Tumba el Muro; Construye un Puente.

 

Tumba el Muro; Construye un Puente

Recientemente se ha vuelto a poner de moda el tema de levantar muros entre las naciones por x o y. Y esos son muros estructurales de los que no vamos a profundizar aquí porque realmente para hablar de seguridad y política tenemos las noticias u otros blogs.

De los muros que quiero hablar hoy son los muros interiores que muchos de nosotros levantamos. Y me incluyo, porque yo también tengo unos cuantos. Muros que a veces ni nos percatamos que estamos levantando o que hemos levantado. Muros que en ocasiones son más fuertes que los ladrillos. Muros que fortalecemos y  hasta decoramos con colores y flores. Muros cuya razón de ser es protegernos de que los demás o las circunstancias nos hagan daño. Muros que a otros se les hace casi imposible poder brincar para llegar a nuestro interior. ¿Y lo peor? A nosotros se nos va una vida construyéndolos y otra para tratar de nosotros mismos derribarlos.  Los muros nos aíslan de los demás. Nos alejan de la realidad. Y en ocasiones nos aíslan de nosotros mismos, cuando obviamos lo que sentimos.

Todos en mayor o menor medida hemos tomado medidas para proteger nuestras emociones de los demás. Las experiencias dolorosas de la vida nos llevan a esto. Sin embargo, hay una línea fina entre lo que es ser precavido y cuidadoso a lo que es levantar un muro que nadie por más que intente pueda derrumbar. Protegernos es bueno porque no podemos andar por ahí regalando y subastando nuestros sentimientos y emociones. Pero no está bien que usted se esté protegiendo de aquellos que le dan la mano y que usted sabe (porque lo han probado) que no quieren destruirle o hacerle daño. La otra persona va a terminar cansándose de su barrera. Va a dejar de buscarle la vuelta. Va a dejar el marrón, el pico, la pala y la soga a un lado y va a rasparse pa’ las pailas…

Algunos ejemplos de muros que podrían estar de manera consciente o inconsciente:

  1. No mostrar emociones o expresar emociones a los demás.
  2. Rechazar cualquier invitación para compartir.
  3. Utilizar sarcasmo en cualquier situación.
  4. Nunca poder encontrar algo positivo a una persona o situación.
  5. Constante queja sin valorar las cosas extraordinarias que pasan a nuestro alrededor.
  6. Actitud pesimista ante la vida.
  7. Miedo a comprometerse con alguien o algo.
  8. Andar con cara o actitud de “apestaíto” por la vida, para que los demás nos cojan miedo.
Tumba el Muro;Construye un Puente
Hoy, decide comenzar a tumbar tus muros, camina liviano aunque te cueste y construye puentes que nos permitan conectar.

Entonces mi exhortación en esta semana es que hagas un auto análisis y veas si realmente las cosas no se te están dando con los demás porque tienes todos tus muros arriba. A veces decimos que los demás no se acercan, que nos sentimos solos y que nadie nos quiere y es que nosotros mismos alejamos a los demás. Si hay muros, evalúa las razones para haberlos levantado. ¿Realmente vale la pena seguir continuando con el peso de esa muralla interior? No todos los seres humanos son iguales. Es cierto, a veces hay gente mala. Pero ¿y si te encuentras a alguien bueno lo vas a tratar igual? En un mundo en el que nuestros gobernantes se empeñan en levantar muros entre naciones y entre clases sociales, es imperativo que los seres humanos comencemos a construir puentes que nos lleven a conectar con nosotros mismos y con los demás. Puentes que nos acerquen a vivir de una manera más balanceada. Cada uno tiene que hacer su trabajo interior. Cada uno tiene que intentar.

Hoy, decide comenzar a tumbar tus muros, camina liviano aunque te cueste y construye puentes que nos permitan conectar. Vuela el muro. Construye puentes y comienza a caminar.

Buena semana mis solecitos☀️,

Misma

Ser un Camello Emocional…

Camello Emocional
Cuando la cosa no vaya bien, recuerda que tienes tu reserva en tu joroba. Ser un camello emocional es conectar…

Al ver el título asumo que habrás pensado que me volví loca jaja. Pero no te me adelantes, de eso tengo bastante para atreverme a escribirle en este blog, pero una vez hablemos de camellos, vas a entender por dónde voy. 

Aunque no soy una experta, los camellos son animales típicos de zonas desérticas. Usualmente se utilizan para transporte o carga. Estos tienen dos jorobas. La creencia de que las jorobas de los camellos tienen agua es uno de los grandes mitos de la cultura popular. Los camellos acumulan grasa en las jorobas la cual consumen cuando no pueden alimentarse. El consumo de esa grasa acumulada, les permite producir más de un litro de agua por cada kilo de grasa. Y algo bien importante es que los camellos pueden permanecer sin agua y sin comida de seis a diez días gracias a sus jorobas.

Pasemos a los humanos… Obviamente, no tenemos jorobas físicas, pero podemos crear jorobas emocionales y mentales. Imagínate que estás pasando un día espectacular, o estás dando el viaje de tus sueños con la persona que amas, o que estás al fin logrando eso que te ha costado tanto esfuerzo, o que simplemente estas pasándola bien con tu familia o amistades. Imagina un día o un momento de un día en el que respiras y dices: “wow, esto es vida!”. Lo más increíble es que todos tenemos de esos momentos; de esos días. Pero a la mínima cosa mala o que no nos causa tanta alegría, se nos va el ánimo a la tierra de nunca jamás. Se nos olvidaron los buenos momentos. Se nos olvidó todo. Nos dejamos arrastrar por una sola circunstancia, que normalmente tiene solución. 

