Un Año de Musa

Estamos de celebración! Hace un año, en Acción de Gracias por todo lo que habíamos recibido en la vida, sentí el llamado de abrir un espacio para compartir con otros vivencias, crecimiento y hasta frustraciones de cada día. Hoy 365 días después, somos más de 3,000 en facebook más de 300 en Instagram y muchos más en las demás redes sociales. He llegado a muchos que como yo están en el proceso de crecer y encontrar su voz en el mundo. De los más de 3mil en facebook, solo 160 son mis amigos o familia, los demás han llegado sin conocernos y eso es maravilloso. 😍

Han sido muchos los momentos en que me he cuestionado si realmente debo seguir, si esto ayuda a alguien o solamente a mí misma. Pero Dios y ustedes han validado que estoy en el camino correcto y por eso permanezco. He tenido la bendición de conocer personas maravillosas en el camino y descubrir grandes colaboradores. Dos huracanes me dieron fuerte, otro huracán de la vida misma también; los vientos soplaron categoría 10 tanto en las redes, en mi vida cotidiana y en las emociones. Hubo que repensar y ajustar las metas a esta nueva realidad y ha sido duro entender que esto es solo una pausa. Teníamos un plan, pero eso no necesariamente nos garantizaba el éxito o que fuéramos a arrancar. Contar historias no es fácil, pero llevamos un año haciéndolo y  hoy podemos recordar escritos que en el 2017 generaron reacciones y que se hicieron sus favoritos.

Los Top 15, son los siguientes:

1.       Los Amigos: La Tribu Con La Que Decides Conectar

2.       Ser un Camello Emocional…

3.       Que se me arrugue la piel, pero nunca el alma…

4.       No es lo mismo estar alegre a ser feliz…

5.       Escoger Tus Batallas Te Da Poder…

6.       Digiere Tus Emociones Como La Vaca

7.       La Crayola Rota…

8.       Cuando La Mecha Está Corta

9.       Haz Las Paces Contigo Misma(o)…

10.   Las Muchachas

11.   El “jangueo” al que no quieres ser invitado…

12.   El Limón Tiene Poder…

13.   Más Respuesta. Menos Reacción.

14.   Prepárate para Recibir

15.   Después de María

La musa a veces aparece, otras se escapa por semanas. Pero el estar conectada a ustedes es ya una necesidad. De corazón gracias a todos por apoyar mis escritos, por diferir con respeto y por compartir.

Happy Aniversary Mismos! Está va por ustedes!!! 💗☀️

Después de María

A 40 días de este inolvidable suceso, tengo 40 lecciones aprendidas. Las comparto en broma y en serio. Los quiero!

Misma☀️?☀️
1. La vida no es un carnaval como decía Celia.

2. Todos los días se aprende algo.

3. En estas circunstancias no es el más fuerte el que sobrevive, sino el más astuto y el que fluye con lo que hay en el camino.

4. El calentador no hace falta una vez entiendes que hablar malo en la ducha está permitido.

5. El blower y la plancha son artefactos del pasado y de colección.

6. Lavar ropa a mano debería ser contado como “crossfit”

7. Un huracán y mi PMS jamás deben ocurrir en la misma fecha.

8. Mi cumpleaños puede ser un día cualquiera. Todos los días cuando suena el despertador se vuelve a nacer.

9. El huracán más desastroso que existe no se llama María, se llama conducta humana y esa está arrasando con todo.

10. Poco a poco uno se acostumbra a todo. A lo que nunca te debes acostumbrar es a ser maltratado por nadie.

11. Me hace falta mi rutina. Lo admito. Llego a casa a oscuras, me siento a leer un libro (ya estamos a 2-3 por semana) sin hacer nada más hasta bañarme y acostarme.

