Hace dos años fui diagnosticada con artritis reumatoide.
En ese momento estaba muy mal. Había perdido mucha movilidad y vivía con un nivel de dolor constante que me limitaba en todo.
Comencé tratamiento con medicamentos fuertes para bajar los niveles de inflamación. Hicieron y siguen haciendo su trabajo, pero mis doctores fueron claros conmigo desde el principio: los medicamentos no siempre eliminan el dolor por completo.
Hay daño en el cuerpo que persiste. Y también hay inflamación que nosotros mismos provocamos con nuestro estilo de vida.
Nos hemos convertido, sin darnos cuenta, en seres inflamados.
Hoy quiero contarte un poco de mi historia porque a lo mejor puede ayudarte o ayudar a alguien que conoces.
Vivir con dolor constante
Vivir con dolor crónico es sentirte presa en tu propio cuerpo. Y aunque existen condiciones médicas que lo explican, hay muchos otros factores que lo alimentan:
• Pobre alimentación
• Sobrepeso
• Falta de movimiento
• Falta de descanso
• Altos niveles de estrés
Todo eso inflama el cuerpo. Y un cuerpo inflamado, duele más.
Dos herramientas que me sostienen
Hoy quiero compartirte dos herramientas de bienestar que utilizo constantemente y que me ayudan a manejar el dolor. Y algo importante, cuando me voy algarete y las dejo a un lado, mi cuerpo siempre me lo recuerda.
1. Alimentación antiinflamatoria
2. Movimiento para romper el ciclo del dolor
No son moda. No son milagro. Son práctica diaria.
🌿 ¿Qué es una alimentación antiinflamatoria?
Es una forma de comer que ayuda a bajar la inflamación sistémica, esa que empeora el dolor, la rigidez, la fatiga y los brotes en condiciones como artritis reumatoide, fibromialgia u otras enfermedades autoinmunes.
No es una dieta extrema. Es nutrir para sanar y aliviar.
🥗 Alimentos que ayudan a bajar la inflamación
- Vegetales (muchos y variados): hojas verdes, brócoli, coliflor, zanahoria, remolacha
- Frutas: berries, manzana, papaya, piña (en porciones pequeñas)
- Grasas buenas: aguacate, aceite de oliva extra virgen, nueces, semillas
- Proteínas limpias: pescado (salmón), huevos, pavo, pollo, legumbres
- Especias antiinflamatorias: cúrcuma, jengibre, canela
- Fibra: avena, quinoa, lentejas → clave para la salud intestinal
🚫 Alimentos que suelen empeorar la inflamación:
- Azúcar refinada y dulces
- Harinas blancas y ultraprocesados
- Frituras
- Exceso de alcohol
- Carnes procesadas
- Aceites refinados (maíz, soya, canola en exceso)
🧠 Lo importante (y poco hablado)
• El intestino y la inflamación están directamente conectados.
Comer mejor = mejor digestión = menos inflamación = menos dolor.
• No se trata de eliminar todo de golpe. Reducir ya es progreso.
• El estrés también inflama. Comer bien ayuda, pero no hace magia sola.
🍽️ Ejemplo simple de plato antiinflamatorio:
• ½ plato: vegetales
• ¼ plato: proteína
• ¼ plato: carbohidrato complejo
• grasa buena (aceite de oliva o aguacate)
💛 Un recordatorio importante
Esto no sustituye tratamiento médico, pero sí lo apoya.
Comer de forma antiinflamatoria es una manera diaria de decirle a tu cuerpo: “No te voy a pelear. Te voy a cuidar.”
🌀 El ciclo del dolor (y cómo romperlo)
Dolor → miedo a moverte → rigidez → más inflamación → más dolor.
El cuerpo se protege… pero cuando esa protección se prolonga, termina atrapándolo.
El movimiento consciente no empeora el dolor.
👉 Le enseña al sistema nervioso que estás a salvo.
🤍Qué NO es movimiento cuando hay dolor crónico
• No es forzarte
• No es “si duele, sigue”
• No es castigo
• No es rutina intensa ni compararte con otros
Todo eso activa más estrés. Y más estrés = más inflamación.
🌿 Qué SÍ es movimiento sanador
Movimiento que:
• es suave
• es lento
• es constante
• respeta tus límites
• se adapta a tu energía del día
Poco, pero todos los días.
🧘♀️ Tipos de movimiento que ayudan a romper el ciclo
• Caminatas suaves (aunque sean 5–10 minutos)
• Estiramientos lentos
• Yoga terapéutico o yoga suave
• Pilates adaptado
• Movimiento en el agua (excelente para las articulaciones)
• Movilidad articular
• Respiración consciente (sí, también cuenta)
⏱️ Regla clave– Más importante que la intensidad es la frecuencia.
• 5–10 minutos diarios
• Mejor que 45 minutos una vez a la semana
El cuerpo confía cuando ve consistencia.
🧠 Lo que realmente cambia cuando te mueves
• Lubricas las articulaciones
• Mejoras la circulación
• Bajas la inflamación
• Calmas el sistema nervioso
• Recuperas confianza en tu cuerpo
Y algo poderoso: dejas de ver tu cuerpo como frágil.
🪜 Cómo empezar (sin miedo)
1. Empieza por debajo de lo que crees que puedes hacer
2. Muévete lento
3. Para antes de agotarte
4. Termina con respiración
5. Repite mañana
💛Recuerda:“No me muevo para dejar de doler. Me muevo para enseñarle a mi cuerpo que puede sentirse mejor.”
Esto no es magia.
Es disciplina.
Es perseverancia.
Es entender que me va peor cuando no lo practico.
No se trata de hacer cosas enormes. Se trata de tener herramientas que te ayuden y volver a ellas cada vez que el cuerpo te lo pida.
Ojalá y esto te aporte un poco. Recuerda siempre consultar con tus médicos.
Nos tenemos,
Misma 💛
Nota: Este escrito no constituye consejo o asesoría médica. Solamente es un compartir de la experiencia del autor.
