Eres Responsable de Tu Felicidad

Entender que solamente soy responsable de mi felicidad y no de la de otros, ha sido siempre un reto diario. Tal vez, a muchos les pasa igual. Queremos resolver la vida de los demás, tomar las mejores decisiones para ellos y que no sufran jamás. Y en el proceso, nos perdemos de lo que somos nosotros y de nuestra propia felicidad. Nos perdemos de disfrutar el aquí y el ahora y de llevarnos lo mejor de nuestras propias vidas.

¿Lo más duro? Que la otra persona a pesar de todo lo que haces, sigue siendo infeliz o inconforme, porque no trabajò en su camino y algo que no se trabaja y se suda no se valora.

Así es que cada día recuérdate que “solo eres responsable de tu felicidad”. Trabaja en ella. No es que no ayudes al otro. No es que no te importen sus sentimientos o lo que le pasa. Sino que a cada cual le corresponde buscar la suya.

Un abrazo☀️,

Misma

Prepárate para Recibir

En ocasiones nos pasamos pidiéndole algo a Dios, al universo, a la deidad en la que creemos y lo pedimos con una fe increíble. Solamente nos enfocamos en pedir insistentemente. Finalmente llega el día en que eso que tanto esperabas llega. ¿Lo peor que te puede pasar en ese momento? No estás preparado para recibirlo. ¡Así de simple! Te enfocaste tanto en lo que querías o necesitabas que se te olvidó preparar el camino. Y esto pasa en cosas grandes como en las más sencillas. Siempre estamos pensando en lo que no tenemos y nos olvidamos en hacer las cosas que sí están en nuestro control para cuando eso maravilloso llegue. Varios ejemplos, de los miles que existen:

  1.  Necesitas un auto nuevo. O simplemente un auto. No tienes donde estacionarlo porque en tu casa no hay marquesina o estacionamiento. De repente llega el carro. O aparecen las condiciones ideales para comprarlo. Llego con el carro a mi casa y no hay donde ponerlo. ¡Bello!!! ¿Qué es estar preparado en este caso? Buscar alternativas de estacionamientos cerca. Buscar si algún vecino te puede prestar o alquilar su estacionamiento o marquesina. Ver qué posibilidades existen.
  2. Quieres comenzar a trabajar desde tu hogar. Llega la oportunidad. Te llaman precisamente para ofrecerte ese trabajo de tus sueños. No tienes internet. No tienes computadora. No tienes un espacio dedicado para eso. No conoces de alternativas de espacios de Co-Working. Malo, malo, malo. ¡Prepárate! Esto no va a esperar por ti.
  3. Te sientes solo y esperas al amor de tu vida. Andas por el mundo que no se te pega ni el Zika. ¡Ni el Huracán Irma quiere estar detrás de ti!  Pero sabes que antes de que llegue el amor de tu vida hay ciertos detallitos de tu carácter y tu forma de ser que hay que trabajar. Digo, porque tú tampoco eres un “juguito eh piña”. No haces nada. Estás ahí sentado esperando. Tu vida y tus traumas están ahí tirados en una esquina del corazón. Y vas a una fiesta y te presentan a esta persona maravillosa. Varias semanas después de conocerse (por no decir que en el mismo momento- seamos realistas) te das cuenta que es todo lo que has soñado. ¿Y ahora qué haces con el “Cagaéro” emocional que tienes?
  4. Quieres salir de esa relación tormentosa y de infelicidad en la que estas. Sabes que lo que ocurre no es bueno para ti ni para nadie. Es más, sabes que te chupa la alegría día a día. Finalmente sacas la babilla para traer el tema y te armas de valor. La otra persona te dice que está de acuerdo y que es cierto hay que terminar. Ok. ¿Y para donde te vas a ir? ¿Tienes un lugar o hablaste con algún familiar o amigo que te pueda ayudar en este periodo de transición? ¿Tienes ahorros que te permitan cubrir los gastos? Si eres tu quien te vas a quedar con la propiedad que comparten, ¿hiciste un presupuesto para poder cubrir los gastos que suplía la otra parte? ¡Ahí vamos de nuevo! ¡Llevas meses o talvez años para esto!?
  5. Tu hij@ se gradúa de escuela superior y esperas que sea aceptad@ en una buena universidad. Lo pides con todas tus fuerzas porque lo mejor que puedes regalarle es una buena educación. Tienes los gastos de fin de curso, graduación, etc. Finalmente llega la carta de aceptación de la universidad. ¡Wohoooooo!!!!! ??¡Estamos pelaos!! ?Te pregunto, tu hij@ va para la universidad este año desde hace 17-18 años, ¿cómo que no te preparaste? Y esto pasa con los quinceañeros, los campamentos, los exámenes de admisión a la universidad, las bodas.
  6. Quieres tener un bebé. Tu pareja y tú tratan todas las alternativas posibles. Piden con fe ante su deseo de tener una familia. Finalmente se da. ¡Wepa!!! ¡Agrandamos la familia y achicamos el bolsillo! No tenemos dónde vivir. El pobre bebé va a dormir hasta que se vaya a casar en el mismo cuarto de ustedes dos! Qué tierno! NOT.

Estos son solo unos ejemplos, pero a diario nos encontramos con muchísimos. Esperamos a que llegue la bendición o lo que necesitamos, pero no estamos listos para recibirlo. Y cuando llega, se convierte en nuestra peor pesadilla. No porque sea malo, sino porque olvidamos trabajar en la espera. Entonces llega y no lo queremos. Nos arrepentimos. Ya lo dice el inglés (como decía mi abuela) “Be careful of what you wish for”.