12. La visita de un Presidente no cambia nada. Solamente logró paralizar más al país en unas horas.

13. La comida caliente es un mito. Si está bien hecha, fría también sabe a gloria.

14. El reto del día es vivirlo estando presente. Sintiendo, fluyendo y soltando. Llorando y riendo.

15. Es más fácil conseguir alcohol que baterías.

16. Seré yo o cada día vivimos metidos en el show de “Survivor” pero sin la motivación de los chavos del premio final.

17. Puerto Rico se levanta pero es porque no hay de otra. Uno se levanta cada día porque quedarte en la cama (si es que tienes una) es imposible. No porque la cosa se está moviendo o mejorando.

18. ¿Cômo era que se llamaba la aplicación esa para ver películas y series del pasado? Ah! Ya! Netflix!

19. Sabes que has pasado un Huracán Categoría 5, cuando te da ganas de abrazar al que guía el camión de UPS o al cartero, aunque no te traiga nada.

20. Esta emergencia me ha dejado conocer los vecinos y darme cuenta que estaba mejor sin conocerlos. Lol

21. Me emociona el ensordecedor ruido de los aviones que llegan a Puerto Rico.

22. Un picnic en el baúl de mi guagua con mi plato de almuerzo mirando para La Martínez Nadal se ha convertido en el “pic moment” del día.

23. Me regalan una linterna y me emociono más que si me regalaran la llave de un carro.

24. La mejor comida del día es la que logras comerte.

25. Queda comprobado que eso de tres comidas al día y dos meriendas no es necesario para vivir.

26. Jamás había valorado tanto el hielo o el humo saliendo de un plato de comida (ese último no es que me encante, pero lo valoro).

27. Vivo agradecida de todos los voluntarios que día a día se tiran a la calle a ayudar a los demás y a levantar a Puerto Rico, alma con alma.

28. La inventiva y creatividad del Boricua para las tablas de lavar, las máquinas de lavar caseras, las técnicas de exprimir ropa, las estufas criollas con leña, etc. Me ponen una sonrisa.

29. Los hermanos de la diáspora que han sabido llevar la voz cantante en traer suministros, clamar al gobierno y a los congresistas, me inflan el pecho; porque se fueron pero siguen con Puerto Rico en su corazón.

30. La naturaleza es perfecta: los árboles están reverdeciendo y buscando luz para recuperarse. No se quejan. Ellos están fluyendo y dejándose llevar. Nosotros?

31. Ayer me regalaron una hornilla de gas y la quiero más que a mi iWatch (y eso es mucho decir!).

32. Una vez te has metido contra las paredes y las esquinas de los muebles par de noches consecutivas, te das cuenta que puedes ver en la oscuridad y que eres casi superhéroe.

33. Quien menos tiene y quien menos puede es el que te saca la sonrisa más grande.

34. El dolor y la necesidad sacan de la gente lo mejor o lo peor. De qué lado estamos? Esa es una decisión consiente y diaria.

35. Veo los camiones de la AEE y me emociono como si estuviera viendo a Ricky Martin (el que me conoce sabe lo grande que es esa emoción).

36. Al día 39 se hizo La Luz. La emoción? Hay que vivirla! Agradecimiento profundo en el alma y ya pensando en lo que quiero hacer para ayudar a otros con lo que Dios me ha dado.

37. Al apagar los abanicos de batería y las lámparas, los abracé a cada uno y les agradecí su servicio.

38. Esta mañana tenía luz, me levaté de la cama y me fui a oscuras (como siempre al baño). Ahí me acordé que tenía luz. ?Ya la rutina era otra!

39. Jorge Bracero, el empleado de la AEE, consolò más corazones puertorriqueños con su famosa frase “no estás olvidado” que el Gobernador, su gabinete y un Presidente de una nación juntos.

40. Si Maria no te cambiò, eres de piedra. Tienes que volver a nacer.

Si te gustò, dale like en las redes y compártelo con otros. Si no te gustò, compártelo comoquiera por chavar ?

Yo tenía una luz…

Luego de 39 días del paso de el huracán María por Puerto Rico, anoche a las 11:20pm, llegò la electricidad. Los gritos de los vecinos y la emoción de nosotros viendo las luces de la avenida prender. Lloramos. Nos abrazamos y seguimos llorando. Dimos gracias a Dios por todo!

