas, en ocasiones prolongadas que hice antes de continuar y lograr mis proyectos, pero que nunca me llevaron a quitarme ni a desenfocarme de mis objetivos. Y también en apoyo a las personas que luchan día a día contra las enfermedades mentales, depresión y prevención al suicidio porque es un tema actual y latente en el que vivimos.

Hoy llevo con orgullo mi mariposa, porque me representa y representa a muchas mujeres y hombres conocidos y desconocidos que viven en su historia una metamorfosis. Aunque para muchos no está correcta mi forma de expresarlo, yo decidí hacer algo que necesitaba hacer a mis 43 años.

Hoy, cada apretón de manos es más fuerte, más consistente y es hasta casi un “statement” de libertad y transformación interior.

Lleva tus cicatrices con orgullo. Siéntete orgulloso(a) de tus procesos de metamorfosis. Pavonéate de lo mucho que has crecido y superado. Nadie lo va a ser por ti. En un mundo en el que algunos prefieren vivir ignorando lo que ocurre en su interior o su alrededor, yo prefiero ser mariposa. Reconocer que luego de un proceso de metamorfosis se puede seguir viviendo; es conectar.

Abrazos apretados☀️ ?,,

Misma

** Project Semicolon nació de la mano de Amy Bleuel, Proyecto punto y coma (en español) tiene el propósito de luchar contra la depresión, el suicidio, la adicción y todas aquellas prácticas autodestructivas que atentan contra nuestro desarrollo pleno. Lamentablemente la creadora de este movimiento se quitò la vida recientemente, pero su legado vive y en honor a todos aquellos que siguen luchando.

El “jangueo” al que no quieres ser invitado…

They don’t serve champagne at pity parties” ― Cara Alwill Leyba

Misma es una persona que le encanta el compartir, la buena mesa y hablar con gente espectacular que siempre tiene historias que contar. Le encanta estar con personas que tienen algo que dar de sí mismos. Gente genuina. Gente que me alienta, que me levanta el espíritu, que a veces está “moqui flojo”, pero que tiene ganas de seguir adelante; como nos pasa a todos. Me encantan las reuniones con amigos, con familia, con desconocidos de buena vibra y en muchas ocasiones… me encanta la fiesta conmigo misma.  No hablo de las fiestas en bullicio (aunque esas están chéveres), donde no se puede hablar y donde no puedes interactuar con los demás. Hablo de esos “get together” clásicos y hasta “chics” donde todo el mundo está regio (pero relajado), se comparte una buena copa de vino (o de lo que te guste), hay buena música y te encuentras con gente maravillosa. Ese “jangueo”, como decimos ahora, me apasiona.

Pero he tenido ocasiones en que de momento recibes una invitación al “jangueo de lástima y le, lo, lai”. ¿Qué es eso? Una fiesta donde cada uno de los que llega entra arrastrando su dignidad, donde la gente anda que la amargura va delante de él (ella) o la mala vibra es desde el saludo. Cuántas veces has entrado a un sitio y te pasa esto: “Tù: Nenaaaaaa, ¿cómo estás? Ella: Ahí jodía, pero no es culpa tuya”. Ño, yo sé que no es culpa mía, si yo acabo de llegar! La gente se congrega a ventilar sus penas y hacer competencias de quién tiene la vida más miserable. Y digo, antes de que se sobresalten y empiecen a decirme que para eso son los amigos, déjeme aclararle solecito que me lee que este jangueo no es para apoyarnos y para ventilar una situación que estamos pasando y entre todos buscar soluciones e idear un plan para sentirnos mejor. Si fuera así, siempre vale la pena ir y ser solidario con los demás. Amo esas reuniones y grupos de apoyo. Pero esto es diferente. En esta fiesta a veces somos nosotros invitados y en otras somos hasta los anfitriones. Llegas y el sentido de lástima por la situación de cada uno arropa el lugar. Nadie quiere salir de ese marasmo emocional. Es como la competencia del Jodío. Mientras más jodido usted esté más poder siente. Es como un party de superhéroes donde la t-shirt conmemorativa tiene una “J” gigante. Y ahí va usted todo orgulloso(a), pecho de paloma, con su “J” en el pecho. La música es triste (de despecho a veces). La comida es hasta rara y poca. El alcohol como que ni sabe igual, aunque sea el más caro. Los vinos espumosos no tienen ni burbujas. La meta es demostrar que uno está o puede estar peor que el otro. Cuando uno cuenta una historia “jarta de odio” el otro tiene una mejor. Nadie tiene el mínimo deseo de salir de ahí. Le cogieron amor a la lástima, a la pena, a la calamidad. Es un grupo de apoyo, pero para seguir quedándose en el hoyo. A ese jangueo no quiero ser invitada jamás. Como dice Cara Alwill Leyba en su libro Girl Code: en esas fiestas no hay champagne y si hay, no tiene el glamour que me merezco (y que tú también te mereces).