Te pregunto: ¿no sería mejor ser como los camellos? Tener una reserva emocional de “alegría”, de cosas que te hagan sonreír y cuando vengan esos malos momentos o días pudieras utilizar ese recuerdo/imagen para subir tu ánimo y afrentar la situación de una mejor manera. Tener una colección de imágenes que te cambien el canal de lo malo que te está pasando ahora. Momentos que te hagan hacer una pausa antes de tomar decisiones o actuar de una forma que solo nos perjudica. 

Un vivo ejemplo que puedo utilizar para explicarles esto es la actitud que mi abuela asumía ante muchas situaciones. Doña Maya, es la mujer más extraordinaria que yo haya podido conocer en el mundo. Una mujer que no tenía escolaridad. No sabía leer ni escribir. Pero era súper independiente y luchadora. Hacía todo por ella misma, cocinaba como los dioses, siempre estaba para compartir todo con los demás, era amorosa, simpática y  carácter fuerte. Había vivido muchísimos momentos de dolor. Cada vez que alguien le decía: “¡qué rico está esto!” “¡Qué bien la hemos pasado!” Cualquier cosa buena que nos pasaba, siempre decía “guarde para cuando no haya”. Una vez le pregunté por qué decía eso y me dice: “Es que los humanos tenemos memoria corta, se nos olvida rápido lo bueno y resaltamos lo malo”.

Con los años aprendí que mi abuela era demasiado sabia. En su frase nos decîa,  a su forma, que hay que ser un camello emocional. Tenemos que guardar los buenos momentos en las jorobas emocionales que nos darán fuerza y energía para cuando vengan los malos momentos.

La próxima vez que la estés pasando “de show”, recuerda: “guarde para cuando no haya”. Y cuando la cosa no vaya bien, recuerda que tienes tu reserva en tu joroba. Ser un camello emocional es conectar…

Un abrazo rompe-costillas mi sol,

Misma

Frases de mi Abuela
“Guarde para cuando no haya”-Doña Maya

La Vida Comienza al Final de Tu Zona de Confort

Zona de Confort
La vida comienza al final de tu zona de confort.

 

Es interesante que por un momento te detengas y te preguntes: ¿Cuándo fue que dejaste de soñar? ¿Cuándo fue que dejaste de creer en que tú podías hacer algo que te gustaba en este momento? ¿Cuándo fue que decidiste postergar tus asuntos por miedo o por el qué dirán? De pequeña(o) o adolescente esto no ocurría. Cuantas ideas alocadas corrían por tu mente a las cuales tus padres y tus amigos reaccionaban con un “tú estás bien loca(o)” o “crazy girl (boy)”. Y no te importaba. Tú ibas pa’lante! Pero llegó un momento dado en que eso cambió. Un momento en el que tanto te repitieron que no se podía, que dejaste de creer. De soñar. De intentar. Comenzaste a seguir “las reglas”. Y según muchos “maduraste”’. Y dejaste de actuar como si estuvieras vivo.

Pasaste por la vida postergando todo. Tratando de encontrar el momento perfecto para hacer lo que querías. Para cumplir tus sueños. Para emprender.

Los que son padres pensando que cuando los hijos estén en la universidad van a dar el viaje que siempre soñaron. Los que trabajan pensando en que cuando se retiren van a dedicarse a pasear, a compartir con su familia, a compartir con su pareja, a conocer nuevas personas, a ir a conciertos y al teatro, etc. Y poco a poco seguimos postergando pequeñas y grandes cosas. Poco a poco se nos desgasta la vida buscando el momento perfecto para vivir.

¿Lo peor? Que llega el momento esperado y siempre va a surgir algo que lo detenga. Porque lo que lo detiene no son sus hijos, no es el trabajo, no son las circunstancias; eres tú. Es tu mente que piensa todo el tiempo que eso que quieres no es importante. Que te repite que no debes malgastar tiempo y dinero en eso. Que te dice que no puedes. Que no debes. Que ya estás muy viejo(a). Que todo estå bien como estå y que no hay razones para cambiar. Y se te va la vida. Y te amargas. Y eres infeliz. Y te conviertes en esclavo(a) de la rutina. Y comienzas a actuar como si estuvieras muerto. Entonces vas caminando y te encuentras con esos cadáveres que deambulan por las calles como si fuera “Walking Dead”. Y hasta te sientes en comunidad. Una comunidad de Zombis que nunca vivieron. Que nunca actuaron por miedo. Que se dejaron paralizar por estar esperando el momento perfecto. Que nunca salieron de lo que llamamos “comfort zone” o zona de comodidad/confort.

HOY, te invito a hacer una lista de cinco (5) cosas que siempre has querido hacer y que por la razón que sea, no las has hecho. Pueden ser cosas grandes o pequeñas. No importa. Lo importante es que esta es tu lista de pendientes. Cosas que te debes a ti misma(o). Cuando estés pensando en estas cosas quiero que te sitúes en ese momento, realizando esa actividad. Atiende tus emociones al imaginarlo. Con quién te gustaría compartir este momento (se acepta que sea contigo misma(a)). Vívete la película. Busca información al respecto. Si es un viaje, busca fotos del lugar. Actividades que puedas hacer. Sitúate. Escucha. Percibe.

Y en cada una, piensa realmente ¿qué te detiene? Sé honesta(o) ¿Es algo para lo que puedes trazar un plan? Al menos de las 5 cosas, coño debe haber tres que puedas trazar un plan para hacerlas. Cuando las hagas, me envías fotos!!! J

Recuerda, estás vivo. Actúa como si lo estuvieras. La gente que está viva actúa, no se conforma. La vida comienza cuando sales de tu zona de confort!

Abrazo de Oso Mi Sol!