Hoy me tomo mi primera taza de café en mi casa. Preparada en mi máquina, frente a la lámpara de mi cuarto que al fin está encendida. Pienso lo agradecida que estoy de haber pasado una noche más tranquila. Y mi mente se va a pensar en los que aún necesitan y en formas para ayudarlos, especialmente a los que tengo de mi familia que aún necesitan de mi. Es un día “más normal” igual, es una alegría rara y que merece ser vivida y sentida. Hoy hay que conectar con esas emociones.
Buenos días por la mañana!

Los quiero,

Misma

#connectwithyourmisma

Como las palmeras…

Foto tomada por Brenda Liz Rodríguez el 09/24/2017

A ocho días del paso del Huracán María por Puerto Rico ?? me atrevo a decir que es una de las experiencias más duras de mi vida. Y no es porque haya tenido pérdidas materiales, porque realmente fui agraciada dentro de muchos que perdieron todo. Sino porque María nos sacudió con sus vientos y furia el alma, las ganas y la fuerza para seguir adelante. ¿Y lo peor? Es que sientes “la virazòn” y el remolino constante de emociones en todo lo que te rodea.

Es cierto que no todo lo que encuentras es malo. Nos hemos dado la oportunidad de hablar más, ser solidarios con el otro, entablar relaciones profundas, ser más agradecidos, compartir lo poco o lo mucho que tenemos. Los nenes de los vecinos han aprendido hasta a jugar tira y tápate. Los torneos de UNO son la orden de cada familia. Pero también el ver tu isla destruida trae un sentimiento de tristeza profunda. Es imposible salir y no llegar “moquicaído” a tu casa. El no poderte comunicar con amigos y familiares es doloroso. En mi caso van 8 días sin hablar con mis padres y la incertidumbre de saber realmente còmo están me mata. La “crisis” de los servicios esenciales va drenando el espíritu de muchos y en ocasiones nuestras miserias interiores van aflorando. El conflicto y el caos están preparando el terreno.

Hoy vivo en una sociedad en la que estamos más o menos en igualdad de condiciones. El que no tiene se las busca como sea para salir adelante como siempre lo ha hecho. Y el que tiene, el dinero no le sirve de nada porque no hay qué comprar (los comercios no están funcionando) y ni beber pueden (porque hay ley seca). El toque de queda nos ha obligado a hablar “a la cañona”. O en algunos casos, a encerrarnos más.

Lo cierto es que quiero ser como nuestros arboles y palmeras; que no se doblegan fácilmente. Esas palmeras y árboles que hoy se ven marrones mostrando su dolor, pero su fortaleza y valentía. Que dan la batalla hasta el último momento y aún en el piso muestran lo buenos guerreros que fueron; que dieron el máximo y murieron peleando en el campo de batalla. Quiero ser flexible como ellos, fluir ante las circunstancias sin ceder en mis posturas y principios.

Quiero ser como las palmeras de la playa en la que crecí, esas que se mantuvieron erguidas y que hoy aún casi sin hojas, se mantienen de pie esperando su resurgir.

María, gracias por dejarnos el corazón hecho mierda, porque aún en el dolor hay espacio para ser agradecidos por las pequeñas cosas. Mi corazón se va a restaurar, igual que miniska y tú serás recordada como la que nos obligó a resurgir. Te aseguro que nos vamos a levantar y que de aquí ninguno va a volver a ser igual. Ni el puertorriqueño que vive aquí ni el que se fue y hoy se siente impotente de no poder ayudar a los suyos.

Hoy, más que nunca, ser como las palmeras, es conectar.