Pero la cosa se pone peor cuando tú misma(o) te haces el party de la “lástima y el “le, lo, lai”. Esa fiesta mental a veces dura un rato, días, semanas y hasta años. Y todo el tiempo andas lamentándote y te encierras. No hay nada que te haga levantarte del piso. Es más cómodo lamentarte por lo que no ha funcionado, que tratar de idear un plan para moverte de ahí. Escogemos la música cuidadosamente que nos estruje la llaga que llevamos en el alma. La novela con el final más deprimente, en la que nunca “vivieron felices por siempre”. La película donde “todos mueren”. Entramos en grupos de Facebook que en lugar de parecer de apoyo para “salir del hoyo” lo que hacen es ayudarnos a cavar más hondo. No nos peinamos. Andamos con las patas pelúas, con las cejas como Frida… Los hombres con la barba que les llega a Pekín. Y cuando llega alguien a tratar de arruinarnos el jangueo con su buen humor y ánimo, ni la puerta les abrimos.

La pena, la lástima de otros o la propia: te estancan, te limitan; te paralizan. Y aquí quiero hacer una pausa y establecer que no es lo mismo sentir lástima que compasión. Así es que vamos brevemente.

La lástima es el “enternecimiento y compasión excitados por los males de alguien”. Aquí reconoces la pena y el sufrimiento de otra persona, pero sin involucrarse en él. Sin sentirlo como tuyo. Es algo a veces pasajero que no te lleva a ninguna acción. La compasión es la manera con que participamos del sufrimiento del otro. Surge cuando un ser humano es capaz de comprender la situación del otro desde un sentimiento de solidaridad para responder a sus necesidades. La lástima (o pena como decimos en Puerto Rico) no te mueve a la acción de ayudar al otro y de hacer lo posible por mejorar su situación. La compasión, sí. La compasión es acción en sí misma. De ahí que la lástima es negativa y la compasión completamente positiva. O sea, entienda mi sol que tenemos que ser compasivos con el otro y con nosotros mismos.

Resumiendo, que ya les he hablado demasiado, todos hemos pasado por momentos difíciles. Bien sea por un desamor, por la pérdida de una meta o un sueño, por un trabajo, ante el diagnóstico de una enfermedad o condición, ante una metida de pata o un error brutal que hemos cometido (porque a veces nos buscamos la situación solitos). Cosas que no son livianas de procesar. Realmente no son “changuerías”. Son cosas que te destruyen o transforman. El punto es que cuando esto surge hay que identificarlo. Ponerle nombre. Reconocerlo. Porque si no lo reconoces, vas a entrar al maldito jangueo de la lástima y si ya estás en él (quedaste malo pa’ la foto y peor pal video? ) NO te quieres quedar. Entonces para no entrar en el o para salir del mismo tenemos que:

  1. Reconocer que algo está pasando. Que un evento ha hecho que te sientas mal, incómodo(a) de mala manera.
  2. Desde ese reconocimiento debes tratarte con amor y compasión. No con lástima. Recuerda nuestro artículo: Haz las Paces Contigo Misma(o).
  3. No hacerte un jangueo de eso y menos rodearte de personas que andan en este “jangueo” constante. Busca rodearte de personas que te apoyen a salir adelante. Que te impulsen. Que te muevan. Lee cosas que te inspiren a moverte y buscar ayuda.

Próximamente vamos a estar hablando de la autocompasión y de algunos ejercicios para lograrla.

Reconocer que hay un jangueo al que no quiero ir y un club al que no quiero pertenecer; es conectar.

Besitos?,

Misma

La “Habitante” Que No Quieres…

Endometriosis

Hoy siento la necesidad de ponerme personal. ¡Si! De contarles una historia de mi “habitante. De una odiosa que vive conmigo desde hace muchos años. Nadie la invitó. Llegó y se quedó. Como llevamos varios meses conectando en las redes y ya los siento como familia, merecen conocer esta parte de la historia.  Hoy Misma les habla de “la habitante que no quieres”.