Mi exhortación en este momento es que trabajes en las cosas que puedas controlar. Prepárate, para el momento en que llegue lo que tanto has esperado puedas recibirlo y abrazarlo. Muchas oportunidades se pierden en esta vida simplemente por no estar preparados para recibirlas.

Prepararse para recibir con los brazos abiertos lo que anhelas y mereces es conectar.

 

Besitos Pimpollo ?,

Misma

No es lo mismo estar alegre a ser feliz…

Ser Feliz.
La alegria es pasajera. La felicidad es un modo de vivir.
Esta semana debatía cuál sería el tema a conversar con ustedes. Les confieso que no llegaba nada a mi mente. La “musa” se había ido en la huída. Y de momento pensé en que ya era tiempo de que habláramos sobre la confusión (como decimos los puertorriqueños) que tenemos “entre cuero y carne” entre la alegría y la felicidad. Y es que a veces en este ir y venir de la vida es bien fácil confundir ambas cosas. Y hasta les confieso, que yo tuve momentos de mi vida en los que andaba como “confú”, como confundía. ?
Ser Feliz.
Cada día tiene su regalo…

Cuando hablamos de alegría hablamos de algo que se vive en un instante específico. Es algo que surge o que es provocado por algùn evento, actividad, persona o hasta por nosotros mismos. Pero es algo que es pasajero. Que dura un instante o periodo determinado. Es eso que ocurre que no olvidas con facilidad probablemente y que cuando lo recuerdas te lleva a sonreír o a reír como si estuviera ocurriendo. Pero recalcamos, es algo pasajero. Le da un “pump” a tu día o a ese periodo de tu vida. Es eso que te miras en el espejo y te dices: “Eres bella(o) firma aquí”. Te hace sentir poderosa(o). Imparable. Depende mucho de las emociones del momento. Por ejemplo: te encuentras con tus amigos y pasas el rato de tu vida, te vas de viaje y la pases brutal, vas al concierto de tu artista favorito, te gradúas, te ascienden en el empleo, logras el trabajo que querías, te llegò el reintegro ?, , te casas, vas a tener un hijo, te aceptaron en la universidad…. Vas entendiendo? Yo pues como a veces soy cursi, me alegro hasta de que salga el sol, me alegro y me emociono cuando veo un arco iris, me alegro de ver a alguien sonreír… Pero esa es Misma: Acéptame y brega con eso!

Ser Feliz
Todos los días decide ser feliz.

La felicidad? La felicidad es algo mas profundo. La felicidad no depende de que algo ocurra o de alguien mas. La felicidad no es pasajera. La felicidad es un modo de vivir. Es una decisión consiente. La felicidad viene de adentro. No depende de ningún estimulo. Depende de tu aceptación de la realidad en la que vives. Depende de la decisión consciente de vivir en un estado de profundo agradecimiento, de saber que hay un día detrás del otro. De que aunque las cosas no sean perfectas siempre hay algo bueno ocurriendo. Se trata de que tu presente, tus emociones, tus acciones están en sincronía y por eso hay una sensación de plenitud en tu vida. Se trata de la confianza de que todo tiene un propósito. Y en aquellos que son creyentes (en lo que sea), que hay un plan perfecto que siempre obra para bien. También se trata de saber que estas haciendo lo que es correcto (nuevamente, de acuerdo a lo que es tu moral, tus valores, etc.). De sentirte cómoda(o) en tu misma piel. De no depender de la aprobación de los demás porque tu sabes que eres “un lujo de ser humano”. Y volvemos a que es una decisión diaria. Te levantas por la mañana y decides que HOY vas a ser feliz. No mañana. HOY. Y te pones el propósito de vivir el día conscientemente en ese estado de animo. Y van a pasar cosas buenas y malas. Pero por las malas no dejamos de ser felices. Por las malas a lo mejor nos “apestamos” un poquito, pero seguimos sumando las cosas buenas. Hacemos el ejercicio de gratitud, Escribimos en el journal. Cerramos el día con una nota positiva. Y mañana volvemos sin frenos, porque para ser feliz no todo tiene que estar perfecto sino en balance.

Un ejemplo consciente de mi vida es que puedo decirles que soy feliz. Hoy lo soy. Talvez hace algunos años no lo era porque vivía esperando las aprobaciones de los demás o tal vez entendía que tenía que tener X cosa o persona en mi vida para ser feliz. Como muchos, entendía que la felicidad dependía de cosas que estaban fuera de mi. No es hasta que comienzo a tratar de estudiar, de crecer en mi interior , de conocer realmente quién soy, que me doy cuenta que tengo todo lo que necesito para ser feliz. Claro, que las comodidades son importantes. Pero no definen mi felicidad. Definen mi “contentura”, pero no mi felicidad. Tengo mis días grises (negros para ser mas precisa) y no tengo una vida perfecta según la definición de muchos. Pero estoy tan agradecida de tantas cosas y hago (trabajo diario)  un esfuerzo consiente por establecer ese balance en mi vida, en mi interior que me permite ser una mujer plena y feliz de ser quien soy. Tampoco soy perfecta. Cometo errores (horrores a veces) y se que soy un “proyecto en desarrollo”, y me disfruto todos los momentos de alegría que la vida me da para ser más feliz.
Ser Feiz
Tu felicidad es tu responsabilidad diaria.

Así es que esta semana (o lo que queda de ella), te invito a que evalúes si estas siendo alegre  o si estas siendo verdaderamente feliz. Y si solamente estas disfrutando de momentos de alegría, vamos a comenzar como dice Fonsi: “pasito. pasito, suave suavecito…” (perdòn jaja) a trabajar para construir día a día ese balance que te va a llevar a ser feliz.

Ser feliz es conectar…

Sonríe mi ☀️,
Misma