Besos fuertes!☀️

Misma

Prepárate para Recibir

En ocasiones nos pasamos pidiéndole algo a Dios, al universo, a la deidad en la que creemos y lo pedimos con una fe increíble. Solamente nos enfocamos en pedir insistentemente. Finalmente llega el día en que eso que tanto esperabas llega. ¿Lo peor que te puede pasar en ese momento? No estás preparado para recibirlo. ¡Así de simple! Te enfocaste tanto en lo que querías o necesitabas que se te olvidó preparar el camino. Y esto pasa en cosas grandes como en las más sencillas. Siempre estamos pensando en lo que no tenemos y nos olvidamos en hacer las cosas que sí están en nuestro control para cuando eso maravilloso llegue. Varios ejemplos, de los miles que existen:

  1.  Necesitas un auto nuevo. O simplemente un auto. No tienes donde estacionarlo porque en tu casa no hay marquesina o estacionamiento. De repente llega el carro. O aparecen las condiciones ideales para comprarlo. Llego con el carro a mi casa y no hay donde ponerlo. ¡Bello!!! ¿Qué es estar preparado en este caso? Buscar alternativas de estacionamientos cerca. Buscar si algún vecino te puede prestar o alquilar su estacionamiento o marquesina. Ver qué posibilidades existen.
  2. Quieres comenzar a trabajar desde tu hogar. Llega la oportunidad. Te llaman precisamente para ofrecerte ese trabajo de tus sueños. No tienes internet. No tienes computadora. No tienes un espacio dedicado para eso. No conoces de alternativas de espacios de Co-Working. Malo, malo, malo. ¡Prepárate! Esto no va a esperar por ti.
  3. Te sientes solo y esperas al amor de tu vida. Andas por el mundo que no se te pega ni el Zika. ¡Ni el Huracán Irma quiere estar detrás de ti!  Pero sabes que antes de que llegue el amor de tu vida hay ciertos detallitos de tu carácter y tu forma de ser que hay que trabajar. Digo, porque tú tampoco eres un “juguito eh piña”. No haces nada. Estás ahí sentado esperando. Tu vida y tus traumas están ahí tirados en una esquina del corazón. Y vas a una fiesta y te presentan a esta persona maravillosa. Varias semanas después de conocerse (por no decir que en el mismo momento- seamos realistas) te das cuenta que es todo lo que has soñado. ¿Y ahora qué haces con el “Cagaéro” emocional que tienes?
  4. Quieres salir de esa relación tormentosa y de infelicidad en la que estas. Sabes que lo que ocurre no es bueno para ti ni para nadie. Es más, sabes que te chupa la alegría día a día. Finalmente sacas la babilla para traer el tema y te armas de valor. La otra persona te dice que está de acuerdo y que es cierto hay que terminar. Ok. ¿Y para donde te vas a ir? ¿Tienes un lugar o hablaste con algún familiar o amigo que te pueda ayudar en este periodo de transición? ¿Tienes ahorros que te permitan cubrir los gastos? Si eres tu quien te vas a quedar con la propiedad que comparten, ¿hiciste un presupuesto para poder cubrir los gastos que suplía la otra parte? ¡Ahí vamos de nuevo! ¡Llevas meses o talvez años para esto!?
  5. Tu hij@ se gradúa de escuela superior y esperas que sea aceptad@ en una buena universidad. Lo pides con todas tus fuerzas porque lo mejor que puedes regalarle es una buena educación. Tienes los gastos de fin de curso, graduación, etc. Finalmente llega la carta de aceptación de la universidad. ¡Wohoooooo!!!!! ??¡Estamos pelaos!! ?Te pregunto, tu hij@ va para la universidad este año desde hace 17-18 años, ¿cómo que no te preparaste? Y esto pasa con los quinceañeros, los campamentos, los exámenes de admisión a la universidad, las bodas.
  6. Quieres tener un bebé. Tu pareja y tú tratan todas las alternativas posibles. Piden con fe ante su deseo de tener una familia. Finalmente se da. ¡Wepa!!! ¡Agrandamos la familia y achicamos el bolsillo! No tenemos dónde vivir. El pobre bebé va a dormir hasta que se vaya a casar en el mismo cuarto de ustedes dos! Qué tierno! NOT.