Desde hace ya 20 años fui diagnosticada con Endometriosis, condición que afecta 1 de cada 10 mujeres en edad reproductiva, alrededor del mundo. Para nosotras en los últimos años la endometriosis es un tema bastante común. Y es que cada vez son más las diagnosticadas. No porque antes no existiera, sino porque ahora se conoce más sobre ella y es más fácil de diagnosticar.

Endometriosis
1 de cada 10 mujeres de edad reproductiva en el mundo padece de endometriosis.

 

Brevemente identifiquemos a “la habitante”,  la endometriosis surge cuando el tejido del endometrio comienza a crecer en otros puntos del cuerpo: ovarios, intestino, vejiga, trompas de falopio, pulmones, riñones… Hasta en la piel. Los síntomas incluyen: dolor, por lo general en el abdomen, la espalda baja o áreas pélvicas, infertilidad, menstruaciones fuertes y calambres menstruales dolorosos. Algunas mujeres, no tienen ningún síntoma, en cuyo caso tener problemas para quedar embarazada puede ser la primera señal. No se conoce la causa de la endometriosis, aunque muchos estudios han detectado hasta factores genéticos. La cirugía, por lo general una laparoscopía, es hoy la única forma de estar seguro de que tienes o no endometriosis. ¿Y lo peor? No tiene cura. Aunque existen tratamientos y métodos que alivian los síntomas y mejoran la calidad de vida. La realidad es que una vez la endometriosis se aloja en tu cuerpo, se queda de por vida. Por eso es “la habitante que no quieres”.

Cuando yo era adolescente no se conocía nada de endometriosis. Siempre se nos veía como si teníamos dolor y no se podía ir a la escuela éramos una “changas”, “flojas”. Los médicos te decían que “cuando te cases se va a quitar”. ¡Como si el tener marido y tener relaciones sexuales te fuera a quitar el dolor! O peor, como si tener un bebé, te estira por dentro y se te abre no sé qué y se te va a quitar. ¡Chorro de ignorantes! Precisamente el problema mayor era que no podías concebir porque la endometriosis en la mayoría de las mujeres causa infertilidad.

Por años las que sufren de esta condición han tenido que aguantar la crítica, la burla y el menosprecio de familiares, esposos, amigos, compañeros de trabajo… ¿Y lo peor? Profesionales de la salud. ¿Sí? No hay peor cosa que ir donde un médico y que rompa a torcerte la boca y a virarte los ojos cuando hablas de un dolor que es real. Muy pocas personas realmente entienden que el dolor es incapacitante. Mucho menos, que existen mujeres que vivimos con dolor 24/7 y que, a pesar de eso, seguimos adelante con lo que queda de nuestras vidas. La endometriosis afecta el desempeño de muchas de nosotras y nuestra calidad de vida. Nos sentimos miserables. Literalmente miserables. Es una condición que, aunque no te mata (por sí sola) te drena y te hace sentir horrible.

Hoy, aunque hemos adelantado mucho, me atrevo a indicar que nos falta camino por recorrer en la investigación y la cura de esta condición que afecta millones de mujeres y sus familias en el mundo. Óyeme bien, la endometriosis JODE vidas, familias, matrimonios y a una comunidad completa. Porque cuando alguien de la familia tiene endometriosis toda la familia la tiene indirectamente. Todos se ven afectados en muchos aspectos. Nunca voy a olvidar un esposo que valientemente acompañó a su compañera a un grupo de apoyo para Pacientes de Endometriosis y él se presentó diciendo “Yo soy Carlos y ella es mi esposa Laura y nosotros tenemos endometriosis”. Aquellas palabras nos hicieron ponernos de pie a todas. Porque era cierto. Él también tenía endometriosis porque sufría con su pareja los embates de esta condición. Hace falta educación y detección temprana con nuestras jóvenes y adolescentes. La detección temprana puede salvar una vida, puede salvar un órgano vital del cuerpo de una mujer, puede prevenir la infertilidad.

Mi muy humilde resumen de mas de 20 años de ser diagnosticada: esto está cabròn. El dolor pélvico 24/7 es frustrante por demás. Cuatro cirugías, tres tratamientos hormonales con muchos efectos secundarios, no han logrado que esta compañera alojada en mi cuerpo haga tan siquiera el intento de irse y dejarme vivir en paz. Hago de cada día lo mejor. He tenido que aprender a ser fuerte y a vivir con ella. Pero jamás voy a aceptarla y a decirle que se quede en mi cuerpo. Viviremos en guerra por siempre. Me prepararé cada día para vencerla, algunas veces con mucha fuerza y empuje:; otras… con lágrimas en los ojos y el alma hecha pedazos.