Estos son solo unos ejemplos, pero a diario nos encontramos con muchísimos. Esperamos a que llegue la bendición o lo que necesitamos, pero no estamos listos para recibirlo. Y cuando llega, se convierte en nuestra peor pesadilla. No porque sea malo, sino porque olvidamos trabajar en la espera. Entonces llega y no lo queremos. Nos arrepentimos. Ya lo dice el inglés (como decía mi abuela) “Be careful of what you wish for”.

Mi exhortación en este momento es que trabajes en las cosas que puedas controlar. Prepárate, para el momento en que llegue lo que tanto has esperado puedas recibirlo y abrazarlo. Muchas oportunidades se pierden en esta vida simplemente por no estar preparados para recibirlas.

Prepararse para recibir con los brazos abiertos lo que anhelas y mereces es conectar.

 

Besitos Pimpollo ?,

Misma

Apláudete Mism@

Apláudete Mism@

Hoy mientras me tomaba un café, conversaba sobre la capacidad que hemos perdido en reconocer y aplaudirnos por lo que ya hemos logrado en nuestras vidas. Estamos tan enfocados (y me incluyo) en lo que nos falta para alcanzar esa meta o en lo que no se nos ha dado, que hemos perdido la capacidad de ver todo lo que hemos logrado.

En ocasiones olvidamos hacer un recuento de dònde estábamos cuando comenzamos. Y la mayor parte del tiempo, esperamos esa validación de otra persona. Esperamos que los que están a nuestro alrededor nos feliciten por nuestros logros y nos frustramos porque nadie se da cuenta y nadie se toma el tiempo por ver cuánto hemos crecido.

¿Sabes qué? Nadie mejor que tú para saber cuánto sacrificio, cuánto esfuerzo, cuántas noches de desvelo y lágrimas te ha costado llegar a donde estás. Recuerda que hay cosas que simplemente los demás no ven. Nadie tiene la capacidad de validarte y reconocerte más que tú mism@.

Es cierto que tú pasado no define tu futuro, pero eso no significa que para bien no puedas mirar tu pasado y de vez en cuando aplaudirte tú Mism@ por tus logros.

Hoy, yo saco unos minutos para aplaudirme?? ?Para darme ese “standing ovation” que merezco por haber llegado hasta aquí. Y me miro y sonrío orgullosa de saber que estoy varios pasos “alante” ? de los que aún no han comenzado a trabajar por sus sueños. Hoy, me enfoco en el camino. No en cuanto me falta, sino en los obstáculos vencidos. Hoy me siento capaz de felicitarme y decirme “eres la mejor carajo!”.

Aplaudirse ??uno mismo, es conectar.

Abrazos mi☀️,

Misma

Disfruta El “Ride”

Disfruta El "Ride"
               

Esa sensación de que aunque las cosas no estén saliendo como hubieras querido para ti en este momento de tu vida, estás tranquilo y tú misma(o) te sorprendes. Te sorprendes de no pelear con el mundo. De no frustrarte.

No es rendirse. No es cambiar la meta. No es dejar de trabajar para lo que quieres. Es la certeza de que lo que está ocurriendo, aunque no lo entiendas, es para un bien mejor.

Me disfruto “el ride” en la montaña rusa en la que me montaron sin permiso; con sus altas y bajas, con los brazos abiertos. Viviendo. Creciendo. Agradecida del que me toma de la mano en el asiento del lado, aunque tenga miedo.

Eso se llama “estar presente”. Eso se llama “mindfulness”. Eso es vivir. Eso es estar en Paz.  Abre los brazos y recibe.

Besitos ☀️

Misma

Eres Papa o Huevo

Eres Papa o Huevo
¿Papa o huevo? ¿Qué estás haciendo para balancear tu interior de manera que tengas reacciones suaves y consientes a las situaciones de tu entorno? ¿Qué estas haciendo para que tu interior no se vuelva duro con los golpes de la vida y las situaciones que te rodean?

Esta semana nos vamos cortitos, pero sustanciosos. Alguna vez te has hecho esta pregunta importantísima: ¿si me ponen al calor soy una papa o un huevo? ?  Sé que es una interrogante de muchos. En efecto, es la pregunta más importante que te has hecho en toda la vida. ¿Verdad? ?  Debes estar pensando: ahora sí que la perdimos. De aquí a siquiatría. Pero hablemos por partes. Me vas a entender. Paciencia mi querido saltamontes.

Una papa es dura, fuerte, hasta puedes golpear a alguien con ella cuando esta cruda y dejarle un recuerdo temporero (no cojas ideas lol) pero al someterla al calor cambia a blanda. Una textura suave y perfecta. El huevo, por el contrario, es delicado, blando y al pasar por el calor cambia de consistencia a duro. También lo puedes usar para tirarle a alguien con él y le vas a dejar un recuerdito chévere (esos tiempos…?) Ahora bien, ¿te estarás preguntando que tiene que ver eso con mi vida? ¡Pues mucho! O eres papa o eres huevo.

Los seres humanos debemos evolucionar y crecer emocionalmente. Y digo debemos, porque sabemos que no todo el mundo crece en este aspecto. El crecimiento emocional, distingue a un niño de un adulto. A mayor edad y experiencias en la vida nuestra forma de reaccionar a las situaciones y procesar nuestras emociones debe haber mejorado. En algunos casos maduramos emocionalmente a tal grado que cuando sentimos coraje, ira, frustración o tristeza (emociones negativas) lo canalizamos tan perfectamente que nuestra reacción es una balanceada, consiente y sin juicios. En otros casos, los famosos “golpes” de la vida sin las herramientas necesarias para canalizarlos hacen que nuestras reacciones sean duras, violentas e impulsivas con los demás y hasta con nosotros mismos.

Por tanto, siguiendo esa línea: nuestras emociones son la papa, nuestra conciencia interior madura para canalizar las emociones es el calor de la olla. Esas emociones negativas son transformadas con el tiempo en nuestro interior en algo blando y balanceado para los demás y para nosotros mismos.  De igual forma, si nuestras emociones son como el huevo (frágil, de poca consistencia) y las sometemos al calor de nuestro interior débil y sin herramientas para canalizarlas positivamente, el producto será una reacción dura y desproporcionada. Ambos alimentos son sometidos al calor y cambian de consistencia radical dependiendo del tiempo que le dediquemos. El punto es, ¿còmo quieres ser tú? ¿Papa o huevo? ¿Qué estás haciendo para balancear tu interior de manera que tengas reacciones suaves y consientes a las situaciones de tu entorno? ¿Qué estas haciendo para que tu interior no se vuelva duro con los golpes de la vida y las situaciones que te rodean?

Eres Papa o Huevo
Esta semana vamos a hacer un “reality check” y evaluar cómo estamos en nuestro interior (blandos o duros). Es momento de elaborar un plan para comenzar ese nuevo diseño interior o de ajustar el mismo para lograr ser mejores cada día.

Esta semana vamos a hacer un “reality check” y evaluar cómo estamos en nuestro interior (blandos o duros). Es momento de elaborar un plan para comenzar ese nuevo diseño interior o de ajustar el mismo para lograr ser mejores cada día. Aquí en nuestro blog hay muchas sugerencias que puedes utilizar. Seguimos trabajando juntos, porque quiero ser la mejor papa del mundo y ser papa es conectar.

Besitos☀️,

Misma

 

Recomendados para Repasar:

Escoger Tus Batallas Te Da Poder

Digiere Tus Emociones Como La Vaca

La Semilla

Vivir en Agradecimiento es Conectar

El Poder del Journaling

La Semilla

 

La Semilla
La mente es como un gran terreno donde se han plantado distintas semillas tales como: alegría, paz, miedo, amor, tristeza… ¿Cuáles de ellas crecerán y terminarán dominando esa tierra? Las que tú decidas regar, alimentar y cuidar diariamente.