Mil gracias a todo mi sistema de apoyo por estos años: mi familia, amigos, compañeros de trabajo y amigas que he conocido en la batalla. Si conoces una endoguerrera exprèsale tu cariño  y admiración siempre. Ella lo necesita.

Este mes de marzo es el mes de alerta mundial de endometriosis y el 31 de marzo de 2017, muchas mujeres, familiares y amigos salen a la calle vistiendo de color amarillo en señal de apoyo y alerta para la prevención de esta condición. Este año conecta con nosotras. Viste de color amarillo o usa un distintivo en apoyo. Compártelo con tus amigos y familiares y ayúdanos a ser voz. Si nos envías una foto a nuestra página de Facebook (la posteas o por inbox) la estaremos publicando. Queremos hacer ruido y que el mundo sepa que esta es la “habitante” con la que no queremos vivir.

Endometriosis
                         Si conoces una endoguerrera exprèsale tu cariño y admiración siempre. Ella lo necesita.

 

Apoyarnos y ser voz los unos por los otros es conectar.

Un abrazo a todas mis “endoguerreras”,

Misma

 

Para grupos de apoyo e información adicional en Puerto Rico:

*Fundación Puertorriqueña de Pacientes con Endometriosis

*Artículo porIdhaliz Flores Caldera:  Dolores Incomprendidos” :

 

Eres Papa o Huevo

Eres Papa o Huevo
¿Papa o huevo? ¿Qué estás haciendo para balancear tu interior de manera que tengas reacciones suaves y consientes a las situaciones de tu entorno? ¿Qué estas haciendo para que tu interior no se vuelva duro con los golpes de la vida y las situaciones que te rodean?

Esta semana nos vamos cortitos, pero sustanciosos. Alguna vez te has hecho esta pregunta importantísima: ¿si me ponen al calor soy una papa o un huevo? ?  Sé que es una interrogante de muchos. En efecto, es la pregunta más importante que te has hecho en toda la vida. ¿Verdad? ?  Debes estar pensando: ahora sí que la perdimos. De aquí a siquiatría. Pero hablemos por partes. Me vas a entender. Paciencia mi querido saltamontes.

Una papa es dura, fuerte, hasta puedes golpear a alguien con ella cuando esta cruda y dejarle un recuerdo temporero (no cojas ideas lol) pero al someterla al calor cambia a blanda. Una textura suave y perfecta. El huevo, por el contrario, es delicado, blando y al pasar por el calor cambia de consistencia a duro. También lo puedes usar para tirarle a alguien con él y le vas a dejar un recuerdito chévere (esos tiempos…?) Ahora bien, ¿te estarás preguntando que tiene que ver eso con mi vida? ¡Pues mucho! O eres papa o eres huevo.

Los seres humanos debemos evolucionar y crecer emocionalmente. Y digo debemos, porque sabemos que no todo el mundo crece en este aspecto. El crecimiento emocional, distingue a un niño de un adulto. A mayor edad y experiencias en la vida nuestra forma de reaccionar a las situaciones y procesar nuestras emociones debe haber mejorado. En algunos casos maduramos emocionalmente a tal grado que cuando sentimos coraje, ira, frustración o tristeza (emociones negativas) lo canalizamos tan perfectamente que nuestra reacción es una balanceada, consiente y sin juicios. En otros casos, los famosos “golpes” de la vida sin las herramientas necesarias para canalizarlos hacen que nuestras reacciones sean duras, violentas e impulsivas con los demás y hasta con nosotros mismos.

Por tanto, siguiendo esa línea: nuestras emociones son la papa, nuestra conciencia interior madura para canalizar las emociones es el calor de la olla. Esas emociones negativas son transformadas con el tiempo en nuestro interior en algo blando y balanceado para los demás y para nosotros mismos.  De igual forma, si nuestras emociones son como el huevo (frágil, de poca consistencia) y las sometemos al calor de nuestro interior débil y sin herramientas para canalizarlas positivamente, el producto será una reacción dura y desproporcionada. Ambos alimentos son sometidos al calor y cambian de consistencia radical dependiendo del tiempo que le dediquemos. El punto es, ¿còmo quieres ser tú? ¿Papa o huevo? ¿Qué estás haciendo para balancear tu interior de manera que tengas reacciones suaves y consientes a las situaciones de tu entorno? ¿Qué estas haciendo para que tu interior no se vuelva duro con los golpes de la vida y las situaciones que te rodean?

Eres Papa o Huevo
Esta semana vamos a hacer un “reality check” y evaluar cómo estamos en nuestro interior (blandos o duros). Es momento de elaborar un plan para comenzar ese nuevo diseño interior o de ajustar el mismo para lograr ser mejores cada día.

Esta semana vamos a hacer un “reality check” y evaluar cómo estamos en nuestro interior (blandos o duros). Es momento de elaborar un plan para comenzar ese nuevo diseño interior o de ajustar el mismo para lograr ser mejores cada día. Aquí en nuestro blog hay muchas sugerencias que puedes utilizar. Seguimos trabajando juntos, porque quiero ser la mejor papa del mundo y ser papa es conectar.

Besitos☀️,

Misma

 

Recomendados para Repasar:

Escoger Tus Batallas Te Da Poder

Digiere Tus Emociones Como La Vaca

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Vivir en Agradecimiento es Conectar

El Poder del Journaling

Escoger Tus Batallas Te Da Poder…

Manejo de Emociones
Cuando escoges tus batallas, canalizas tu energía de una forma efectiva. Eso se llama tener poder.

En los últimos días he estado de vacaciones fuera de Puerto Rico con un grupo de amistades. Unas vacaciones que habían sido planificadas con bastantes meses de anticipación y que eran el tiempo de descanso y relajación que necesitaba ante tanto trabajo del 2016. El día en que partíamos para Fort Lauderdale a tomar nuestro crucero fue un día que marcò la vida para muchas personas, que como yo, acostumbramos viajar frecuentemente pensando que todo va a estar bien.

Aquella fatídica tarde un hombre desequilibrado y enfermo mental decidió comenzar a disparar indiscriminadamente a las personas que se encontraban en el área de reclamo de equipaje del aeropuerto de Fort Lauderdale en Florida. Las heridas emocionales quedarán para siempre. Varios muertos, demasiados heridos y corazones destrozados ante el terror de esa experiencia.

En nuestro caso, cuando fuimos a comprar los pasajes contemplamos la opciòn del vuelo que precisamente llegaba a la hora en la que se estaba dando el lamentable incidente. Sin embargo, algo nos dijo que compráramos el vuelo de la tarde para descansar y no andar con prisa. Sabemos que fue la mano de Dios protegiéndonos una vez mas. Cuando salieron las noticias aun estábamos en PR. Algunos de nuestros amigos (éramos mas de 30 personas en este viaje) ya se encontraban esperándonos en la Florida. Otros estaban en otros terminales del aeropuerto de Puerto Rico, porque volábamos por distintas líneas. Muchos sentimientos encontrados entre las personas que nos rodeaban. Nuestras familias extremadamente preocupadas. Nuestros teléfonos explotando de mensajes. Muchas personas molestas y a la vez consternadas, porque perdían sus vuelos.  Ante todo esto, nosotras lejos de quejarnos porque estuvimos horas esperando en el Gate en lo que cancelaban los vuelos y demás, dimos gracias a Dios por nuestra vida y rezamos por las víctimas y por el victimario.  Sí. Rezamos por el, porque solamente una mente atormentada y fuera sí, puede concebir matar a seres humanos inocentes. Porque probablemente el estaba pidiendo ayuda desde hacia tiempo y no la había recibido. Rezamos también por los familiares de las víctimas y por las del victimario, porque igual debe ser difícil enfrentar la realidad de que uno de los tuyos cometió un acto tan desgarrador.

Ese dia nos crecimos porque fuimos de las pocas personas pacientes y compasivas con los empleados del aeropuerto. Era una nueva oportunidad de escoger nuestra batalla. Todos estábamos en una situación difícil y no era culpa de nadie. Hablamos con muchos extraños. Conocimos muchas personas. Y nos dimos cuenta que los momentos de crisis pueden sacar lo mejor y lo peor de cualquier ser humano. En nuestro caso, nosotras decidimos sacar lo mejor de cada una a pasear. Logramos cambiar nuestro vuelo para el próximo día. La única diferencia es que esta vez, llegábamos a Orlando y debíamos guiar casi 4 horas para llegar a Fort Lauderdale.