 

“Your mind is like a piece of land planted with many different kinds of seeds: seeds of joy, peace, mindfulness, understanding, and love; seeds of craving, anger, fear, hate, and forgetfulness. These wholesome and unwholesome seeds are always there, sleeping in the soil of your mind. The quality of your life depends on the seeds you water. If you plant tomato seeds in your gardens, tomatoes will grow. Just so, if you water a seed of peace in your mind, peace will grow. When the seeds of happiness in you are watered, you will become happy. When the seed of anger in you is watered, you will become angry. The seeds that are watered frequently are those that will grow strong.”

– Thich Nhat Hanh

 

Dice el monje Thich Nhat Hanh que la mente es como un gran terreno donde se han plantado distintas semillas tales como: alegría, paz, miedo, amor, tristeza…¿Cuáles de ellas crecerán y terminarán dominando esa tierra? Las que tú decidas regar, alimentar y cuidar diariamente. Wow!

A diario y sin darnos cuenta escogemos cuál es el estado mental en el que vamos a vivir ese día. Y lo vamos fortaleciendo con cosas que pueden ser positivas o negativas. Estar consciente de eso es lo que hace diferencia en muchos seres humanos. Es lo que hace diferente a unas personas de las otras cuando enfrentan momentos difíciles y devastadores. Algunos, se tiran a morir, otros escogen resurgir y transformarse durante el proceso. Los que deciden abonar el lado de la negatividad en sus vidas, ven problemas por todos lados. Buscan alimentar su sentido de frustración. Su lenguaje verbal y no verbal transmiten sus sentimientos negativos constantemente. Hasta buscan programas, libros, noticias y personas que estén en esa misma línea. ¿Lo peor? En la mayoría de los casos no se dan cuenta. Porque tampoco es que anden por ahí repitiéndose “quiero ser la persona más amargada del planeta”. Pero “el hambre y la necesidad” no se pueden juntar. Hay que romper con el grupito de “los amargaítos” y “apestaítos anónimos”.

De igual forma, aquel que busca cultivar el positivismo, el agradecimiento diario, la esperanza, la alegría, se mezcla con personas que vayan en esa línea. Ve programas, sigue páginas en Facebook, lee libros y revistas que lo ayuden a cultivar una actitud positiva. Entonces abona esa parte y su reacción ante las crisis y los golpes duros de la vida son distintos a una persona que escoge lo contrario. Y no es que no le duelan las cosas, que sea un enajenado emocional. Que viva en “la la landia” como digo yo o que le resbalen las cosas. Todo lo contrario, es una persona que está viviendo el presente, pero bien consciente de que su actitud ante la adversidad puede hacer la diferencia.

Esta semana te invito a que examines ¿qué semilla estás plantando o abonando en tu vida? ¿Qué estás dejando que crezca en tu mente y en tu corazón? Y si es lo negativo lo que estas alimentando, poco a poco ve podando. Te diría que lo arranques de momento, pero igual sé que son procesos y que no todos podemos darle “machete” a las cosas. Va a ser difícil, porque uno se encariña con la “mala hierba” pues es lo que conoce. Y porque si tiene un grupo de apoyo de gente que ande en las mismas, ellos van a hacer todo lo posible porque no salgas de su club.  Dios te libre de arruinarles su amargura y su crisis con la vida.

Ve sembrando, alimentando lo que es positivo, los ejercicios de agradecimiento diario. Busca relacionarte con personas que te cambien el estado de ánimo. Que te ayuden a salir de lo negativo. Y cuando vengan momentos de dificultad o de miedo, interrúmpelos con agradecimiento. ¡Si! Haz una pausa y cambia a agradecer el momento y/o cualquier otra cosa por la cual sabes que debes estar agradecido. Respira. Y sigue. Haz esto por lo menos21 días, para que tu mente se acostumbre a repeler lo negativo y a buscar automáticamente la bendición. Mantén la esperanza siempre, si piensas que mañana será un mejor día automáticamente tu estado de tensión baja y se vuelve más tranquilo.

La Semilla
Cuando vengan momentos de dificultad o de miedo, interrúmpelos con agradecimiento.

Sentarte a verificar qué es lo que has estado abonando, es conectar.

Un abrazo fuerte,

Misma

 

Nota: Thich Nhat Hanh es Monje budista y activista por la paz, nominado para el Premio Nobel por ese motivo.

La Crayola Rota…

Cayola Rota
Aquella crayola perfecta no ha dado color a nada en el mundo. La gastada, la rota, la que es tal vez más difícil de manejar; esa, ha trabajado lo suficiente como para darse una nueva oportunidad y seguir siendo parte de una gran obra de arte.

 

Hoy vamos a ser breves, pero directos al grano.

Amo colorear, así es que hablemos de crayolas… Pero no las de “kínder” de las que todos están hablando ahora en Puerto Rico ?  y que las parten por gusto.  Sino las del buen sentido de la palabra. Las que están de moda ahora para los libros de pintar que hasta para adultos vienen. Las que se rompen a veces por el uso, por el tiempo, por lo mucho que las hemos usado. Y que, a su vez, son nuestras favoritas. Y estarás pensando: ¿qué tienen que ver las crayolas con la vida? Pues… ¡Todo!

Te explico mi solecito hermoso: a veces estamos rotos. Pero como digo yo: “destruyidos”. Hay eventos de dolor y experiencias que nos marcan de la forma más brutal. Y no volvemos a ser los mismos. Y llegamos a pensar que las cosas rotas no sirven. Que lo que está roto se tira a la basura o a un lado. Más aún, que nadie quiere o va a tener el valor de querer algo roto o desgastado.

Claro que eso va a depender de la generación en la que hemos crecido. Porque la generación de mi abuela no botaba nada. Lo que no se podía usar se guardaba para piezas. Todo era útil. En generaciones como la mía o los más jóvenes solemos pensar que las cosas no se pueden arreglar. Que cuando algo se quiebra, se parte, se rompe ya hay que tirarlo. Y eso nos pasa con todo: con los sentimientos, con nuestras relaciones con los demás, con nuestros sueños que no resultaron en un momento dado, con nosotros mismos. Estamos acostumbrados y hasta hemos sido adiestrados en muchos aspectos a que si se nos rompen las cosas las tiramos. O a que se desgasten o se ven un poquito usadas, entendemos que ya no sirven. Y vamos por ahí sin repararnos, sin pegarnos, sin resolver con los demás las diferencias, sin volver a intentar eso que en un momento no se pudo.

Sin embargo, las crayolas cuando se rompen o se desgastan no dejan de pintar. Es difícil sacarles filo y volver a pintar. Tienen su truco para manejarlas. ¡Pero no son imposibles! Pintan.  de una forma distinta, pero dan color, son útiles y tal vez en las manos correctas; son hasta mejores.  Cumplen con el propósito para el cual fueron creadas: dar color.

Y así debe pasar con nosotros. Es obvio que no vamos a ser los mismos después de sentirnos rotos por dentro o de haber tenido malos resultados o dañado una relación. Pero el continuar funcionando, el seguir adelante, el tratar de reinventarnos está en nosotros.  No importa si hoy te sientes como una crayola rota por la vida. Aun así, tú puedes dar color a la mejor obra de arte del mundo: tu vida. 

Crayola Rota
Reconocer que de vez en cuando soy una crayola rota, pero que aun así puedo cumplir con el propósito de mi vida, es conectar.

Cambia el canal. Trabaja con tus pedazos rotos. Busca ayuda. Y recuerda que aquella crayola perfecta no ha dado color a nada en el mundo. La gastada, la rota, la que es tal vez más difícil de manejar; esa, ha trabajado lo suficiente como para darse una nueva oportunidad y seguir siendo parte de una gran obra de arte.

Reconocer que de vez en cuando soy una crayola rota, pero que aun así puedo cumplir con el propósito de mi vida, es conectar.

¡Vamo’ arriba mis soles!  

Besitos en el cutis☀️,

Misma

 PD: Antes de que empiecen los ☀️  sabemos que Crayola es una marca y no me dan nada por anunciarla. Igual es el nombre más popular para referirnos a ellas.