Al otro día, con el mismo amor, arrancamos y nos montamos en nuestro nuevo vuelo. Al llegar a Orlando estaba lloviendo demasiado. Lo que representaba que íbamos a tener mal tiempo para guiar tantas horas. Un desayuno ligero y salimos a la carretera. Gracias a Dios cuento con la mejor compañera de viaje que cantò, bailò y habló (hasta por los codos) para que no me quedara dormida mientras guiaba. En todo momento estábamos consientes de los afortunadas que éramos. Horas después logramos llegar a entregar el carro. Allí en el local de entregar el carro había un ambiente de molestia, malhumor, incomodidad porque éramos demasiadas personas en la misma situación. Muchas personas sin dormir, que habían guiado hasta 12 horas para llegar allí. Poco personal (ya que lo que había ocurrido al cerrar los aeropuertos era totalmente anormal) y no estaban preparados. Vimos gente insultarse y que por poco se van a las manos por entregar un auto. Las personas agredían con palabras e insultaban a los empleados de la compañía de autos, quienes luego de horas de insultos también respondían de la misma forma. Tuve que hacer la fila tres veces para entregar el auto. Por distintos motivos estuvimos allí más de 2 horas. Aun así, cuando llegué al mostrador donde el empleado, lo miré a los ojos y le sonreí. Le pregunté, cómo estaba a lo que él respondió que había sido uno de los peores días de trabajo de su vida. Mientras me cobraba le dije que este día también iba a pasar. Que yo le agradecía su esfuerzo ante el momento de crisis. El me dio las gracias por las palabras. Y después me dijo “no se moleste pero tengo que cobrarle la gasolina porque el tanque está a la mitad”. Le digo: “no importa, no es tu culpa. Es la mía por no parar.” Me dice: “Es que la señora anterior me insultó por eso” Le digo: “La señora anterior es distinta. Ella esta cansada. A veces el cansancio nos nubla. Yo valoro tu trabajo. Còbrame para que sigas con el próximo”. Y me despedí deseándole lo mejor. Talvez, para el resto que estaba en la fila, mi actitud de no hacerle coro a su desesperación y molestia, era incorrecta. Pero yo tenia claro en que yo tenia que hacer la diferencia en el día de ese empleado. Y al final, sacarle una sonrisa, me hizo sentir que era la persona mas poderosa que se encontraba en aquel lugar. Como ves, el poder tiene una definición distinta en cada ser humano. Escoger tus batallas es un acto de poder.

Al final del día logramos reunirnos con nuestros amigos y zarpamos. Nuevamente confirmamos que hemos madurado emocionalmente como para reconocer que había tanto en nuestra odisea por agradecer y que el panorama siempre pudo haber sido peor. A veces, escogemos enfocarnos en lo negativo y eso nos nubla el entendimiento y la razón. En nuestro caso, luego de mucho tiempo practicando los ejercicios de agradecimiento, haciendo journaling y aplicando lo aprendido sobre “la digestiòn de las emociones” todo fluyò de una manera en la que nosotras mismas nos sorprendimos. No hay mayor satisfacción que el estar en control de lo único que te pertenece: tus reacciones.

Manejo de Emociones
Controlar y manejar tus emociones es tener poder.

A continuaciòn te comparto varias lecciones de esas 24 horas:

  1. La vida es corta. Haz lo que tengas o quieras hacer hoy. Es posible que no haya un mañana.
  2. Sé agradecido. En lo pequeño y en lo simple, vive con un corazòn agradecido.
  3. La tolerancia y la compasiòn siempre deben ir por encima del coraje y la negatividad.
  4. Cualquier día es bueno para comenzar a cambiar tu forma de ver la vida.
  5. Una sonrisa y un simple “gracias” pueden cambiar el día de otra persona.
  6. Dile a los tuyos que los amas en todo momento y lugar. Aunque suene ridículo, es posible que no haya un después.
  7. No hay planes perfectos. Siempre tienes que tener espacio para ser flexible e improvisar ante las circunstancias.
  8. Valora el esfuerzo y trabajo de cada ser humano que se cruza en tu camino.
  9. Lo que va a pasarte va a pasarte cuando sea tu hora. No antes. No después.
  10. Vive Carajo! Vive!

Esta semana te invito a hacer una pausa cada vez que te pase algo que te saca del “plan” que tenías. Pregúntate: vale la pena batallar o esa energía la puedo canalizar buscando una solución viable y aun así, lograr mi objetivo? Escoger tus batallas mi querido sol, es una forma de conectar…

Besitos,

Misma